Cisma del ajedrez

Se denomina cisma del ajedrez a la situación que atravesó el ajedrez mundial entre 1993 y 2002 tras el abandono de la FIDE por parte de Gari Kaspárov.

Antecedentes

Es probable que, cuando el 9 de febrero de 1985 Florencio Campomanes, presidente de la FIDE, anuló el encuentro, por el campeonato del mundo entre Kárpov y Kaspárov, con causas poco claras, en el ánimo de Kaspárov debió concretarse la decisión de salir de la disciplina de la FIDE, una organización por entonces manifiestamente corrupta, que no velaba por los intereses de los grandes maestros, y menos aún por los del campeón del mundo, sobre todo cuando este fue Kaspárov. Hay indicios de que Campomanes cedió a las presiones de las autoridades soviéticas, a cambio del voto de los países de la órbita soviética para su reelección como presidente de la FIDE.

La corrupción de la FIDE ya había sido denunciada mucho tiempo antes por Fischer, pero a diferencia de Kaspárov, las reivindicaciones de Fischer se hicieron antes de ser campeón del mundo y beneficiaron a todos los jugadores. Iniciativas de este tipo, ya las habían tenido Lasker en 1921, e incluso Botvínnik en 1955, con el apoyo de la FIDE, para, en palabras del propio Botvínnik, «limitar todas las arbitrariedades en el manejo de la FIDE». Por el contrario, a la postre, las de Kaspárov parece que sólo le beneficiaron a él, y han perjudicado al mundo del ajedrez en general.

La GMA y la primera copa del mundo

Cuando Kaspárov se convirtió en Campeón del mundo en 1985 trató por todos los medios evitar una de las condiciones con las que se jugó el encuentro: la revancha. Para ello movilizó a todo el mundo del ajedrez que pudo y trató de salirse de la disciplina de la FIDE creando la Asociación de Grandes Maestros (GMA) que pretendía velar por los intereses del los grandes maestros y conseguir fondos para la organización de supertorneos, torneos para los grandes maestros, y, eventualmente, del campeonato del mundo. La GMA se presentó en Dubái en 1986.

La idea de la GMA sedujo a muchos grandes maestros, pues era obvia la inoperancia de la FIDE, hasta el punto de que en la primera directiva estaban como presidente Kaspárov y como vicepresidente Kárpov. El alma de la GMA fue el financiero belga Bessel Kok. Sin embargo esta sería una organización paralela a la FIDE, que organizaba torneos pero no la sustituía, aunque lo que sí pretendía era apropiarse de la organización de los grandes torneos. En el fondo pretendía eliminar a la FIDE de toda decisión que afectase al ajedrez profesional.

Durante el mundial de Sevilla de 1987 se perfiló el primer calendario para organizar una «Copa del Mundo» (Grand Prix). Estos eventos se anunciaron en sendas ruedas de prensas el 9 y el 10 de octubre. Constaba de seis grandes torneos con un total de 2,4 millones de dólares en premios. Los torneos eran: Bruselas (Bélgica) del 2 al 27 de marzo de 1988, Bilbao del 9 de junio al 2 de julio de 1988, Reikiavik (Islandia) del 30 de septiembre al 23 de octubre de 1988, Barcelona en marzo y abril de 1989, Rotterdam (Holanda) en junio de 1989 y Skelleftea (Suecia) del 10 de agosto al 4 de septiembre de 1989, con la reserva de Marsella (Francia). A última hora el torneo de Bilbao no se celebraría y se organizaría en Belfort (Francia). Para organizar cada uno de estos torneos había que satisfacer una serie de condiciones económicas: 200.000 dólares en premios, sin fijos para los participantes, transporte, manutención y alojamiento, y 10.000 dólares de fianza —no recuperables— que fue lo que el Ayuntamiento de Bilbao no satisfizo.

