Club Deportivo Numancia de Soria

C. D. Numancia
Datos generales
Nombre completo Club Deportivo Numancia de Soria, S. A. D.
Apodo(s) Numantinos, Rojillos
Fundación 9 de abril de 1945 (71 años)
Presidente Bandera de España Francisco Rubio Garcés
Entrenador Bandera de España Jagoba Arrasate
Instalaciones
Estadio Nuevo Los Pajaritos
Ubicación Soria, España
Capacidad 9.025 espectadores
Inauguración 14 de enero de 1999 (17 años)
Uniforme
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Titular
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Alternativo
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Tercero
Última temporada
Liga Flag of Spain.svg Segunda División de España
( 2014/15) 12.º
Títulos Liga trophy (adjusted).png(por última vez en 2007/08)
Copa Flag of Spain.svg Copa del Rey
( 2014-15) 3.ª ronda
Actualidad
Actualidad Soccerball current event.svg  LaLiga2 2016-17
Sitio web oficial
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El Club Deportivo Numancia de Soria, S.A.D., más conocido como C. D. Numancia o simplemente Numancia, es un club de fútbol español, de la ciudad de Soria. Fue fundado el 9 de abril de 1945 y actualmente juega en la Segunda División de España.

Historia

Los orígenes

En los años 20 se constituyeron los primeros equipos de fútbol de una forma puramente aficionada. Pero es en los años 40 cuando el abogado Mariano Granados presenta en el Gobierno civil el reglamento del Club Deportivo Numancia y en 1945 el equipo se inscribe como club en la Federación territorial aragonesa de fútbol. Es a partir de entonces cuando se cuenta de forma oficial la edad del C.D.I. Numancia.

La regional aragonesa y el campo de San Andrés de la capital soriana compusieron el marco dónde comenzaron a desarrollarse las primeras acciones futbolísticas de los rojillos que en 1949, tan solo cuatro años después de su fundación, lograron un importantísimo ascenso a Segunda tras vencer al Erandio por 4 a 1. Aquel resultado histórico fue logrado por jugadores como: Ruiz, Navarro, Almaraz, Pepín, Vidal, Eduardo, Capilla, Brígido, Lozano, Povedano y Cea.

El paso por la categoría de plata fue breve, dos temporadas, y desembocó en una grave crisis económica e institucional en el club. Fueron años de andadura por la Tercera División en los que el fantasma del descenso a Regional fue demasiado real en ocasiones y solo salvado por los despachos.

Los años 60

Ese fue el caso del inicio de la temporada 60-61, el comienzo de una de las épocas doradas del club. El Numancia con una grave crisis y descendido a Regional no supo hasta iniciada la temporada en que categoría iba a competir. Una serie de carambolas le permitieron mantenerse en Tercera, desarrollando una gran competición que terminó en tercera posición y con el triunfo de la Copa Primavera, el primer título oficial que acogieron las vitrinas numantinas.

Durante las siguientes cinco temporadas, hasta la 65-66, el Numancia cosechó grandes clasificaciones con tres primeros puestos y disputando siembre la liguilla de ascenso. Eran los tiempos de alineaciones míticas formadas por Bona, Emilio, Edesa y Pappalardo como guardamentas; Ocáriz, Burrel, Cardiel, Casado, Teodoro y Larrainzar como defensas; Alemán, Cáceres, De Laplaza, Delso y Jurado como centrocampistas y Andrino, Achótegui, Abelio, Álvarez, Galasa, González, Gaspar, Teré y Silvestre como atacantes. Muchos son los aficionados que recuerdan "de carrerilla" estos jugadores.

Durante estos años el Numancia se enfrenta al Atlético de Madrid al que derrotó en un partido amistoso por 3-1 el 8 de diciembre de 1961.

El punto final a esta época vino marcado por dos acontecimientos extradeportivos: el cambio de grupo en Tercera que hizo que el Numancia dejara de pertenecer al grupo aragonés para integrarse con plantilla 67y 68 , riojanos y navarros. Y, junto a esto, en los setenta una reestructuración de la Tercera División que deja al Numancia en Regional.

