Cine experimental

El cine experimental es aquel que amplía o desplaza los límites del lenguaje audiovisual convencional y del cine narrativo tradicionalmente estructurado alrededor de un relato argumental, respetando el armazón de guión, utilizando nuevos recursos para expresar y hacer sentir emociones, experiencias, sentimientos, concepciones del mundo, críticas al propio medio, etc. En muchas obras, lo narrativo cede a los experimentos de tipo formal, siendo frecuente el uso de efectos plásticos o rítmicos, ligados al tratamiento de la imagen o el sonido.

El cine experimental se define de acuerdo con su ámbito de aplicación y recepción, ya que no suele tratarse de un cine ligado a la industria cultural, ni se dirige a un público amplio, sino específico y minoritario, y que comparte el interés por productos que podríamos calificar —sin intención peyorativa— como marginales, o también llamados "de culto".

Manifestaciones del cine experimental

El cine experimental ha sido desarrollado en el contexto de movimientos contra-culturales de variados tipos:

  1. Estéticos: las vanguardias artísticas de principios del siglo XX.
  2. Políticos: cine de agitación del 68, el cine de propaganda.
  3. Filosóficos-teóricos: el estructuralismo: el cine feminista, el cine gay.
  4. Culturales: el underground y los movimientos de la contracultura.
  • El cine corporal comprendería todas las tendencias de los años setenta, como el cine del yo, los diarios filmados, los filmes militantes, el cine underground, el cine de la materialidad y todos aquellos que reivindican un cine personal.
  • El cine estructural comprendería las grandes vanguardias de los años veinte, el llamado cine estructural de los sesenta y otras aproximaciones seriadas o minimalistas, el letrismo, el cine conceptual, el que interroga al propio cine y todos aquellos que reivindican un cine de las formas. Es obvio que existen numerosos cineastas que evidencian diferentes aproximaciones dentro de un mismo filme o de una obra a la otra.

En Francia

En lo que respecta a Francia, puede decirse esquemáticamente que las tres cooperativas surgidas en los años 70 y 80 se diferencian de acuerdo con estas tres tendencias:

  • Le Collectif Jeune Cinéma (1971) emplea el nombre de cinéma différent y se aproxima más al cine corporal, desde un enfoque tal vez literario[1]
  • La Paris Film Coop (1974) se aproxima más al cine estructural (y post-estructural) y al cine científico o de animación[2]
  • Lightcone (1982), la más importante cooperativa de Europa, con muchos artistas que trabajan con found footage[3]
  • Federación de cooperativas y grupos de distribución franceses[4]

En España

Los cineastas más importantes del cine español de todas las épocas son Luis Buñuel y Salvador Dalí, que marcan el estilo surrealista, y José Val del Omar, verdadero inventor y artista cinematográfico. En los años sesenta, el empresario navarro Juan Huarte, mecenas de Jorge Oteiza, Eduardo Chillida o Antonio López, fundó la productora X Films para promocionar el cine experimental en España. Gracias a ella, José Antonio Sistiaga logró realizar su primera película abstracta, pintada a mano sobre celuloide, titulada Ere erera baleibu icik subua aruaren. Otro pintor, Rafael Ruiz Balerdi, realizó uno de los cortometrajes experimentales más célebres del cine español: Homenaje a Tarzán. Nombres como José Luis Garci, Luis Eduardo Aute, Jordi Grau, José Luis García-Sánchez, Claudio Guerín o el cortometrajista Gabriel Blanco trabajaron o dieron sus primeros pasos en el cine gracias a esta productora, a la que el Festival Punto de Vista le dedicó un homenaje en su edición de 2006. También hay que destacar de la época de los 60 hasta finales del siglo XX los "francotiradores" independientes: Néstor Basterretxea, Fernando Larruquert, Ton Sirera, Iván Zulueta, Frederic Amat, Antonio Maenza, Ángel García del Val, Pedro Almodóvar (rodando en Super-8), Ricardo Bofill, Javier Aguirre, Joan Brossa, Jaume Xifra, Luis Rivera, Ramón de Vargas, Oriol Durán, Ramón Massats, Llorenc Soler, Antoni Padros, José Ángel Rebolledo, Carles Barba, Jacinto Esteva, Joaquín Jordá, Julia Juaniz (película pintada a mano), Carlos Durán, Ricardo Muñoz Suay, José María Nunes, Carles Santos, Marcel Pey, Manuel Huerga, Eugeni Bonet, Eugénia Balcells, Juan Bufill, Adolfo Arrieta y Benet Rosell. En tiempos más recientes, y ya en el siglo XXI, destacan autores como Carlos Serrano Azcona con películas como Banderas Falsas, Joaquín Lledó, el colectivo Los Hijos, David Varela, Virginia García del Pino, Enrique Piñuel, Víctor Iriarte, Ion de Sosa, Luis López Carrasco, Antoni Pinent, Jose Ramon da Cruz, Chus Domínguez, el poeta gallego Francisco Brives con largometrajes como Nunc et in hora (sin diálogos), Drako, Narciso Violado, Gonzalo López-Gallego, ejemplo de cine experimental que nace de la obsesión por un lenguaje inusual y sin embargo no concibe una película sin hilo conductor, o los cortometrajistas César Velasco Broca y Laida Lertxundi.