Para esta primera copa se clasificaron 25 jugadores: Ulf Andersson ( Suecia), Aleksandr Beliavski ( URSS), Jaan Ehlvest (URSS), Johann Hjartarson ( Islandia), Robert Hübner ( Alemania Federal), Gari Kaspárov (URSS), Anatoli Kárpov (URSS), Víktor Korchnói ( Suiza), Ljubomir Ljubojević ( Yugoslavia), Predrag Nikolić (Yugoslavia), Jesús Nogueiras ( Cuba), John Nunn ( Gran Bretaña), Lajos Pórtisch ( Hungría), Zoltan Ribli (Hungría), Valeri Sálov (URSS), Gyula Sax (Hungría), Yasser Seirawan (EE UU), Nigel Short (Gran Bretaña), Andréi Sokólov (URSS), Borís Spaski ( Francia), Jonathan Speelman (Gran Bretaña), Mijaíl Tal (URSS), Jan Timman ( Holanda), Rafael Vaganián (URSS) y Artur Yusúpov (URSS).

La copa se celebraba en seis torneos de los cuales estos jugadores solo podían jugar cuatro. Cada torneo lo debían jugar 18 ajedrecistas, 17 de los clasificados más un invitado local; pero esto no sería así más que en el primer torneo. La clasificación final sería el resultado de las puntuaciones parciales conseguidas en todos los torneos. El primer clasificado recibía 18 puntos, el segundo 17 y así hasta el último. A esto había que sumar los puntos obtenidos en el torneo más medio punto. Las partidas se jugaban al ritmo de 40 jugadas en dos horas, lo que para el época suponía un ritmo mayor de lo habitual (40 jugadas en dos horas y media).

El primer torneo, Bruselas 1988, lo ganó Kárpov. El segundo torneo se celebró en Belfort en 1988 (Francia) y lo ganó Kaspárov. El tercer torneo se celebró en Reikiavik y también lo ganó Kaspárov. El cuarto torneo se celebró en Barcelona en 1989, donde quedaron empatados Kaspárov y Ljubojević. El quinto torneo se celebró en Rotterdam en 1989, y lo ganó Timman. El sexto torneo se celebró en Skelleftea (Suecia) en 1989 y lo empataron Kárpov y Kaspárov. De esta manera en la clasificación final de la Copa del Mundo aparecía:

  1. Kaspárov: 83 puntos
  2. Kárpov: 81 puntos
  3. Sálov: 68,5 puntos
  4. Ehlvest: 68 puntos
  5. Ljubojević: 66,5 puntos
  6. Nunn: 65,5 puntos
  7. Beliavski y Short: 63,5 puntos
  8. Hübner y Timman: 57,5 puntos
  9. Sokólov: 57 puntos
  10. Pórtisch: 56 puntos
  11. Tal: 55,5 puntos
  12. Sax: 54 puntos
  13. Andersson: 53,5 puntos
  14. Seirawan: 52,4 puntos
  15. Ribli: 52 puntos
  16. Speelman: 51 puntos
  17. Vaganián: 49,5 puntos
  18. Yusúpov: 47,5 puntos
  19. Spaski: 45,5 puntos
  20. Nikolić: 43,5 puntos
  21. Korchnói: 43 puntos
  22. Hjartarson: 40 puntos
  23. Nogueiras: 37 puntos

A pesar de que la Copa del Mundo fue un éxito, a medida que pasaban los torneos perdía interés. Las tablas se hicieron habituales. Se comenzó un ciclo para organizar la segunda copa del mundo (Belgrado 1988, Open de Moscú 1989 y Palma de Mallorca 1989; y el torneo final de clasificación en Moscú 1990) que tendría muchas dificultades y no llegaría a terminarse. Una de las deficiencias del sistema de clasificación para la segunda copa del mundo es que no podían clasificarse más de ocho jugadores de un mismo país. De esta manera quedaron fuera ajedrecistas soviéticos mucho más fuertes que otros que sí se clasificaron, como Gélfand e Ivanchuk.

Tensión entre la GMA y la FIDE

La tensión entre la FIDE y la GMA subió en el torneo el I Campeonato Europeo de Ajedrez Rápido, celebrado en Gijón entre el 31 de mayo y el 4 de junio de 1989. Por entonces el ajedrez rápido (30 por jugador) era una novedad. Este torneo lo ganó Kárpov. El campeonato fue polémico desde el principio. En la asamblea de la FIDE de 1986 —Dubai— se había decidido, sin mucha justificación, extender la organización del ciclo del campeonato del mundo de dos a tres años. Quedaba, pues, un vacío de torneos que había que llenar, y se decidió organizar estos torneos «rápidos», como otra modalidad cualquiera de la FIDE. Las protestas fueron inmediatas, centradas, sobre todo, en que el menor tiempo habría de redundar en la calidad de las partidas. Alekséi Suetin abanderó esta crítica, y poco después algunos maestros soviéticos firmaron un manifiesto de crítica a esta modalidad.

