Color (cine)

El color aparece en el cine, con el desarrollo del primer proceso de revelado de película en color denominado Autochrome. Mientras que la incorporación del sonido fue rápida y determinó la desaparición del relator y los músicos en vivo, el color tardó más en ser adoptado por el cine. Desde entonces se han sucedido diversas tecnologías y actualmente se colorean, digitalmente, películas en blanco y negro para hacerlas más cercanas y populares al público en general.

Por los elementos químicos utilizados en las primeros celuloides, las primeras fotografías y fotogramas fueron en blanco y negro (B/N).

Historia

Desde el principio de la historia del cine se tenía la idea de proyectar imágenes en color, por lo que buscaron técnicas con las que conseguirlo. En un principio, las imágenes se coloreaban, a mano, fotograma a fotograma, con lo que esto supone para una película de tan sólo una hora de duración (más de 90.000 fotogramas). Uno de los primeros en usar este sistema fue Georges Mélies. Este proceso fue quedando obsoleto a medida que las películas se alargaban, ya que era un trabajo engorroso. Dado el trabajo interminable que hubiese supuesto colorear así todos los films, pronto se terminó coloreando secciones de fotogramas para crear ambientes. Grises oscuros o azules para secciones en oscuridad o nocturnas, rojas para incendios, etc. Finalmente, ante la avalancha de producciones, se abandonó este método.

Más tarde, se empezaron a tintar los fotogramas con colores uniformes, también para darles un determinado efecto. Este sistema fue usado hasta el momento en el que apareció el sonido en las películas. Tenía el inconveniente de que disminuía la calidad de la reproducción del sonido, así que dejó de usarse.

La pionera de la verdadera introducción del color en el cine fue Technicolor, una compañía fundada en 1915, que no tuvo demasiado éxito en sus primeros años. La empresa había trabajado con un sistema basado en dos colores primarios hasta el año 1922, cuando desarrolló un sistema sustractivo más complejo, basado también en dos colores. Gracias a él se podían insertar algunas secuencias de color en películas en blanco y negro. La primera vez que se proyectó un film completo en color fue en 1929, y fue la película On with the show. Aún así, tenía dos principales inconvenientes: era muy caro y las copias eran de baja calidad.

El proceso de color se fue desarrollando y, en 1932, se añadió un tercer color, usando así los tres colores primarios: el magenta, el cian y el amarillo. Era un sistema complejo y costoso, que usaba una cámara voluminosa, pero la calidad del resultado era muy buena. Se usaban tres películas a través de las que pasaba la luz separada en tres por unos prismas. Animaciones de Disney como Árboles y flores y Los tres cerditos fueron las primeras en aplicar esta técnica. Con ella, los costes de las producciones subían considerablemente, así que pasó un tiempo hasta que se produjo una introducción masiva del color. Una película que intervino en este proceso de introducción gracias a su gran éxito fue Lo que el viento se llevó.

La compañía Technicolor controló durante casi 20 años este mercado. Cualquiera que quisiera hacer una producción tenía que alquilar sus cámaras, trabajar con uno de sus técnicos y revelar y copiar la cinta en sus laboratorios. En 1950, otra compañía llamada Eastman Kodak, que llevaba años investigando en este campo introdujo un sistema mucho más sencillo que necesitaba de una sola cinta, por lo tanto podía usarse en cualquier tipo de cámara. Además, la calidad de la impresión era mejor que la de Technicolor. Con el tiempo, esta empresa dejó de producir películas, y Eastman Kodak llegó a superar la intensidad del color en sus impresiones durante los años 70.

Other Languages