Chilenización de Tacna, Arica y Tarapacá

Cruz negra pintada por el grupo paramilitar chileno Los Mazorqueros en una casa peruana de Tacna en 1926, para señalar que pertenecía a peruanos. A un costado, casa con bandera chilena.

Chilenización de Tacna, Arica y Tarapacá es la denominación utilizada para designar un proceso de transculturación o aculturación de las zonas ocupadas, administradas e incorporadas por Chile, tras la Guerra del Pacífico (1879-1883), con la finalidad de trasplantar las tradiciones culturales chilenas, en reemplazo de aquellas cultivadas en Perú.

En el Tratado de Ancón de 1883, la República del Perú cedió a la República de Chile, «perpetua e incondicionalmente», el territorio de Tarapacá; además, se estipuló la posesión por Chile de las provincias de Tacna y Arica, que quedaron sujetas a la legislación y autoridades chilenas, por un plazo de diez años, al cabo de los cuales se realizaría un plebiscito que definiría el dominio y soberanía sobre estas últimas, este plebiscito no se realizó, finalmente el Tratado de Lima solucionó el asunto de la soberanía. Tanto Perú como Chile realizaron esfuerzos para intentar asegurar tales territorios y sus habitantes para sí.[1]

El Estado chileno, por su victoria bélica, la ocupación y administración del territorio, pudo iniciar un amplio proceso de "chilenización" dirigido a la población local, interviniendo en las organizaciones privadas y públicas de la zona, utilizando como ejes a la escuela fiscal, el servicio militar y la labor de la Iglesia Católica.[1]

A inicios del siglo XX la chilenización se hizo más intensiva y compulsiva, llegando a puntos exacerbados hacia el primer centenario de la Independencia de Chile,[1] por la actividad de ciertos grupos de población civil chilena, de naturaleza nacionalista, que comenzaron la creación de "ligas patrióticas" y clubes de diversa índole, con la finalidad de hacer desaparecer los rasgos peruanos de los territorios de Tacna, Tarata, Arica y Tarapacá.

Estos hechos, tanto políticos como violentos, continuaron hasta la firma del Tratado de Lima, el 3 de junio de 1929.

Antecedentes

Tacna, Arica y Tarapacá en un mapa peruano

El 20 de octubre de 1883 se firmó el Tratado de Ancón entre los gobiernos de Perú y Chile. Este tratado buscó restablecer la paz y amistad entre los dos países, al final de su participación en la Guerra del Pacífico, y estabilizar las relaciones post-bélicas entre ambos.

De acuerdo a las disposiciones del tratado, Chile obtuvo el dominio, perpetuo e incondicional, sobre el Departamento de Tarapacá y la posesión de las provincias de Tacna y Arica, y sujetas a la legislación y autoridades chilenas, por diez años contados desde la ratificación del tratado, que se efectuó durante el año 1884.

Vencido dicho plazo, se debía organizar un plebiscito que definiría si tales territorios quedarían bajo soberanía de Chile, o si continuarían siendo parte del territorio del Estado peruano. Aquel de los dos países a cuyo favor quedaren anexadas tales provincias, pagaría al otro la suma de diez millones de pesos chilenos de plata o soles peruanos de igual ley y peso de aquella. Un protocolo especial establecería la forma en que el plebiscito debía de tener lugar y los términos y plazos para el pago de la compensación económica señalada.

Finalmente tras muchas postergaciones, el general William Lasiter, presidente de la Comisión Plebiscitaria, afirmó que en Tacna y Arica había un "estado de terrorismo" y que era imposible un plebiscito "libre y justo", por lo que resolvió cancelar el plebiscito citando específicamente a la liga patriótica chilena conocida como los mazorqueros o cowboys quienes eran responsables de asesinatos, despariciones y robos en Tacna.[2]

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