Para impulsar la modalidad, la FIDE pretendía conceder títulos de Maestro Internacional y Gran Maestro específicos, lo que redundaría en una minusvaloración de los títulos a causa de su inflación. La GMA tomo partido en la disputa oponiéndose a la concesión de estos títulos. Sin embargo su oposición tenía motivos muy diferentes. La GMA pensaba que las partidas rápidas podrían televisarse, y pretendía controlar la organización de estos eventos. De momento, el problema era de infraestructura, y el que la FIDE se lanzase a organizar estos torneos significaba que ellos no podrían monopolizarlos. La GMA boicoteó el campeonato de Gijón, por lo que no estuvieron ajedrecistas tan importantes como Kaspárov, Timman, Ljubojević y Pórtisch. De los 45 primeros de la lista ELO solo media docena estuvieron en Gijón.

El torneo de Belfort comenzó entre rumores de bancarrota de la FIDE. La FIDE y la GMA se estaban enfrentando por la organización de los torneos, aunque, en principio, la FIDE y la GMA no tendrían por qué enfrentarse. La GMA debería organizar torneos y buscar patrocinadores para sus afiliados, mientras que la FIDE era, más que nada, un árbitro internacional en el mundo del ajedrez, la promoción del ajedrez y la celebración del campeonato del mundo. Nada de esto pretendía la GMA, que estaba compuesta solo por grandes maestros, y no todos. Por su espíritu elitista eliminaba a muchas personas que había hecho del ajedrez su profesión. Sin embargo, era un hecho que la FIDE y la GMA se enfrentaban por la organización de los grandes torneos. Y también por la venta de derechos informativos, cosa que la GMA pretendía dominar y que no hizo tan bien como presumía. La GMA descuidaba la relación entre el torneo y la prensa. Si la GMA trataba de hacer rentable el ajedrez, la FIDE trataba de hacerlo en su lugar. El divorcio entre la GMA y la prensa se hizo patente en el torneo de Barcelona 1989. Sólo dos medios: el diario deportivo Marca y el diario ABC informaron del evento en España.

La asamblea de la FIDE que se celebró (como es habitual) durante la Olimpiada de Ajedrez de Salónica 1989 fue dramática. Allí se dieron cita 107 selecciones nacionales. Se llegó a hablar de la posibilidad de hacer varias federaciones. El enfrentamiento entre federaciones comenzó por el sistema de voto: un voto por federación o votos proporcionales al número de afiliados. En el fondo se trataba de una lucha entre los países que tradicionalmente dominaban el ajedrez y los nuevos afiliados. Entre tanto, la GMA trataba de dominar la asamblea, amenazando con quedarse con la organización del ciclo del título mundial. Los ataques de Kaspárov a la FIDE eran cada día más violentos, y se llegó a pensar en una sanción. Sin embargo, tras las polémicas, no se llegó a ningún acuerdo.

Entre tanto las cosas se le ponían más difíciles para Kaspárov en la URSS. Fue nombrado presidente de la Federación Soviética de Ajedrez Vitali Sebastianov, que no tenía muchas simpatías por el campeón. La URSS comenzó a dar permisos a más jugadores soviéticos para que participasen en torneos «competencia» de los de la GMA. El Open de Ajedrez de Nueva York de 1989 contó con 13 jugadores soviéticos de élite, entre ellos Gata Kamski, que desertó al finalizar el torneo. Kaspárov no integró el equipo de la URSS en el campeonato mundial por equipos de Lucerna 1989. La GMA organizó un torneo en Belgrado. Era un Abierto para grandes maestros que consiguió reunir a 100 GM, además de 78 MI y así hasta completar 258 participantes. Todo un éxito, que ninguno de los presentes confiaba en que se volviera a repetir, ya que uno de los factores decisivos fue el viaje gratis que la JAT (Líneas Aéreas Yugoslavas) ofreció a sus participantes. Además se organizó muy poco después de la Olimpíada y muy cerca de Salónica.

