Charrería

La charrería, arte ecuestre y jinete tradicional de México
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Nombre descrito en las Listas del patrimonio cultural inmaterial
CharroOutfitsNoreste15.JPG
País Flag of Mexico.svg México
Tipo Cultural inmaterial
N.° identificación 01108
Región América Latina y Caribe
Año de inscripción 2016 (XI sesión)
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Charros arreando una yegua, en el sentido de máscara, para la realización del paso de la muerte.

La charrería es el conjunto de destrezas, habilidades ecuestres y vaqueras propias del charro mexicano. Todo ello conforma un deporte espectáculo de gran popularidad y raigambre en México. La charrería se desarrolla en ruedos similares a las plazas de toros llamados lienzos charros.

Desde el 1 de diciembre de 2016 es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, tras ser ingresada en esta lista representativa en la reunión del Comité Intergubernamental de la Unesco para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, celebrada en Adís Abeba, Etiopía.[1]

El término deriva de charro, sinónimo de jinete. Esta palabra tiene diversos orígenes: se utiliza en Salamanca ( España) como un gentilicio local que proviene del idioma vasco "txar" o "rústico"; también podría provenir de "chauch" que en el mozárabe andaluz significaba "pastor" o "jinete". Se considera más probable que esta última es de la que probablemente derivan tanto "gaucho" como "charro".[2]

Historia

Tiene sus orígenes en el momento en el que se le permite a los naturales Novo Hispanos, el montar a caballo. Con la condición y bajo severas penas físicas, de no utilizar ningún tipo de montura o arreo europeo, los nativos se vieron en la imperiosa necesidad de idear su propia forma de montar, amansar y arrendar a los equinos,  pues les era necesario para poder trabajar con los vacunos de acuerdo a lo indicado en las ordenanzas de la Mesta de 1574 donde se establece que a cada estancia de ganado mayor por cada 2,000 cabezas de ganado se permitirá tener 4 Indios o negros,  2 a pie y 2 a caballo con un estanciero español o criollo. Previo a esto los únicos naturales novohispanos que tenían permiso de la corona,  para montar a caballo,  fueron el casique de Zempoala y los 4 señores de TLAXCALA, así como sus descendientes (Zempoaltecas y Tlaxcaltecas), quienes apoyaron al ejército de Hernan Cortés en la Guerra contra los mexicas (guerra de conquista). 

Aquí es donde se establece el nacimiento de la charreria y la Escuela Hípica Mexicana. La cual es única y ha establecido la base para otras escuelas hípicas, como la Norteamericana o Texana (Cowboys) y la Argentina (Gauchos). En cuanto a la situación  geográfica de dicho acontecimiento existe cierta polémica, pues por la propaganda cinematográfica de principios a mediados del siglo XX, se dice que fue en el actual estado de Jalisco,  lo cual en definitiva NO OCURRIÓ ASÍ, lo único que se podría considerar a la entidad, es la primera agrupación de carros no oficial (por no tener acta Constitutiva en el momento de su creación) en 1919 CHARROS DE JALISCO qué se empezaron a reunir de manera informal. Posterior a esto en 1921 se constituye la ASOCIACIÓN NACIONAL DE CHARROS en la actual CIUDAD DE MEXICO.

Por lo tanto el nacimiento de la charreria se dio en el reino de la Nueva España y comprendía prácticamente todo el centro del país, desde el Océano Pacífico al Golfo de México, y desde San Luis Potosí hasta el istmo de Tehuantepec. Su centro político y económico fue la ciudad de México. Una posterior división político geográfica, situaría la cuna de la charreria entre la intendencia de México y el gobierno de Tlaxcala. Ya que debido a las extensiones de tierra tan grandes qué existían en la época,  las estancias en la zona de  los llanos de Apan, qué fueron las primeras ganaderías novohispanas. Abarcaban linderos en los actuales Estados de MÉXICO (MUNICIPIO DE OTUMBA) , HIDALGO (MUNICIPIOS DE APAN, TULANCINGO, TEPEAPULCO) Y TLAXCALA (MUNICIPIO DE CALPULALPAN) . 

¿Quiénes son los Charros? 

