Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad (Valladolid)

Muy Ilustre Cofradía Penitencial de Nuestra Señora de la Piedad
Sede canónica Iglesia de San Martín y San Benito el Viejo.
Localidad Valladolid
País España
Fundación 1578
Pasos Tres
Presidente de la Junta Gestora. Francisco Javier Cartón Trigo
Túnica       Capa, túnica, capirote, guantes y zapatos negros      Cíngulo y puñetas rojas
Procesiones
Día y hora Procesión de la Piedad ( Miércoles Santo, 24:00)
Día y hora Procesión de Penitencia y Caridad ( Jueves Santo, 18:30)
Día y hora Procesión General de la Sagrada Pasión del Redentor ( Viernes Santo, 19:30)

Uniforme de la Piedad (Valladolid).svg

http://www.cofradiadelapiedad.es
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La Muy Ilustre Cofradía Penitencial de Nuestra Señora de la Piedad es una de las 20 cofradías que existen, en la actualidad, en la Semana Santa en Semana Santa de Valladolid. Datando su configuración actual de 1578, es una de las cinco penitenciales históricas.

Historia

Antecedentes

La Muy Ilustre Cofradía Penitencial de Nª Sª de la Piedad se remonta a la época de la Corte de Carlos I, al año 1504; en la que era conocida como la Cofradía de los “Xinobeses”, (Genoveses) por ser sus cofrades banqueros y asentistas de la región italiana.

Siguió manteniendo su actividad durante el siglo XVI, y así lo atestigua un pleito con la Cofradía de la Vera Cruz el 7 de septiembre de 1549, originado por la hora de salida de la procesión de Jueves Santo, lo que motivó su traslado a la tarde-noche del Sábado Santo.

Fundación actual

Con la vuelta de la Corte a Madrid y la marcha de los Genoveses, la Cofradía decayó notablemente. Los pocos cofrades vallisoletanos que la integraban la reorganizaron, refundándose el día de Santa María Reina de 1578 (22 de agosto) en el Convento de la Merced, con el establecimiento de una nueva Regla y haciéndose hermanos-cofrades los frailes mercedarios. Esta fecha es la que oficialmente se utiliza como de fundación de la Cofradía.

La Hermandad ocupó la misma capilla que los Genoveses, la también llamada de Santa Ana o de los Esclavos; en ella enterraban a sus difuntos, utilizando también la Sala de Profundis para hacer sus Capítulos y Cabildos y dejar sus insignias.

La Quinta Angustia ( Gregorio Fernández, 1625), imagen titular de la cofradía.

Hay constancia de que el 22 de septiembre de 1585 sostuvo un pleito con la Cofradía de la Peña de Francia (conocida también como de "la Santísima Resurrección y de Nuestra Señora de la Alegría y de los Remedios" o "de los hombres del trabajo"). Es aproximadamente hasta ese año cuando mantuvo su procesión en Sábado Santo, trasladándose al Viernes, lo que motivó una serie de rivalidades con la Cofradía de las Angustias. Entre 1592 y 1598 procesionaron juntas, pero no solucionándose los problemas, el Obispo Francisco Sobrino decidió unirlas el 24 de septiembre de 1617, pasando a llamarse Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad, Piedad y sus Angustias.

La unión duraría poco, pues en 1622, Diego de Medina, escribano de la Piedad, presentó Ejecutoria para deshacer la unión, certificándose el 9 de abril de 1630. Inaugurará su propio templo penitencial en la calle Pedro Barrueco (actual Fray Luis de León) y vivirá su época de máximo esplendor. A los pasos que ya tenía (Cristo de la Humildad, El Longinos, Virgen de la Soledad y Nuestra Señora de la Piedad) se añade el de El Entierro de Cristo en 1642, del taller de Gregorio Fernández en 1642. El Cristo de la Humildad sería reemplazado por una nueva imagen debida a José de Rozas en 1691, conocida como Cristo del Gallo.

Siglo XVIII

En el siglo XVIII se suceden acontecimientos como la colocación de Nuestra Señora de la Piedad en un nuevo trono el 31 de agosto de 1727, o el 12 de septiembre de 1734, cuando el templo pasó de considerarse ermita a iglesia, llevando al Santísimo Sacramento al Sagrario.

El 15 de agosto de 1750, según el historiador Manuel Canesi Acevedo, la Hermandad celebró magníficas fiestas con motivo de la colocación de la patrona de la Cofradía, Nuestra Señora de la Asunción, en su nuevo retablo. Desde Roma recibieron varios privilegios papales: “…la Iglesia de la Piedad se halla regalada con repetidas gracias que la Silla Apostólica le ha concedido para beneficio de las almas de sus cofrades…”.[1]

En 1789, su iglesia es declarada en ruina y se derriba. La Cofradía se traslada a la iglesia de El Salvador, ponde permanece sólo un año, pasando al desaparecido templo de San Antón, ubicado en la calle Simón Aranda.