Al tiempo que la FIDE organizaba en la localidad mexicana de Mazatlán la fase final del I Campeonato del Mundo de Active Chess (30 minutos), que ganó Kárpov, la GMA organizaba en Madrid un gran encuentro URSS - Resto del Mundo de ajedrez rápido (25 minutos), con la exhibición de partidas de blitz (relámpago, 5 minutos) que por entonces estaba naciendo como modalidad entre la élite del ajedrez. Este encuentro fue retransmitido por el Canal 4 de la televisión británica. La diferencia de nombre y tiempo entre la modalidad de la FIDE y la GMA revela cuán enconados eran las posturas. La GMA anunció que el total de premios de este torneo (18,5 millones de pesetas) sería destinado a los países del Tercer Mundo (repartido entre la Unicef y el Fondo Soviético de Ayuda a la Infancia), lo que era un ataque a la FIDE, por ser ésta la que promociona el ajedrez en los países subdesarrollados. Finalmente el premio se destinó a paliar a los damnificados del terremoto de Armenia que se produjo durante el evento. La Federación Soviética de Ajedrez no consideró al equipo de la URSS como un equipo oficial, ya que ella no tramitó los permisos, sino que «eran un grupo de amigos de Kaspárov». Por su parte, la FIDE no emitió comentario alguno sobre este torneo.

Durante el torneo de Madrid, la GMA anunció que pretendía organizar los cuartos de final del ciclo del campeonato del mundo, lo que al final no conseguiría. La FIDE estaba contra las cuerdas, pero aquí Kaspárov comenzó su declive. Las declaraciones del campeón eran cada día más violentas, y muchos de los asociados a la GMA no estaban de acuerdo con él. Se comportaba como si su opinión fuera la de la GMA, lo que provocó disensiones dentro de la asociación. Las divisiones internas permitieron que el encuentro de Madrid se organizase sin contar, casi para nada, con la GMA.

La GMA perdía prestigio debido a su carácter elitista, pero continuaba organizando torneos como el de Cannes 1989 entre veteranos y jóvenes GM. Las disensiones se mostraban en público. András Adorján, en réplica al libro de Kaspárov «El hijo del cambio», escribió su libro «El cambio del hijo», donde se muestra un Kaspárov desmitificado. Dos de los directivos de la GMA (Kok y Timman) dimitieron.

La asamblea de la GMA de Murcia 1990

Así como la FIDE aprovecha las olimpiadas para hacer sus asambleas generales, la GMA aprovechó los torneos de clasificación para la segunda copa del mundo. Se celebraron asambleas en Belgrado 1988 y en Palma de Mallorca 1989. En la asamblea de Palma de Mallorca ya estaban perfectamente definidas las dos corrientes que había dentro de la GMA, una que defendía la delimitación de competencias y la cooperación con la FIDE, sostenida por Bessel Kok y Timman, y otra partidaria de la ruptura con la FIDE y el control del ciclo mundial, interzonal y candidatos incluido, defendida por Kaspárov. Aunque en votos estas posturas estaban empatadas, en la junta directiva la ruptura sólo la defendía Kaspárov, lo que fue suficiente para que en la asamblea de Palma de Mallorca saliese triunfadora. No obstante, esto significaba el enfrentamiento con la FIDE. Nunca se logró controlar el ciclo del campeonato del mundo, e incluso el propio Kaspárov tenía actitudes contradictorias. Al mismo tiempo que amenazaba con no jugar el mundial en Lyon, como presidente de la GMA, se reunía con el alcalde de Lyon como campeón del mundo. Kaspárov y otros miembros de la GMA, negociaban los contratos según sus intereses, y nunca estaba muy claro cuándo actuaba como Presidente de la GMA y cuándo como campeón del mundo. El enfrentamiento había desprestigiado a la GMA y cuando llegó la asamblea de Murcia las cosas no eran las mismas.