A nivel geográfico Barcelona junto con Galicia, Gijón y Madrid fueron focos activos del cine experimental español. Barcelona con autores como Pere Portabella, José María Nunes y Carlos Atanes, o la escuela de Barcelona. Pero en todo el territorio ha habido voces destacadas más allá de los intereses creados de considerar Barcelona como epicentro de un cine que no tiene nacionalidades. No hay que olvidar que Caceres alberga el Archivo Fluxus en Malpartida con gran material audiovisual realmente experimental ahora custodiado por la Filmoteca de Andalucía.

Como puntos de difusión importante de este cine de vanguardia y experimental destacan en Madrid el festival de La Semana de Cine Experimental de Madrid, El Festival Internacional IVAHM, El Museo Centro de Artes de Vanguardia La Neomudejar, el CIDV (Centro de documentación e investigación del Videoarte y experimental), que tienen como objetivo el fomento de la investigación cinematográfica, la Cineteca de Matadero y plataformas digitales como PLAT ; en Barcelona la sala Xcéntric (CCCB) y el festival L´Alternativa; en Pamplona el festival Punto de Vista; en A Coruña el Centro Galego de Artes da Imaxe(CGAI), en Asturias el Festival Optica y con carácter itinerante La muestra itinerante de cine Playtime.

En Argentina

Claudio Caldini

Nació en Buenos Aires en 1952. Aprendió de su padre los principios óptico-mecánicos de la fotografía y del cine, y se dedicó a experimentar con la música, la danza y luego con el cine. En los 90 los videastas lo declararon precursor del cine experimental y referente argentino del mismo. Caldini dice: “…el cine experimental siempre presenta a su propia materia y no trata de seguir una línea narrativa. No hay mímesis, no hay diégesis, no hay nada de todo aquello propio de la teoría cinematográfica”. “…El cine experimental para mantenerse vivo tiene que… estar rompiendo Continuamente, pero ya casi no quedan núcleos por romper”. Entre sus obras más importantes se encuentran: LUX TAAL, cortometraje (2009); S/T, cortometraje (2007); A través de las ruinas (1982); Vadi-Samvadi, cortometraje (1981); Cuarteto, cortometraje (1978); Baltazar, cortometraje (1975); Ventana, cortometraje (1975); Film-Gaudí, cortometraje (1975). El cine de Claudio Caldini marca una clara dirección, una ruptura al enclave narrativo tradicional, ese que alguna vez es desprendido por la novela, de un relato de acciones de la representación teatral. Uno se encuentra con otra lógica al analizar sus películas, porque estas se encuentran más allá de nuestra experiencia con lo cotidiano, nos trasladan a ciertos tiempos en donde uno puede moverse más rápido, donde la cámara nos muestra más allá de la velocidad en que se reproduce la realidad. Los ojos captan esto como subiendo y bajando los parpados en lapsos, la proyección de estos fragmentos únicos reproducidos por la cámara. Esto exige que el espectador se predisponga a una visualización más atenta, ya que uno tiene que derrumbar sus propios límites en su construcción como espectador pasivo, uno debe derrumbar el muro de los prejuicios con los que es educado cuando uno se dispone a ver una película, ya que las narraciones están sujetas a otra lógica a un análisis conceptual, de imágenes fragmentadas, deconstruidas, descontextualizadas, superpuestas, pero que están sujetas a una lógica del concepto inicial del proyecto de película y de su significación. Por ejemplo Caldini en su cortometraje Lux Taal se refiere a un concepto que desde el título nos lleva a analizar que Lux Taal es una palabra combinada, que podríamos definir como un tránsito o un posible camino. Una conexión entre la expresión verbal entre dos culturas. En griego Lux se refiere a una fuente iluminada y Taal en sanscrito se refiere a los intervalos temporales. Este tránsito es otra clave de la película, los disparos de luces son alternativos, marcan un ritmo. Las formas se componen desde lo oscuro hacia la luz. O de la luz a lo oscuro, tal vez como el recorrido que la luz hace en la rotación de un planeta. El ojo va incorporando estos destellos producidos sobre la oscuridad, componiendo formas vividas. Una vez montadas estas imágenes/transporte dentro lo secuencial en la proyección, no hay forma de decir si el tiempo es crono o lógico, ya que nos provocan sensaciones en donde una cierta musicalidad de imágenes nos contiene. Según la concepción védica del tiempo, se dice que este tiene forma de espiral, y si vemos el proceder de la maquinaria con la que Caldini reproduce esta realidad, el dibujo o mándala que traza su película, entrando y saliendo por diferentes proyectores, nos hace pensar en la posibilidad de que esto fuera así. Para Caldini esto es lo experimental en el cine; trasmitir una idea, un concepto desde la forma de componer las imágenes hasta la forma en la que el espectador las aborda.

