Cohetería amateur

Coheteros experimentales argentinos en San Vicente (PBA), noviembre de 2006.

La cohetería amateur, también conocida como cohetería experimental o cohetería experimental amateur, es un hobby en el que los participantes experimentan con cohetes cuyas partes son construidas por el propio aficionado: el cohete en sí mismo (todas sus partes), incluyendo especialmente el motor y en ocasiones hasta el propio combustible.Los coheteros aficionados han sido responsables de una parte significativa de la investigación de motores cohete y han construido y volado una variedad de motores con combustible sólido, líquido e híbridos (es decir, aquellos motores que emplean propelentes en más de un estado, generalmente combustible en estado sólido y el oxidante en fase líquida o gaseosa autopresurizada).

Historia

La cohetería amateur es un hobby que comenzó a popularizarse hacia fines de los '50, en los años posteriores al lanzamiento del Sputnik ruso. Tanto el proceso de gestación como el creciente interés por la cohetería amateur se describe de modo romántico en la novela Rocket Boys, de Homer Hickam,Jr. En esas épocas se popularizó un propelente (combustible) llamado micrograin; su manejo y uso fue presentado y explicado metodológicamente por el capitán Bertrand Brinley en su libro Rocket, manual para amateurs. Si bien representa un ejemplar de gran significación histórica, que se ocupa de asuntos relativos a la cohetería experimental (diseño básico, propelentes, diagramación del campo de lanzamiento, pruebas y seguimiento básico), su contenido ha sido ampliamente superado por los desarrollos científicos y tecnológicos actuales.

En 1963 fue publicado el libro Handbook of Model Rocketry, del desaparecido G. Harry Stine, quien fue el primer compilador de escritos sobre el modelismo espacial tal como hoy se lo conoce. Stine fue el máximo impulsor del modelismo espacial con motores de fabricación comercial. No obstante, en su tarea siempre se opuso a la cohetería experimental en la que todo (incluyendo el motor) es construido por el aficionado.

En la actualidad algunos de los individuos más comprometidos con la promoción de la cohetería civil de aficionados (en todas sus expresiones) son, entre otros, el canadiense Richard Nakka, los estadounidenses John Coker, Darrell Mobley, Scott Fintel, E. y D. Gates, George Gassaway y Bill Colburn, el mexicano Alberto Gassol, los australianos Craig Strudwicke y David Boyd, el argentino Guillermo Descalzo, el español José Luis Cortijos, etc.

El 25 de abril de 2009 el aficionado Steve Eves lanzó el cohete amateur más grande jamás lanzado, una réplica del Saturno V de 746 kg de peso.[1]

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