En junio de 1990 se celebró una gran asamblea de la GMA en Murcia. Se trataba de organizar un gran festival del ajedrez con la organización del Interzonal para el campeonato del mundo incluido. El problema era que la GMA no podía organizar ningún interzonal. Además se incluía un torneo abierto de la GMA, dos encuentros de Kaspárov, uno con Borís Gélfand y otro con Valeri Sálov, unos cursos de Kaspárov para jóvenes promesas y entrenadores y una asamblea de la GMA. Todo ello quedó firmado en un protocolo el 5 de abril entre el Kaspárov y el Presidente de la Región de Murcia. Sin embargo, no se llevó a cabo: el interzonal se celebró en Manila. Los encuentros de Kaspárov se quedaron en uno y contra Lev Psajis, mucho menos atractivo. El abierto de la GMA apenas contaba con jugadores de élite. Fue un torneo de ajedrez rápido a 30 minutos del que faltaron muchos grandes nombres porque estaban preparando el interzonal de Manila. Y la asamblea de la GMA fue un fracaso para Kaspárov.

Un evento de esta naturaleza debería haber tenido una gran repercusión en los medios de comunicación, pero pasó desapercibido. No ayudó que sus fechas coincidieran con la celebración del Mundial de Fútbol de aquel año. Kaspárov acusó a la FIDE de boicotear todas sus iniciativas. Murcia nunca llegó a solicitar el Interzonal, a pesar de las advertencias de la FIDE. Por lo visto, la GMA les había dicho que existía un acuerdo entre Campomanes y Bessel Kok para cederles la organización del interzonal, pero no era cierto, cosa que reconoció Kok en una carta a Kaspárov fechada el 21 de abril. Kok no estaba de acuerdo con la elección de Murcia para organizar el evento, ya que era una ciudad pequeña sin suficiente proyección internacional para dar proyección a su empresa financiera ( SWIFT), y se negó a patrocinarlo. El 7 de mayo la GMA renunció en una circular a la organización del Interzonal. Kaspárov, el mayor gancho publicitario del evento, abandonó Murcia. En la ceremonia de clausura no estuvieron ni Kaspárov, ni Kok, ni el presidente de la Región de Murcia. Pero lo más importante para la historia de la GMA fue la celebración de la asamblea general.

Las asambleas de la GMA eran, de por sí, caóticas. Ya en Palma de Mallorca había habido problemas: «en Palma de Mallorca pagamos por la manera que tiene Gari de afrontar las cosas, entrando de cabeza, y eso, con frecuencia, nos pone en situaciones límite», afirmó un dirigente de la GMA. Pero en Murcia comenzó a tenerse la conciencia de que «o se decidían y se comprometían con algo de una vez por todas, o nadie cargaría de nuevo con el mochuelo de una asamblea de retraídos». El punto clave estaba en el acuerdo con la FIDE, que les garantizaría la autoafirmación y el reconocimiento explícito de la FIDE. Ésta era la postura de Kok, pero Kaspárov se negaba, como se había negado en Belgrado y en Palma de Mallorca. Borís Spaski acusó a Kaspárov de tener una «mentalidad bolchevique», que debía abandonar para tener una actitud democrática. Críticas muy mal encajadas por Kaspárov, ya que otro de los «puntos del día» era la elección de una nueva directiva.

El 10 de junio votaron el acuerdo. Consistía básicamente en reconocer el papel directivo de la FIDE. La FIDE reconocería a la GMA como el órgano representativo de los grandes maestros. Se crearía una comisión de expertos que elevaría sus propuestas a la Asamblea General de la FIDE. La promoción del ajedrez en el mundo estaría en manos de una asociación con miembros de la FIDE y la GMA, financiada conjuntamente. Y por último se organizaría conjuntamente el ciclo para el campeonato mundial.

Durante las deliberaciones se discutió si el acuerdo dejaba o no en manos de la FIDE el poder de decisión. Timman, Kok y Ljubojević anunciaron que en caso de no salir la propuestas dimitirían, dimisión que los dos primeros ya había intentado ante Kaspárov en febrero de 1989. La propuesta se aprobó con cuatro votos nulos, 52,2 en contra y 67,8 a favor (los decimales se deben a que el valor de los votos dependían de un porcentaje).

A continuación se votó la junta directiva: Kaspárov (115,2 votos), Timman (79,1 votos), Larsen (74,1 votos), Short (69,3 votos), Ljubojević (66,6 votos), Kouatly (60 votos), Beliavski (57,2 votos). Kárpov se había quedado fuera de la junta directiva. Proclamada la nueva directiva, Kaspárov dimitió. Lo más probable es que Kaspárov dimitiera porque estaba en contra del acuerdo, pero la razón que dio fue que al no haber salido elegido Kárpov estaba en inferioridad psicológica, ya que se debía ocupar del campeonato del mundo y de los problemas de la GMA. Su dimisión habría de ser temporal, hasta la conclusión del encuentro por el campeonato del mundo.

