Cipriano Rivas Cherif

Cipriano Rivas Cherif ( Madrid, 1891- México, 1967) fue un director de escena, escenógrafo, dramaturgo, poeta, periodista, traductor y crítico español.[1]

Biografía

Cipriano de Rivas Cherif es considerado, junto a Adriá Gual, uno de los directores de escena pioneros de la España de comienzos del siglo XX. Concentró sus esfuerzos en renovar la escena española de su época, dominada por la comedia burguesa de salón que producían dramaturgos como Muñoz Seca o Benavente. Colaboró con las compañías de importantes actores de la época, como Enrique Borrás o Margarita Xirgu. Con esta última estrenó en 1934 Yerma, de Federico García Lorca, en el Teatro Español de Madrid.

Siendo estudiante, viajó con una beca a Bolonia, donde vivió entre 1911 y 1914. Durante su estancia tuvo la oportunidad de familiarizarse con la ópera y la comedia italiana. En Bolonia también descubrió las ideas del director de escena inglés Edward Gordon Craig, a quien nunca llegó a conocer, si bien leyó los textos que publicaba en la revista de teatro The Mask.

Fue director de propaganda (comunicación) durante la temporada de 1924-1925 de la compañía italiana de Vittorio Podrecca, Teatro dei Piccoli, que visitó Madrid. Fue una compañía de títeres y teatro de Vanguardia, en la que Rivas Cherif observó un reflejo de los postulados de Gordon Craig.[2] recibió críticas muy buenas, entre ellas la de Adrià Gual.

Era cuñado del político Manuel Azaña, casado con su hermana Dolores Rivas Cherif. Durante la guerra civil ocupó el consulado en Ginebra, donde fue víctima del episodio de los cuadernos robados. Parte de los diarios privados que le habían sido confiados por el presidente de la república, Azaña, fueron robados y entregados al bando franquista, desde donde se usaron como propaganda contra políticos de la II República.[3]

Tras la Guerra Civil acompañó al Presidente en su exilio francés. Fue detenido por la Gestapo cuando este cuerpo represivo intentó detener a Azaña a instancias del embajador franquista en Francia José Félix de Lequerica; fue trasladado a España y un tribunal franquista lo condena a muerte por "adhesión a la rebelión", pena que será conmutada por treinta años de prisión. Rivas Cherif recorrerá tres penales y doce cárceles hasta ir a parar a la colonia penitenciaria del Dueso, más conocida como "La isla del diablo", en septiembre de 1942. Salió en libertad en 1947, para exiliarse a México a las pocas semanas.[4]

Se casó con Carmen Ibáñez Gallardo en 1929 (el mismo año que su hermana con Azaña) y tuvieron por hijos a Enrique, Carlos y Susana de Rivas Ibáñez.[5]

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