Los años 70

Los años 70 fueron un duro pregrinaje por Regional Preferente acompañado de problemas en la directiva del club con sucesivos cambios en el timón del equipo. Además, en 1974 se abandonó el campo de San Andrés en la capital soriana y, tras una remodelación nefasta, el club se quedó sin terreno de juego para disputar sus partidos. Ello obligó a aceptar un ofrecimiento del Ayuntamiento de Garray y en un tiempo récord, gracias a la participación de muchas personas, se logró levantar el campo de San Juan. Los rojillos disputaron tres temporadas discretas en su nuevo feudo antes del regreso a Tercera.

La temporada 77-78 comenzó con la promesa del presidente Vicente Valero de subir al equipo a Tercera que fue la antesala de un año lleno de triunfos, goleadas y grandes entradas en el campo de San Juan. Fue la temporada de los Paco, Balín, Alfonso, Bermejo, Armando, Almenara, Carazo, Ciudad, Clemente, Del Río, Escudero I, Escudero II, Garrote, Gil, González, Lahuerta, Leandro, Luis, Marco, Mena, Mora, Muñoz, Nono, Novella, Nuñez, Romeo, Rubalcaba, Sanfrancisco, Solete y Vicente.

El Numancia abandonaba de forma definitiva la categoría Regional y regresaba a una Tercera División por la que debería transitar otros diez años hasta despedirla para siempre.

Los años 80

Durante los diez años que duró este paso del Numancia por la Tercera División, el club resultados discretos tirando a notables con la característica general de la estabilidad en la categoría. Esta situación se vio modificada con dos grandes campañas: la 81-82 que se saldó con una cuarta posición final del Numancia y la excelente 83-84 que dejó a los rojillos a las puertas de vencer la categoría en un definitivo segundo puesto. En aquel año asumió la presidencia del club Sebastián Ruiz Mateo, hoy todavía en el Consejo de Administración y actual presidente de la Fundación C.D. Numancia.

De aquellos años quedan en el recuerdo la visita de un Castilla plagado de jóvenes llamados a convertirse en estrellas. En aquel amistoso corretearon por el campo de San Juan chavales como Emilio Butragueño, Míchel González, Miguel Pardeza, Chendo, José Manuel Ochotorena, ... También en esa década el Numancia y el Soria CF firmaron un acuerdo por el que este segundo equipo se convirtió en filial rojillo, actual C.D. Numancia B.

El salto a 2ª B

La temporada 88-89 marcaría el inicio de una nueva etapa del Numancia en la que el club no pararía de crecer en todos los sentidos. Aquella temporada fue toda una demostración, sólo dos derrotas y todos los compromisos en casa se saldaron con goleadas. El 4 de junio y tras endosarle un 8-0 al Endesa, el Numancia rubricó su ascenso a 2ºB. Los rojillos capitaneados por Peloncho y con un Monzón que hizo 32 dianas dieron el adiós definitivo a la Tercera división.

Los primeros años en 2ªB registraron altibajos hasta que el Numancia se estabilizó en esa categoría que ya aparecía en los marcadores de los programas de radio y de los periódicos.

El punto de inflexión llegó en la temporada 93-94 con la llegada de Miguel Ángel Lotina al banquillo soriano y de un grupo de empresarios capitaneados por Francisco Rubio a la Presidencia. El club presentaba unas cuentas caóticas y su nuevo presidente impuso un sello en la gestión y un modelo de club que pronto empezaría a dar sus frutos. Al final de la campaña los rojillos se colaron en el play off del ascenso, éxito que consiguieron de nuevo una temporada después. El Numancia no logró el premio de ascenso, pero era ya un conjunto candidato para hacerlo cada comienzo de Liga.

La hazaña de Copa del Rey del 96

En los años de Segunda B ocurrió un episodio que sorianos y españoles guardan en su corazón y que serviría de revulsivo para los futuros éxitos que le aguardaban al Numancia. Fue el despertador de las conciencias de la afición y del Club para darse cuenta de que Soria podía tener un equipo en la élite del fútbol. La ilusión superó barreras demográficas y económicas. Gracias al trabajo y a la forma de ser del Numancia, el Club escribió las páginas más gloriosas de su historia.