A partir de aquí, la duda era si la GMA podría subsistir. Kaválek expresó sus dudas: «¿El poder de convocatoria de la GMA va a depender de la imagen de unidad que usted [Kaspárov] dé en el futuro?». A la sazón Timman asumiría la presidencia de la GMA.

La asamblea de la FIDE de 1990

Durante la Olimpiada de Ajedrez de Novi Sad 1990 tuvo lugar una asamblea de la FIDE en la que se debía renovar el presidente. La asamblea comenzó el 30 de noviembre, y se presentaban tres candidaturas, la de Florencio Campomanes (filipino y presidente a la sazón), Román Torán (español) y Narciso Rabell Méndez (puertorriqueño).

Estas candidaturas eran una sorpresa, ya que no estaba la de Aleksandar Matanović (fundador del Informator yugoslavo), que se retiró a favor de Campomanes. Campomanes había dicho reiteradamente en los años anteriores que no se volvería a presentar. Tampoco se esperaba la candidatura de Rabell, que contaba con muy pocos apoyos.

Torán, el único que podía ganar a Campomanes, había pertenecido al equipo de éste durante los últimos años. Era, pues, un candidato con experiencia. En lo que a las relaciones con la GMA se refiere, en su programa electoral se recogían las decisiones que la GMA había aprobado en Murcia; básicamente, reconocimiento de la GMA como asociación representativa de los grandes maestros y con un peso específico dentro de la FIDE.

Campomanes, en cambio, estaba dispuesto a continuar con el enfrentamiento. Los apoyos de Campomanes eran muchos y consiguió la reelección, y el enfrentamiento continuó. En aquel momento se estaba jugando el encuentro entre Kaspárov y Kárpov en Lyon. Campomanes apenas se dejó ver en este evento. Sólo fue a pronunciar un discurso de protocolo, y se marchó a Novi Sad antes de que terminase el encuentro. Campomanes no se sentía a gusto en Lyon, porque el encuentro lo había organizado Bachar Kouatly, uno de los nuevos directivos de la GMA, y pretendía demostrar la capacidad organizativa de la GMA, dejando a la FIDE al margen. Sin embargo la organización de Lyon dejó mucho que desear, sobre todo en su relación con los periodistas, árbitros, público y todo lo que no estuviese relacionado directamente con los grandes maestros.

Linares 1991: categoría 17

En 1991, el tradicional Torneo de Linares alcanzó la categoría 17 con catorce jugadores. Fue un hito en la historia de los torneos internacionales. La categoría 17 había sido inalcanzable para todos los organizadores, y allí estaban, apoyando el torneo tanto la FIDE, con Campomanes, como la GMA, ambos tratando de capitalizarlo. La GMA jugaba el torneo (tanto Kaspárov, como Timman), y la FIDE, durante la ceremonia de inauguración, procedió a sortear los emparejamientos para los cuartos de final del campeonato del mundo. La GMA tuvo una reunión de su junta directiva, pero lo más significativo de esa reunión es que en su momento no transcendió nada. Se había enrocado contra la prensa, donde ya se palpaba el malestar contra la GMA, a la que se la llegaba a calificar de secta.

En Linares se hizo patente la división de la GMA. Kaspárov anunció que no jugaría la segunda copa del mundo, oficialmente porque no se le pagaban los 30.000 dólares que exigía, aunque se sospecha que para castigar a sus colegas tras la asamblea de Murcia. La segunda copa del mundo, pues, no contaría ni con Kaspárov, ni con Ivanchuk, ni con Gélfand (que no se habían clasificado), ni seguramente con Kárpov. Esto había ahuyentado a los patrocinadores, incluido Kok. Solo le quedaban las instituciones públicas, y solo había cuatro ciudades dispuestas a organizar los torneos: Barcelona, Bruselas, Wellington y Reikiavik, aunque tras la renuncia de Kaspárov la cosa no era segura. A pesar de que Luis Rentero (organizador del torneo de Linares) repetía que sus relaciones con la GMA eran buenas, debería alegrarse por el fracaso de la organización de la copa del mundo, ya que su mera existencia amenazaba la organización de grandes torneos privados.

