Clímaco de la Peña

Climaco de la Peña Almirón (+ Córdoba, 5 de mayo de 1877) fue un político cordobés de la segunda mitad del siglo XIX que en 1877 fue electo Gobernador de Córdoba, falleciendo antes de asumir.

Legisaldor de la Provincia de Córdoba

Hijo de Cruz Dolores de la Peña Luna y de Mercedes Almirón Moyano, Clímaco tuvo una larga carrera en los asuntos políticos locales. Fue miembro de la Asamblea de Diputados desde 1866 hasta 1868, Diputado provincial desde 1872 hasta 1874; y Senador provincial por el Departamento Totoral desde 1874 hasta 1875.

La elección de Gobernador de 1877

A mediados de la década de 1870 la provincia de Córdoba era gobernada por Enrique Rodríguez, aliado político del presidente Nicolás Avellaneda. El 16 de octubre de 1876 se convocó al electorado de la provincia para el 19 de noviembre siguiente, oportunidad en la que quedarían nombrados un nuevo Gobernador y Vicegobernador. Entre tanto, Rodríguez estaba empeñado en que las nuevas autoridades siguieran su línea de acción.

El Colegio Electoral se reunió el 17 de enero de 1877, bajo la presidencia de Belindo Soaje. Por 32 votos fue nombrado gobernador Climaco de la Peña, en tanto 6 representantes sufragaron por Cayetano Lozano. Al votarse para vicegobernador, los delegados electorales se dividieron más profundamente. No obstante, el liberal Antonio del Viso, ex ministro de Rodriguez, obtuvo un triunfo con buen margen, alcanzando 21 votos. Felipe Díaz logró 16 sufragios y Jerónimo del Barco, un voto.

La "lucha electoral" se había efectuado mediante tratativas urgidas por el afán de los liberales de no dejar solos a los oficialistas católicos en la conducción del futuro gobierno de Córdoba. La fórmula designada (De la Peña-Del Viso) pareció conformar a la mayoría de los cordobeses ajenos a toda maniobra electoral.

  • muerte

Muerte

De la Peña se encontraba en trance de elegir a sus cercanos colaboradores, cuando fue invitado por Luis Rossi a un almuerzo en su residencia. Concurrió Climaco de la Peña con algunos de sus amigos, a lo que fue un almuerzo de celebración y brindis. De la Peña se retiró al término del agasajo a su residencia particular, pero no pasaron muchas horas cuando sintiose indispuesto y falleció. Como es de imaginar, la noticia alteró el pulso de la ciudadanía. Era el 5 de mayo de 1877 y el 17 de ese mes debía haberse hecho cargo de la gobernación.

Las conjeturas más extrañas anduvieron en el comentario de la ciudadanía. Unos argumentaban que "Don Climaco" -muy querido caudillo de la clase trabajadora en la cual gozaba de popularidad- había sido envenenado; otros, que su muerte había sido natural porque estaba apesadumbrado por haber fallecido su esposa, Amelia Brian Congoul, poco antes. Este suceso causó un hondo pesar en los cordobeses, quienes discutían si el vicegobernador Del Viso podía asumir el cargo. El presidente Nicolás Avellaneda, amigo de De la Peña, desde Buenos Aires; y el general Julio A. Roca, desde Río Cuarto, donde se desempeñaba como Jefe de La Región Militar De Río Cuarto y San Luis, quienes seguían con atención los sucesos cordobeses, finalmente avalaron la asunción de del Viso.


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