Narcisa Hirsch

Una exponente de la corriente es Narcisa Hirsch que dedicó su vida al cine experimental, durante las décadas de los 60 y 70. Nacida en Berlín, Alemania, en 1928, esta artista surgida de la pintura y convertida luego en pionera del cine experimental argentino, expandió en los 60 y 70 su actividad audiovisual en forma de instalaciones, objetos, performances, grafitis e intervenciones urbanas. Sus inicios como directora fueron parte de un movimiento más amplio de artistas que se acercaron al cine desde diferentes disciplinas artísticas, como Marie Louise Alemann, Claudio Caldini, Juan José Mugni, Juan Villola y Horacio Vallereggio. Hirsch define al cine experimental como "... un lenguaje distinto y por eso tienen que tener paciencia. La mayoría del material de las películas era de “super 8”. En los 70 fuimos un grupo de cine experimental, muy artesanal. Trabajaba cada uno en lo suyo pero proyectábamos juntos en algún sótano, y finalmente gracias a Maria Louise Alemán en el Instituto Goethe, que ahora está haciendo las recopilaciones de las películas dentro de un marco más teórico. No hay que entender nada, hay que dejarse fluir con las imágenes y con el sonido y ya está. Si eso es afín a ustedes bien, si no bueno, es como la música. En cuanto al “mito de narciso”,( refiriéndose a su última película El mito de narciso) es una estrategia que adopté, capitalicé mi nombre que siempre ha sido una especie de flagelo y entonces hice algo sobre mí mismo, negando el mito original que dice que narciso se vio en el estanque y se enamoró de sí mismo. Yo digo que no se enamoró de sí mismo, sino que se miró en el estanque para conocerse a él mismo, y al acercarse demasiado a las aguas se cayó y se ahogó, porque ese conocimiento no se puede tener y eso es lo que trato de decir en la película”.

Algunas de sus obras son:

El mito de Narciso (60’) (2011); Celebración, cortometraje (2007); El erotismo del tiempo, cortometraje (2006); El mito de Narciso (20’), cortometraje (2005); Aleph, cortometraje (2005); Ama-zona, cortometraje (2001); Home coming, cortometraje (2001); Rumi, cortometraje (1999); A Dios, cortometraje (1989); Ana, ¿dónde estás? (1985); Para Virginia, cortometraje (1984); Orelie Antoine, rey de la Patagonia, cortometraje (1983); Come out, cortometraje (1974); Pink Freud, cortometraje (1972); Descendencia, cortometraje (1971); Canciones napolitanas, cortometraje (1971); Patagonia (16'), cortometraje (1970); Patagonia (10'), cortometraje (1970); Retrato de una artista como ser humano, cortometraje (1969); Marabunta, cortometraje (1967); Manzanas, cortometraje (1966).

El público

Es indispensable que el cine experimental tenga en cuenta a su público, porque de alguna manera experimenta con él. Andre Parente menciona respecto de los elementos del cine experimental:

“…el cine hace converger tres dimensiones diferentes: la arquitectura de la sala, heredada del teatro a la italiana; la tecnología de captación/proyección, cuyo patrón fue inventado a fines del siglo XIX, y la forma narrativa”.

  1. La narración
  2. El dispositivo Filmación/Proyección
  3. La arquitectura de la sala con todo lo que esto supone, es decir pone énfasis al espacio que termina de dar forma a ese film que conlleva consigo además de lo físico del espacio, lo que viene adjunto, su público, la atención y reacción del mismo y todo lo que allí pueda ocurrir y que dé énfasis a la película o de alguna forma intervenga en ella.

Desde este último punto es interesante revisar la necesidad de un cine que busca en el lenguaje, en la narrativa, lo intelectual, lo social y lo sentimental y la participación activa de su público. Esta es la tarea del cine experimental, que a través de la experiencia logra conectar a un público activo con las ideas y las percepciones de un mundo que necesita de reflexiones, y críticas profundas.

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