Ciudad de la Eterna Primavera

Ciudad de la Eterna Primavera es el alias dado a varias ciudades en Hispanoamérica. En líneas generales, estas urbes suelen destacarse por poseer climas agradables o benignos y soleados de poca variación térmica de estación a estación.

La localidad más antigua conocida con el epíteto es la ciudad de Tarragona, que recibió el mismo en la época romana.[2]

En América, existen algunas ciudades que, en sus respectivos países se han ganado tan distintivo apelativo.

Alias similares

Otras localidades con epítetos similares corresponden a unidades mayores, como Tenerife, llamada isla de la eterna primavera,[8]

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