Comisiones Obreras

Confederación Sindical
de Comisiones Obreras
Logotipo de Comisiones Obreras.svg
Secretario/a general Ignacio Fernández Toxo
Fundación 1962 [1]
Ámbito Sindicato
Afiliación internacional Confederación Sindical Internacional
Confederación Europea de Sindicatos
Afiliados 1 139 591 (31 de diciembre de 2012)[1]
Delegados sindicales 117 016 (37,8 %) (31 de diciembre de 2011)[2]
Sede central C/ Fernández de la Hoz, 12. 28010 Madrid, España
Sitio web www.ccoo.es
1 Vinculado originariamente al PCE.
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Comisiones Obreras (CC. OO.), oficialmente la Confederación Sindical de Comisiones Obreras (C. S. de CC. OO.),[5]

Según sus Estatutos, CC. OO. se define como un sindicato: reivindicativo, de clase, unitario, democrático, independiente, participativo, de masas, de hombres y mujeres, sociopolítico, internacionalista, pluriétnico y multicultural. Ideológicamente, se orienta hacia la supresión de la sociedad capitalista y la construcción de una sociedad socialista democrática.[6]

Historia del sindicato

Nacimiento y papel durante la dictadura

Sede de CC. OO. en Barcelona

Teniendo como referente inmediato el sindicato clandestino Oposición Sindical Obrera las primeras comisiones obreras fueron organizadas durante los años 1960 en Asturias, Cataluña, Madrid y las provincias vascas de Guipúzcoa y Vizcaya como movimiento surgido de conflictos laborales para su dirección al margen del sistema franquista. Se trataba de órganos de representación de los trabajadores elegidos en asamblea. Fueron impulsadas por el Partido Comunista de España (PCE), movimientos cristianos obreros ( JOC y HOAC) y otros colectivos opuestos al régimen franquista, lo que hizo pasar de las comisiones momentáneas surgidas de los conflictos a un movimiento estable y organizado.[7]

Para muchos historiadores, uno de los primeros lugares donde se formaron las Comisiones Obreras fue en Laciana (León), dentro de la Minero Siderúrgica de Ponferrada (MSP), aunque otros comparten este origen entre Gamocha y Jerez[4] El desarrollo de la Huelga Minera de 1962 («La Huelgona») consigue, además de un importante aumento salarial, la incorporación de 12 representantes de los trabajadores dentro del Jurado de Empresa compuesto hasta entonces por simpatizantes del Movimiento. Esos nuevos 12 representantes (que eran la mitad del Jurado de Empresa) formaron una Comisión Obrera que ya recibía directrices del PCE, destacando entre sus miembros a Benjamín Rubio, antiguo enlace de la Guerrilla y dirigente comunista en la clandestinidad. Por tanto, mientras que las Comisiones Obreras formadas en Asturias durante el final de la década de los 50, su carácter fue limitado en el tiempo, desapareciendo su composición tras la resolución de los conflictos. En cambio, en el caso de Laciana, la Comisión Obrera se hizo permanente y se mantuvo dentro de la MSP hasta que las autoridades franquistas inician la persecución de las CC. OO. Ese es el motivo que argumentan algunos historiadores para considerar esto como el verdadero surgimiento de CC. OO.

Su táctica fue la del entrismo, es decir: infiltrarse en los Sindicatos Verticales franquistas. Desde mediados de los años 50 se convirtió en uno de los principales movimientos de oposición, desde el interior del estado, al régimen franquista. Esta fue una de las razones por las que obtuvo importantes apoyos y consiguió la elección de delegados principalmente en las grandes fábricas y minas.En las elecciones sindicales de 1966, CC.OO. logra un gran triunfo, lo que significó un duro golpe al sindicato vertical. La primera Reunión General de las CC.OO. del Estado tiene lugar en junio de 1967, en Madrid.

En consecuencia el Tribunal Supremo, en noviembre de 1967, las declara a CC.OO subversiva e ilícita. Son estrechamente vigilados por los servicios secretos franquistas [9] . La represión contra CC.OO. es brutal: de 9.000 condenados entre 1963 y 1977 por el Tribunal de Orden Público (TOP), que sustituyó a los Tribunales Militares como instrumento represor, una inmensa mayoría eran militantes de CC.OO. En el año 1968 Marcelino Camacho, Julián Ariza y otros dirigentes sindicales son encarcelados y procesados por su pertenencia a CC.OO. El auge del movimiento obrero es respondido por el régimen declarando sucesivos estados de excepción, destacando el de 1969 y el de 1970-71, que provocan numerosas detenciones y torturas a dirigentes obreros. Destaca la detención y condena a largos años de prisión de la Coordinadora Nacional de CC.OO. (el llamado Proceso 1001) que, aunque dificulta las movilizaciones, no impide que a partir de 1973 los conflictos colectivos, los paros y las huelgas se suceden en numerosas empresas y sectores de todo el Estado, y que CC.OO. se consolide y fortalezca como organización.Esta táctica se culminaría en las elecciones sindicales de 1975, en plena agonía del régimen franquista, donde CC.OO. conseguiría la abrumadora mayoría de los delegados elegidos en las principales empresas del país. Esto le haría arrancar con fuerza con la caída del régimen para estar a la cabeza de las numerosas huelgas y movilizaciones obreras que conquistaron los derechos sociales, políticos y laborales para la clase trabajadora.