La gran hazaña se produjo en 1996 en la competición más romántica y querida del fútbol español: la Copa del Rey. Tras superar en el primer cruce al San Sebastián de los Reyes por el valor doble de los goles marcados en campo contrario, los sorianos iniciaron su gesta ante la Real Sociedad. Los donostiarras fueron ridiculizados en Los Pajaritos y tras sufrir lo indecible en Anoeta y superar una ronda de veinte penaltis, el Numancia dejó en la cuneta a la Real Sociedad, de Salva Iriarte.

Pero el Numancia de Lotina fue más lejos todavía. Su siguiente rival fue el Racing de Santander, muy contento al enterarse de que se enfrentaba a un equipo de Segunda B. Pero no consiguieron marcar en unos Pajaritos que empezaban a vivir un sueño. En el partido de vuelta, ya en El Sardinero, un gol de Jorge Barbarin convirtió al Numancia en “matagigantes”. Ya no se hablaba de sorpresa y el Numancia acaparó portadas y minutos en los medios de comunicación.

La trayectoria del Numancia en esta Copa pasó a ser histórica en la siguiente eliminatoria a costa de un Sporting que en aquella época era un reconocido equipo de Primera. Tras un gran partido en Soria, donde los numantinos vencieron por 2-1 a los asturianos, los de Gijón fueron incapaces de marcarle en El Molinón a Echevarría, meta numantino que disputó todos los minutos de la Copa.

Un modesto equipo de Segunda B y que prácticamente era inexistente para los medios de comunicación, se había plantado en los cuartos de final de la Copa del Rey de Fútbol. A partir de ahora, sólo cabía soñar. Soñar y disfrutar. Real Madrid, Barça o Atlético de Madrid eran algunos de los siete rivales que entraron en el bombo junto a los numantinos. En la primera bola salió el Barça, que inmediatamente se emparejó con el Numancia, al ser el equipo de menor categoría de cuantos componían el sorteo. A los sorianos presentes en la Federación se les iluminó el rostro. Lo demás, lo sabe casi toda España. El Numancia le hizo cara al todo poderoso equipo de Johan Cruyff y tras empatar a dos goles en Los Pajaritos cayó con honra en el Camp Nou por tres goles a uno, llegando a adelantarse en el marcador con un gol de Jorge Barbarin que dejaba momentáneamente eliminados a los azulgranas. Fue una noche mágica para Soria, pues más de 15.000 sorianos coparon entusiasmados uno de los rincones del campo azulgrana. Esta proeza ha quedado grabada en la memoria colectiva del fútbol español, aunque fue superada posteriormente por el Figueres que, militando también en 2ª B, cayó en 2002 en semifinales ante el Deportivo de la Coruña, que fue campeón de esa edición. Antes había eliminado en la segunda ronda al Barcelona a partido único en la prórroga. Después hizo lo propio con Osasuna, en la tanda de penaltis, con el Novelda y, en cuartos, con el Córdoba. En la temporada 2011-2012, el C.D. Mirandés, también de Segunda B, pasó a semifinales de la Copa del Rey contra el Athletic de Bilbao eliminando a tres "primeras", Racing de Santander, Villarreal y R.C.D. Espanyol.

La vuelta al fútbol profesional

Tras el éxito copero, el Numancia, la afición y la ciudad estaban llamadas a seguir experimentando cosas grandes. La directiva de Francisco Rubio continuó su inmejorable labor para lograr el ascenso a Segunda División. El año siguiente, en la temporada 96-97, el Numancia gracias a un espectacular tramo final de temporada, se clasificó para disputar la liguilla de ascenso y no defraudó. Soria vivió otra noche gloriosa cuando su equipo ganó 2-0 en Los Pajaritos al Recreativo de Huelva. El Numancia volvía a ser, por fin, un equipo de Segunda. Después de cincuenta años de lucha, los rojillos regresaron a la división de plata con el apoyo de una afición más ilusionada que nunca. La primera temporada en Segunda fue muy dura. El Numancia logró la permanencia en la última jornada y fue tan celebrada como el ascenso del año anterior.

