Comandante Marcial

Salvador Cayetano Carpio
Cateyano Carpio -- Comandante Marcial.jpg
Salvador Cayetano Carpio, Comandante Marcial

Comandante Marcial
Fundador de las Fuerzas Populares de Liberación "Farabundo Martí" (FPL) y del FMLN.
1970- 1983

Información personal
Nacimiento 6 de agosto de 1918
Santa Tecla, Bandera de El Salvador
Fallecimiento 12 de abril de 1983 (64 años).
Managua, Bandera de Nicaragua
Causa de muerte Suicidio Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Salvadoreña Ver y modificar los datos en Wikidata
Partido político FMLN
Partido Comunista de El Salvador
Información profesional
Ocupación Político Ver y modificar los datos en Wikidata
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Salvador Cayetano Carpio ( Santa Tecla, 6 de agosto de 1918 - Managua, 12 de abril de 1983), conocido también por el seudónimo de Comandante Marcial, fue un político y dirigente sindical salvadoreño, fundador de las Fuerzas Populares de Liberación "Farabundo Martí" (FPL) y del FMLN.

Biografía

No conoció a su padre, José Carpio, zapatero de profesión, que había llegado a la ciudad desde Chalatenango pues falleció apenas él nació. Su mamá, Marcos Cerro, había venido desde Cojutepeque para encontrar trabajo sirviendo en mansiones de ricos, donde no permitían tener a su hijo. Por eso lo dejó al cuidado de su suegra, la Niña Petronila. Ésta tampoco puede cargar con el niño y lo deja en la Casa de San Vicente de Paúl, de la Hermanitas de la Caridad.[1]

Las monjas lo pusieron en la iglesia vecina de El Calvario, propiedad de los padres somascos. Ingresa en el seminario menor de aquella comunidad, cuya mayoría hablaba italiano. El responsable de la comunidad era el español Padre Mario (Mario Casariego, 1909-1983), amigo de los coroneles de las fuerzas armadas salvadoreñas, que más tarde se convertiría en cardenal de Guatemala. Un día, cuando Carpio tenía 13 años, el padre Mario lo castigó cruelmente, llegando a golpearlo y raparlo personalmente. El sentido de rebeldía del joven seminarista hizo que esa misma noche intentara escapar del seminario. Cuando lo descubrieron saltando un cerco, lo echaron. Tal vez pensando en su padre. Carpio consiguió trabajo como aprendiz de zapatero.[1]

Después, Carpio aprendió el oficio de panadero. En 1943 participó en su primera lucha sindical para conseguir mejores salarios para él y sus compañeros en la panadería donde trabajaba. Poco después se convirtió en líder del sindicato de obreros panificadores. En 1945 ingresó en el Partido Comunista Salvadoreño (PCS). En 1950 fundó el Comité de Reorganización Obrera Sindical Salvadoreña (CROSS), una agrupación de sindicatos comunistas. En 1952 fue detenido por el gobierno de Óscar Osorio y, tras ser liberado, un año y medio después, fue exiliado a México. De su experiencia en la cárcel, escribió el libro testimonial Secuestro y capucha. Carpio viajó a la Unión Soviética, donde durante varios años estudió en la Escuela de Cuadros del PCUS. Viajó durante temporadas a El Salvador, donde fue elegido Secretario General de la Confederación General de Trabajadores Salvadoreños, CGTS.

En 1963, tras terminar sus estudios, regresó a su país, y hace que se produzca un viraje del PCS, con el cual el movimiento obrero toma posiciones importantes en su dirigencia. Provocó la desaparición del Frente Unido de Acción Revolucionaria (FUAR), organización que buscaba el desarrollo de la lucha armada en El Salvador, por considerarlo una iniciativa prematura y «aventurera» de los sectores medios del PCS, y se lanzó a la organización y consolidación del movimiento obrero industrial, reforzado por los planes de industrialización lanzados por el gobierno de Julio Adalberto Rivera.

En 1964 fue electo secretario general del PCS. En los años siguientes comienza a proponer la opción de la la lucha armada como único camino viable para derrocar al régimen militar, en un esquema de alianza obrero-campesina, con hegemonía proletaria y el apoyo ―no la dirección― de las capas medias.

En abril de 1967, mientras se desarrollaba la campaña electoral para la presidencia, en la que el PCS participaba a través del Partido de Acción Renovadora, Carpio dirigió una huelga general en apoyo a obreros despedidos de la fábrica Aceros S. A. En una serie de paros escalonados, en solo tres días, el país quedó detenido, y las exigencias de los huelguistas fueron aceptadas. Unos meses después, ante la violación de los acuerdos, Carpio desarrolló una huelga de hambre en el campus de la Universidad de El Salvador, que el gobierno ignoró. Dirigentes políticos, académicos, universitarios y maestros, lo convencieron de que el nuevo gobierno lo dejaría morir, y que no valía la pena llegar tan lejos. Carpio levantó la huelga y en el PCS se recrudeció la polémica acerca de la necesidad de la lucha armada dentro de la dirigencia del PCS, en la cual los obreros tenían una minoría.

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