Colegiata de San Patricio

Colegiata de San Patricio
Bien de interés cultural (27-01-1941)[1]
(según BOE de 03-02-1941)
Colegiata San Patricio.jpg
Vista de la Colegiata desde la Plaza de España.
Tipo Colegiata
Advocación San Patricio
Ubicación Bandera de la ciudad de Lorca  Lorca,
Flag of the Region of Murcia.svg  Región de Murcia,
Flag of Spain.svg  España
Coordenadas 37°40′39″N 1°41′58″O / 37.6775, 37°40′39″N 1°41′58″O / -1.69944
Uso
Culto Iglesia católica
Diócesis Cartagena
Arquitectura
Construcción 1533- 1780
Estilo arquitectónico Renacimiento, barroco
Identificador como monumento RI-51-0001105
[ editar datos en Wikidata]

La antigua colegiata de San Patricio de Lorca (aunque comúnmente sigue siendo llamada colegiata de San Patricio), es un edificio de estilo renacentista declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional por decreto del 27 de enero de 1941.[1]

La Colegiata es la piedra angular del conjunto monumental de la Plaza de España, junto al Ayuntamiento, el Palacio del Corregidor y las Salas Capitulares.

Esta Colegiata es la única en España que se encuentra bajo la advocación de San Patricio. La dedicación al santo irlandés, tiene su origen en la batalla de Los Alporchones, librada el 17 de marzo de 1452 (día de San Patricio), y que enfrentó a los habitantes de la ciudad y de otras partes del antiguo reino de Murcia con huestes musulmanas procedentes de Granada que habían asolado la comarca de Cartagena.

Las obras comenzaron, por bula del papa Clemente VII en 1533 sobre la vieja iglesia de San Jorge. La construcción, no exenta de problemas, se dilató hasta 1780 siguiendo el proyecto de Jerónimo Quijano, maestro de las Obras del Obispado de Cartagena. Concebida con aires catedralicios, su interior se articula en tres naves, doce capillas laterales en los contrafuertes, coro y trascoro, girola con capillas radiales y torre-campanario en la cabecera. También es de destacar el elevado crucero.

La traza de San Patricio

El arquitecto

Las obras de la Iglesia Colegial de San Patricio comenzaron en 1533 tras la bula de erección del Papa Clemente VII sobre la vetusta y modesta Iglesia de San Jorge, pero el autor de la traza de la Iglesia lorquina es a día de hoy desconocido. A lo largo de la historia se ha especulado sobre el origen de dicha traza. La creencia popular afirma que los planos vinieron junto con la bula papal directamente desde Roma, pero el análisis comparativo entre los esquemas constructivos de San Patricio y de la Catedral de Murcia hacen esta hipótesis poco probable.

Vista de la monumental fachada de San Patricio.

La Colegial de San Patricio se erigió, en buena medida, por el empuje de la burguesía local que buscaba un proyecto que dignificara la imagen de su pujante ciudad. Si el nuevo templo se construiría inspirándose en la vecina catedral, es más lógico suponer que el autor de la traza de San Patricio fuera un arquitecto que ya trabajaba en esta zona del sureste español.

Las plantas de San Patricio y de la Catedral murciana muestran un parecido más que evidente: tres naves siendo más amplia la central, capillas laterales entre los contrafuertes y capillas radiales en la girola, así como torre-campanario en la girola que aloja la Sacristía, y elevado crucero.

Será Joaquín Espín Rael quien identifique por primera vez a Jerónimo Quijano como autor de la traza de San Patricio, tras consultar los fondos de la Colegial (desaparecidos en la Guerra Civil) y del Concejo lorquino. Quijano actuaba desde 1526 como Maestro Mayor de la Catedral de Murcia; siendo el arquitecto de mayor prestigio en la zona, es muy probable que recibiera el encargo de trazar el que estaba destinado a ser el segundo templo en importancia, y única Colegial, de la Diócesis de Cartagena. La presencia de Jerónimo Quijano en Lorca durante esos años queda probada por la cantidad de encargos que recibió del Concejo lorquino entre los que se encuentran las Carnicerías, un azud en el río Guadalentín y un puente sobre el mismo.

Los canteros

La pérdida de gran parte de los archivos de la Colegial durante la Guerra Civil a manos de anarquistas, produjo un daño irreparable al destruir un legado documental de gran valor histórico.

El primer cantero documentado que trabajó en la obra de San Patricio fue el maestro Lope, que muy probablemente actuó también como aparejador de la obra. Tras Lope, fueron los hermanos vizcaínos Domingo y Martín de Plasencia, residentes en Lorca y responsables de otros trabajos efectuados en aquellos años en la ciudad. Más adelante se unirían a la historia de San Patricio otros nombres como Sebastián Bocanegra, Lorenzo Goenaga, Jerónimo de Urreta o Diego de Villavona para hacerse cargo de la dirección de las obras.

Ya en el siglo XVII, serán Andrés Goenaga, Garzón Soriano, Pérez Crespo y Melchor de Luzón los responsables de dirigir la finalización del transepto, naves laterales y la cubierta del conjunto. En el siglo XVIII aparecen los nombres de Ortiz de la Jara, Salvador y Diego de Mora o Sánchez Fortún ligados a las obras de la Colegial.

Other Languages