La temporada 98-99 es otro de los años grabados a fuego en la afición numantina. Con Miguel Ángel Lotina en el banquillo, comenzaba la segunda temporada consecutiva del Numancia en la división de plata. Un modesto con corazón de grande estaba a punto de dar el salto a la mejor liga del mundo y estrenó nuevo escenario de juego, los Pajaritos, el 14 de enero de 1999. Tras una complicada temporada, un final arrollador permitió conseguir el tan ansiado sueño. Se consiguieron doce puntos de los doce posibles y tras vencer otra vez al Recreativo por 3-0, el Numancia se convirtió en equipo de la Liga de las Estrellas.

En solo cuatro años el Numancia había pasado de ser casi un recién llegado a Segunda B en un equipo querido por toda España que puso contra las cuerdas al Barça en la Copa del Rey y, ahora, en un equipo de Primera. El 14 de enero fue otra fecha importante de aquella histórica temporada.

El Numancia en Primera

Celebraciones del ascenso en 2008.

El Numancia comenzó su andadura en Primera División bajo las órdenes en el banquillo de Andoni Goikoetxea. Era un año de ilusión para la afición, un año de regalo, un sueño lejano con el que jugaba hasta la letra del himno del club. Los sorianos sabían que tendrían que pelear y sufrir, pero al equipo hasta le sobró una jornada para asegurarse la permanencia en Primera. Tras el empate logrado en Vitoria frente al Alavés de Mané, el Numancia seguiría un año más en la Liga de las Estrellas, nueva fiesta en la parroquia soriana.

La siguiente temporada, la 00-01, fue también compleja para los sorianos, pero en esta ocasión no acompañaron factores como la suerte o los resultados previsibles en otros encuentros. El Numancia descendió a Segunda.

Aquellos primeros dos años en primera dejaron grandes tardes de fútbol e inolvidables marcadores como el 3-1 frente al Madrid o las victorias frente al Barça, un equipo que sigue atragantándose en tierras sorianas. El Numancia no seguía en la máxima categoría, pero era ya uno de los grandes, un equipo del fútbol profesional consolidado, querido y respetado.

Pero la Primera División no quedó en un paso efímero, sino que el Numancia la hizo su hogar en varias temporadas más como en la 2004-05,[1] tras el ascenso bajo la dirección de Quique Hernández, y en la 2008-09.

En estos años el Numancia se ha consolidado en el fútbol profesional y su gestión se ha visto avalada con el respaldo de los órganos de la dirección de la Liga, así, el club rojillo, es una de las sillas fijas en las comisiones delegadas de la Liga de Fútbol Profesional.

El último logro de los sorianos fue el campeonato en la temporada 07-08 en la Liga BBVA, entonces Segunda División, con el consiguiente ascenso. El Numancia lideró la clasificación en las últimas semanas y le sobraron siete encuentros para asegurar el ascenso. “La ilusión nos hace grandes” fue el lema del club y, junto al trabajo y al compromiso de un club con su tierra, ha hecho que lo hace 15 años era un sueño lejano sea hoy consistente realidad.

El último ascenso del Numancia estuvo dirigido desde el banquillo por Gonzalo Arconada, alcanzándose tras un empate contra el Deportivo Alavés.[2] El técnico guipuzcoano lideró a un gran grupo que se mostró infalible durante toda la contienda alcanzando al final el primer gran título para los rojillos, la Copa de campeones de Liga.

En la temporada 2008/09, tras una irregular temporada con dos entrenadores al mando ( Sergio Kresic y Pacheta), el Numancia desciende matemáticamente a Segunda División (Liga Adelante), frente al Getafe (1-0) a falta de una jornada para el final.[3]

A partir de 2009, el club soriano se ha mantenido en la zona templada de la clasificación de Segunda.

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