Siglo XIX

Un documento del Archivo Municipal datado hacia 1800 relata cómo se celebraban las procesiones de Semana Santa. Refiriéndose a la de la Piedad, indica que salía a las cuatro de la tarde de Viernes Santo de la iglesia de San Antón por la calle del mismo nombre, Clérigos Menores, Del Obispo, Orates, Guarnicioneros, Ochavo, Platerías, Cantarranas, Cañuelo, Portugalete, Antigua, Plazuela de Santa María, dentro de la Catedral, Orates y Del Obispo, volviendo a su iglesia. Llevaba los siguientes pasos: El Arca de Noé (se tienen muy pocas noticias de este paso), Santo Cristo de la Humildad, La Lanzada, La Cruz Desnuda, El Santo Sepulcro y la Virgen de La Soledad; en alguna ocasión también procesionaba la Virgen de la Piedad. La parroquia de San Esteban cerraba la procesión por estar la cofradía en su circunscripción.

Siglo XX: reorganización de la Semana Santa

Sabemos por Juan Agapito y Revilla que en 1912 la Cofradía mantenía su procesión el Viernes Santo. Con la reorganización de la Procesión General de Viernes Santo el 2 de marzo 1924 por el Arzobispo Remigio Gandásegui todo cambiará. Ese año desfilará con la Piedad con los dos ladrones, paso depositado en el Museo Nacional de Escultura, acompañado por la Casa Social Católica. El paso, por su mal estado, hubo de ser sustituido por La Quinta Angustia, muy similar al anterior y debido también a Gregorio Fernández (1625), actualmente en la iglesia de iglesia de San Martín, donde traslada su sede el 17 de julio de 1937 (la Piedad del Museo Nacional de Escultura se encuentra perfectamente restaurada en la actualidad y algunas de las imágenes de esta escena procesionan con la Cofradía de las Angustias).

Habiendo perdido su procesión titular de la tarde de Viernes Santo, su Procesión de Regla se trasladó a la noche del Miércoles Santo, organizando además, en la tarde del Jueves, la de Penitencia y Caridad con las Cofradías de la Pasión y de la Preciosísima Sangre. La procesión se dirigía a la cárcel, donde tenían privilegio de indultar preso. Los reos se incorporaban a la procesión y empujaban el paso de La Quinta Angustia hasta la sede de la Cofradía, donde se les proporcionaba ropa y se les sufragaba los gastos de regreso a su casa. En 1993, la Cofradía de la Pasión dejará de desfilar en la misma, al colocar en una hora similar su procesión titular. A partir de 1995, por el traslado del establecimiento penitenciario a la localidad de Villanubla, el acto se hace en la fachada principal del Palacio de la Audiencia, situado a escasos metros de su sede.

Actualidad

El 19 de agosto de 2011, junto a Cofradías y Hermandades representantes de las principales Semanas Santas de España, la Muy Ilustre Cofradía Penitencial de Nuestra Señora de la Piedad, y su paso titular, La Quinta Angustia, cubrieron la Decimotercera Estación en el Viacrucis que con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud 2011, presidió Su Santidad Benedicto XVI, quien a su paso por delante de la imagen procedió a su bendición Apostólica. Posteriormente la Cofradía y el paso "La Quinta Angustia" participaron en la procesión solemne que transcurrió desde la Plaza de Cibeles por calle de Alcalá, Carrera de San Jerónimo, Plaza de Neptuno, Paseo de Recoletos hasta el Ayuntamiento de Madrid, sede de acogida.

Recuperación del patrimonio procesional histórico

En 1995 recuperó parcialmente el paso de El Entierro de Cristo de entre los fondos del Museo Nacional de Escultura, con la colaboración de su entonces Director, Luis Luna Moreno. El paso se denominó Cristo de la Cruz a María, desfilando en la actualidad con las imágenes de Cristo muerto, Nicodemo y José de Arimatea. Las restantes figuras, correspondientes a la Virgen, San Juan y María Magdalena, aún descansan en los depósitos del Museo a la espera de una restauración completa.

En 2014 recuperó y restauró la imagen histórica del Cristo de la Humildad (José de Rozas, 1691), que tras el derribo de la iglesia de San Antón en 1939 se encontraba depositada en la Basílica Nacional de la Gran Promesa. Aquél año se celebró un Triduo en su honor, saliendo de nuevo a la calle en 2015 en la Procesión de Regla de la Cofradía.

Obras benéficas

Sus obras de carácter benéfico y social fueron muy significativas, destacándose el sostenimiento durante los siglos XVII y XVIII del Hospital de Convalecientes, situado en la calle de la Parra, hoy Duque de Lerma, así como la ayuda y la cura de enfermos de cáncer, de tiña y enfermedades de la piel durante el siglo XIX en el Hospital de San Antón, además de asistir a encarcelados, y liberarles de penas menores, ya en el siglo XX, lo que continúa en la actualidad.

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