Cinco grandes del fútbol argentino

Las camisetas de los cinco grandes del fútbol de Argentina: Boca Juniors y River Plate, arriba; Independiente y Racing Club, en el centro; San Lorenzo de Almagro, abajo.

Los llamados «grandes del fútbol argentino» son tradicionalmente los clubes (en orden alfabético) Boca Juniors, Independiente, Racing Club, River Plate y San Lorenzo de Almagro. Esta denominación comenzó a utilizarse en el comienzo del profesionalismo y con el paso del tiempo se popularizó.

En adición, integran la galería de « clubes clásicos» del fútbol argentino de la FIFA, junto a otras seis instituciones del país.[1]

El origen de la expresión

En 1934, cuando se creó la Asociación del Fútbol Argentino, los clubes más populares empezaron a presionar para obtener mayor peso en la toma de decisiones. En una reunión del Consejo Directivo de la AFA, el 5 de agosto de 1937, se dispuso establecer el voto proporcional. Estos fueron los fundamentos:

  • Tres votos: Los clubes que tengan más de 15 000 socios, 20 años de participación consecutiva en Primera División y hayan sido campeón de dicha categoría en 2 o más temporadas.
  • Dos votos: Al club con más de 10 000 socios y menos de 15 000, o el que no teniendo esa cifra, haya sido campeón de Primera División y tenga en la misma una antigüedad no menor de 20 años consecutivos.
  • Un voto: Al club que no esté comprendido en alguno de los incisos anteriores.[2]

Los clubes que pasaron a tener tres votos fueron Boca, Independiente, Racing, River y San Lorenzo.[2] aunque los orígenes del fenómeno se han ubicado ya desde fines de la década de 1910:

En la década del ‘20 el fútbol argentino es un caos total para todos los actores del fenómeno social... Con la idea de que el desarrollo del espectáculo necesitaba de una liga de pocos y grandes, los clubes más poderosos, por su caudal societario y de boletería, tomaron la iniciativa y formaron su propia federación: la Liga Argentina de Football... La profesionalización, en definitiva, era eso: que haya relativamente pocos equipos ricos y grandes. Y los cinco grandes son los cinco grandes desde fines de los ‘10 Entonces la tendencia del espectáculo fue a concentrar todo en los más importantes.

Julio Frydenberg.[4]

En sentido similar Osvaldo Bayer ha escrito:

El fútbol se capitaliza. A los jugadores -amateurs hasta ese momento- se los retiene en los clubes por dinero, y los clubes que tienen dinero atraen a los mejores de los clubes pobres. Aparecen ya, a comienzo de los veinte, las categorías de clubes grandes y clubes chicos.

Osvaldo Bayer[5]

Por su parte, refiriéndose a la década de 1930, el historiador Eduardo P. Archetti dice:

En 1936, los cinco equipos grandes de Argentina tienen 105 000 socios y un capital de 3 555 709 pesos, mientras que los otros diez equipos del campeonato profesional, sólo 55 895 socios y un capital de 1 351 845 (El Gráfico 1936, 871: 40).

Referido a la situación de los cinco grandes en la década de 1960, el futbolista Juan Carlos el "Chango" Cárdenas recuerda la importancia de los mismos para el éxito de un jugador:

En esos tiempos no era para nada fácil llegar a Buenos Aires debido a que no existían los medios de hoy. Generalmente del interior podían llegar porque los recomendaba alguien que decía que un chico tenía buenas condiciones futbolísticas. En el caso mío fue distinto porque pude participar en un Campeonato Argentino, en el cual jugaban todas las selecciones de cada provincia y jugábamos por zona. Ganamos la primera fase y después se armó un cuadrangular entre el Norte, Sur, Este y Oeste. Se disputó en Bahía Blanca y en tres partidos hago cinco goles. Tuve la suerte de que me vaya bien y que los delegados de Buenos Aires me vean. Así llegué y recuerdo que me querían los cinco grandes del fútbol argentino.

Chango Cárdenas[7]

Algunos especialistas destacan que en los inicios del fútbol profesional argentino, sobre todo en función del desempeño en la etapa amateur y antes de que la AFA incluyera a los equipos de todo el país, Huracán llegó a ser considerado como un equipo "grande", circunstancia que originó también el término "los seis grandes", en el que se incluía a Huracán; sin embargo, debido a su bajo rendimiento deportivo, la expresión "los seis grandes" ha ido quedando en desuso.

Uno de los seis grandes originales, de regreso. Así, parafraseando al gran Joan Manuel Serrat y su tema “Los fantasmas del Roxy”, podría comenzar el relato de las peripecias de un club que supo ser bien grande, pero que, por acción y omisión de dirigencias que no supieron encauzar correctamente aquella grandeza, cedió poder de un modo en que a punto estuvo de llevarlo a su desaparición. Ahí estaban todos, como exponentes claros de una grandeza que arrancó en el amateurismo, cuando con la obtención de cuatro torneos de Primera (1921, 1922, 1925 y 1928) el club se convertía en uno de los seis “grandes” originales del fútbol argentino.[8]

Other Languages