Combatientes al inicio de la Guerra del Pacífico

La situación de los países combatientes al inicio de la guerra era bastante deficiente. Ninguno de los tres países estaba preparado para un conflicto bélico en la década de los años 1870.

Chile sufría una aguda crisis económica, producida por el déficit de dinero metálico en las arcas fiscales, lo que llevó a una inflación producto de la "ley de inconvertibilidad de billetes de banco" promulgada por el presidente Aníbal Pinto.

En Bolivia, los caudillos militares se sucedían vertiginosamente, lo que produce una inestabilidad política crónica, el presidente Hilarión Daza es quien asume el poder poco tiempo antes del inicio de la guerra.

Y finalmente en el Perú, el régimen del Presidente Mariano Ignacio Prado sufre una crisis económica producida por la nacionalización de las salitreras de Tarapacá, que el estado peruano no podía financiar, y que realizó con la esperanza de que Bolivia hiciera lo mismo con sus salitreras en Antofagasta, expulsando así a los capitales chilenos, de sus dominios.

Situación económica, política y militar de Chile en 1879

Presidente Federico Errázuriz Zañartu (1871 - 1876).
Presidente Aníbal Pinto Garmendia (1876 - 1881).
Almirante Juan Williams Rebolledo, Comandante en Jefe de la Escuadra Chilena.

En Chile, al inicio de la guerra del Pacífico gobernaba el Presidente Aníbal Pinto en el periodo correspondido entre el 18 de septiembre de 1876 y el 18 de septiembre de 1881. Pinto era una persona inteligente, liberal desde sus inicios, y su padre, el General Francisco Antonio Pinto había sido Presidente de la República desde 1826 a 1829. Sin embargo, los antecedentes del conflicto comienzan poco tiempo antes, durante el mandato del Presidente Federico Errázuriz Zañartu ( 1871- 1876), quien enfrentó el peligro de una alianza entre Perú, Bolivia y Argentina, ya que el Presidente Prado invitaba al gobierno de Nicolás Avellaneda a sumarse al tratado secreto. Sin embargo, las gestiones realizadas por el plenipotenciario, y futuro Presidente de Chile José Manuel Balmaceda ( 1886- 1891) lograron impedir la triple alianza en contra de Chile, supuestamente, por el peligro de una intervención de Pedro II, Emperador del Brasil. Ante este contexto, el Presidente Errázuriz ordenó construir dos poderosos acorazados, en Europa, el Blanco Encalada y el Cochrane, que fueron la columna vertebral de la Armada de Chile durante el conflicto.

El Presidente Pinto, electo sucesor de Errázuriz, y recién comenzado su mandato, se enfrentó a la grave crisis económica producida por la escasez de moneda metálica. Chile, que en tiempos anteriores había vivido el auge argentífero en la mina de Caracoles, se encontraba con las arcas fiscales vacías, lo que obligó al gobierno a emitir billetes de curso forzoso para paliar el déficit. El autor de la ley fue el ministro Augusto Matte, que reemplazó a Rafael Sotomayor Baeza en el ministerio de Hacienda. La ley decía:

"Artículo Unico. Desde la fecha de la promulgación de esta ley hasta el 31 de agosto de 1879, se considerarán como moneda legal para la solución de todas las obligaciones que deban cumplirse en Chile, contraídas antes o con posterioridad a la fecha de esta ley, y cualquiera que sea la forma en que se hayan otorgado, los billetes de banco a la vista y al portador, emitidos por los bancos enumerados en el artículo 1º de la ley de 27 de junio...".

Esto produjo una profunda desconfianza en la opinión pública chilena en el momento de comenzar la guerra, el Presidente Pinto se enfrentaba a fuerzas militares superiores, pero tenía Chile de su parte su profunda estabilidad política, fruto del régimen portaliano, que la transformaba en la más ordenada de las repúblicas latinoamericanas.

En el ámbito militar, Chile contaba con un ejército de aproximadamente 2.995 soldados de línea,[1] que casi en su totalidad se encontraban en la Guerra de Arauco contra los pueblos mapuches. Su artillería, sin embargo, había sido mejorada por el Presidente Errázuriz, y contaba con los poderosos cañones Krupp de origen prusiano.

La Armada contaba con dos acorazados lo suficientemente poderosos como para enfrentar a cualquier barco enemigo, los blindados Cochrane y Blanco Encalada, se sumaban a ellos la cañonera Magallanes, las corbetas O'Higgins, y Chacabuco, la Goleta Covadonga y las viejas corbetas Esmeralda y Abtao y mandaba la escuadra el Almirante Juan Williams Rebolledo.

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