La segunda copa del mundo y el ciclo del campeonato del mundo

La segunda copa del mundo estaba en peligro, así que Kaspárov, al final, decidió jugarla, y Kárpov también. En lugar se jugarse en un año se celebraría en tres (1991, 1992 y 1993). Habría cinco torneos: Reikiavik (del 21 de septiembre al 14 de octubre de 1991), Bruselas (1 a 24 de julio de 1992), Wellington (5 a 30 de noviembre de 1992), Barcelona (1 al 14 de abril de 1993) y Bruselas de nuevo (1 al 26 de julio de 1993).

Por su parte, la FIDE había conseguido mantener la organización del campeonato mundial, cuyos cuartos de final se celebrarían en Bruselas entre el 11 y el 25 de agosto de 1991. Sin embargo Kaspárov continuaba queriendo dejar de lado a la FIDE. Gata Kamski desafió públicamente a Kaspárov a un encuentro con el título de mundo en juego, con un premio de un millón de dólares. Esto, naturalmente, se saltaba todo el ciclo FIDE (Kamski no se había clasificado), pero en lugar de rechazarlo de plano, Kaspárov se transladó a EE.UU. para ocuparse de los avales bancarios. El encuentro no se celebró, pero por otras causas (en la final del campeonato del mundo no estaría Kárpov). De todas formas la GMA estaba perdiendo apoyos entre los ajedrecistas profesionales. Ha de tenerse en cuenta que en agosto de 1991 se derrumbó la Unión Soviética y muchos buenos ajedrecistas que antes no habían podido viajar inundaron los torneos de Europa y EE.UU. Ellos tenían sus propios intereses, que no coincidían con los de Kaspárov, que por su parte no había vuelta a asumir la presidencia de la GMA, e incluso estaba desentendiéndose de ella.

El primer torneo de la segunda copa del mundo se celebró en Reikiavik 1991 y lo ganaron Ivanchuk y Kárpov. En enero de 1992 se suspendió la segunda copa del mundo, al tiempo que los torneos tradicionales despegaban. El Torneo de Ajedrez de Reggio Emilia 1991-92 alcanzó la categoría 18 y se consolidó como gran torneo (lo ganó Anand, seguido de Gélfand, Kaspárov y Kárpov). El Torneo de Ajedrez de Dortmund 1992 también alcanzó la categoría 17. La Olimpiada de Ajedrez de Manila 1992 fue un éxito para la FIDE, y para la antigua URSS, que al haberse independizado en diversos países coparon las tres primeras plazas: Rusia, Uzbekistán y Armenia.

La GMA estaba muerta. En septiembre de 1992 Kaspárov anuncia la creación de una nueva asociación internacional, la «Chess Union International», con el apoyo de Markku Kosonen, directivo de la Federación Central de Finlandia. La primera iniciativa será la organización de un torneo programado para entre el 18 y el 27 de septiembre. A esta asociación podían adherirse todos los grandes maestros y maestros internacionales previo pago de una cuota, en la sede de Kaspárov en Moscú. En una reunión de la GMA Korchnói llegó a proponer que se condenase a Kaspárov por intentar destruir la GMA.

Entre tanto (1992) se había celebrado el encuentro de revancha entre Fischer y Spaski, que atrajo el interés del ajedrez mundial. Un encuentro que se tituló «Campeonato del mundo de ajedrez». En el mundo del ajedrez surgió la pregunta de si Fischer podía ser considerado como campeón del mundo legítimo. En cualquier caso, Kaspárov se apresuró a afirmar que si Fischer quería seguir considerándose campeón del mundo debía seguir el ciclo de la FIDE.

En las semifinales del campeonato del mundo, celebradas en Linares 1992, Short eliminó a Kárpov y Timman a Yusúpov. Esto sería el inició del cisma definitivo, aunque en su momento no se percibió como tal. La partida para determinar el candidato al título mundial se jugó en San Lorenzo de El Escorial, siendo ganada por Short (enero de 1993).

El 21 de febrero de 1993 Short, presidente de la GMA, presidió la asamblea de la GMA. El 25 dimitió por teléfono, el 26 se anunciaba el cisma. Anand asumió la presidencia de la GMA pero sin mucho entusiasmo, y sin hacer realmente nada por revitalizarla.

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