Según Marcelino Camacho el modelo organizativo de Comisiones Obreras por aquel entonces era completamente original y se basaba en experiencias históricas como los consejos obreros de los países del Este y las experiencias del sindicalismo revolucionario.

La Transición y los años 80

Sede de CC. OO. en Madrid, en la calle de Fernández de la Hoz

Desde la transición democrática hasta 1987 su secretario general fue el histórico dirigente obrero Marcelino Camacho, también dirigente del PCE y diputado entre 1977 y 1981. En 1976 celebró la conocida como Asamblea de Barcelona, donde se sentaron las bases para la transformación de CC. OO. de movimiento sociopolítico de base a confederación sindical de clase. La etiqueta de comunista que pendía sobre CC. OO. impidió su legalización al mismo tiempo que el resto de centrales sindicales. El asesinato de los abogados laboralistas (militantes del sindicato y del PCE) de la calle de Atocha de Madrid a manos de un grupo terrorista de extrema derecha y el masivo seguimiento de su funeral y las huelgas de repulsa convocadas fue el detonante de la legalización de CC. OO. y el PCE en abril de 1977. En esos años el sindicato crece vertiginosamente en afiliación, al igual que el resto de centrales sindicales y partidos de la izquierda. De 1976 a 1978 CC. OO. pasa de 30 000 a 1 823 907 afiliados. Sin embargo, tras la firma de los Pactos de la Moncloa esta cifra comenzará progresivamente a descender, pasando a 702 367 en 1981 y a 332.019 en 1986, al igual que el nivel general de sindicación de los trabajadores españoles, que desde entonces no pasará del 20 %. Esta evolución negativa de la afiliación comenzará a cambiar de signo a partir de 1987.[10]

José María Fidalgo fue secretario general entre 2000 y 2008

Al año siguiente de su legalización, en 1978, celebró su I Congreso Confederal, donde fue reelegido Marcelino Camacho, al igual que lo haría el II Congreso ( 1981) y el III ( 1984). A partir de este último congreso se evidencia la diferenciación en sensibilidades que protagonizará la década de 1980, entre una mayoría ligada al PCE y encabezada por Camacho, y tres minorías vinculadas respectivamente al PTE-UC (denominados carrillistas y liderados por Julián Ariza); al PCPE; y a la LCR y el MC (conocida como Izquierda Sindical).[11] En el año 1980 recibe una parte importante de los militantes de la USO, pertenecientes a su corriente socialista autogestionaria. En 1986 participa en las históricas movilizaciones contra la permanencia de España en la OTAN.

Comisiones convocó las huelgas generales de 1985, 1988, 1992 y 1994 contra la política económica y laboral del gobierno de Felipe González. Especialmente masiva e histórica fue la huelga general del 14 de diciembre de 1988, convocada junto a la UGT, que con un 95 % de seguimiento obligó a retirar el Plan de Empleo Juvenil al gobierno y sentarse a negociar.

De los 90 a la actualidad

Ignacio Férnandez Toxo es el actual secretario general de Comisiones Obreras

Desde el IV Congreso ( 1987) el secretario general del sindicato fue Antonio Gutiérrez, reelegido en el V Congreso ( 1991), durante cuyo mandato se impulsó un alejamiento del PCE y un fomento de la negociación y el pacto social, duramente criticado por el que pasó a denominarse Sector Crítico como ala izquierda contestataria de la dirección del sindicato, apoyado por Marcelino Camacho y Agustín Moreno, a partir del VI Congreso ( 1996).

Desde el VII Congreso ( 2000) el secretario general fue José María Fidalgo, que fue reelegido en el VIII Congreso de abril de 2004.[12] En 2002 CC. OO. y UGT convocaron una huelga general contra el decreto del gobierno de José María Aznar que abarataba el despido, eliminaba subsidios agrarios y fomentaba la precariedad laboral, conocido como decretazo. Después de las protestas la medida fue retirada casi en su totalidad. En este ciclo CC. OO. supera el millón de afiliados.

En diciembre de 2008 celebró su IX Congreso Confederal, al que llega como la primera central sindical del país, con 1 200 000 afiliados y 120 000 delegados en las empresas y centros de trabajo de toda España. En el IX Congreso fue elegido secretario general Ignacio Fernández Toxo, superando por 28 votos a José María Fidalgo.[13]

Secretarios Generales

Periodo
Secretario General
1976-1987 Marcelino Camacho
1987-2000 Antonio Gutiérrez
2000-2008 José María Fidalgo
2008- Ignacio Fernández Toxo
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