Inicialmente aquellos primeros naturales autorizados y sobre todo los criollos y mestizos novo hispanos,  en un principio llamados cuerudos por su tipo de indumentaria y debido a que fueron los primeros en recibir una pequeña extensión de tierra por sucesión testamentaria de su ascendencia española pero sin ser considerados Españoles, a pesar de la consanguinidad,  pero tampoco como indios, viendo a los primeros como algo superior y lejano,  pero a los segundos como algo diferente más no inferior. En esas tierras que les asignaba la corona, la mayoría de las veces nacían y morían,  surgiendo así el más sincero amor por el "Terruño" y el más puro sentimiento de patriotismo. Lo que les llevó a tener Importantes participaciones en los diferentes conflictos de los siglos XIX y XX como fueron desde las guerras de independencia,  reforma, 2 intervenciones francesas, revolución, guerra cristera y movimiento agrarista. Motivo por el cual en la actualidad y desde 1934 el charro es considerado 1er reserva del ejército mexicano. 

A principios del siglo XIX,  a los cuerudos se les llamaba chinacos, nombre de clara raíz náhuatl derivado de tzinacan (“murciélago”). Estos hombres de ascendencia afromestiza y reconocidos por su valor en el combate recibían este nombre debido a que al igual que, los murciélagos, durante el día se ocultaban en cuevas y grutas, y salían a luchar sólo por la noche. 

Características 

En el entendido de que no podían vestir ni montar como españoles,  para empezar su manera de montar comenzó en una salea de borrego con la lana hacia el lomo del equino y un bozal, al paso del tiempo y por la comodidad del manejo del ganado mediante lazos más que de garrocha y puyas. Se adaptó el fuste con cabeza,  para facilitar el uso de los mismos lazos; lo que da el sello de la montura mestiza novo hispana o mexicana, qué es el fuste con cabeza, siendo esta la primera montura de trabajo, pues todas las europeas y asiáticas al ser de origen bélico, carecen de cabeza. 

Sus armas eran la reata, soga o lazo, pistola de pedernal, lanza, fusil de chispa,  daga y sable, espada o machete

En el vestir, inicialmente los indios solo vestían sencilla camisa y calzón de manta. Para protegerse de diferentes heridas propias del campo y el trabajo con el ganado, cubrieron sus piernas con gamuzas de venado cerrandolas por la parte externa de la pierna y uniéndolas por la cintura, todo atado con correas de la misma gamuza y posteriormente abotonadas con piezas de cuerno; para el pecho una cotona, qué es una especie de camiseta corta hasta un poco abajo de las costillas y sin mangas,  solo unas pequeñas hombreras todo también de  gamuza de venado,  por la resistencia qué está tiene. Conforme pasó el tiempo evolucionaron estas prendas  en el mismo calzón largo de manta, pantalones fijados por un cernidor, abotonados por ambas piernas en su parte externa  de la cintura a la rodilla,  quedando abierto de la rodilla al tobillo,  pero ya protegiendo del pie hasta casi la rodilla,  con botas de campaña, qué ya permitían el uso de la espuela. La cotona con camisa de manta derivó dependiendo de la situación  económica hasta en camisas de holanes con chalecos y chaquetillas, siempre con un paño amarrado en el cuello. Los sombreros qué usaban al principio eran de ala redonda plana y ligeramente ancha, con copa baja y redonda similar a los que en la actualidad usan los picadores en las corridas de toros. 

Cabe hacer mención de las actividades de campo qué estos personajes realizaban, pues en su trabajo diario,  para marcar curar y castrar a los vacunos, se lazaban de cabeza y cuartos traseros (terna), a los equinos de cuartos delanteros y traseros. Después de la labor, venía la faena, pues ya trabajado el animal, los peones y algunos caporales incluso uno que otro patrón, por diversión  lo montaban en diferentes estilos, a los toros para mostrar el valor y fuerza del jinete y a los equinos con el fin de amanzarlos también mostrando las habilidades y destrezas del jinete. En los arreos para llevar el ganado de un lugar a otro, algunos vacunos braveaban y para tal efecto se les tomaba por la cola para derribarlo (coleadero). A los equinos se les lazaba por los cuartos traseros (piales) y/o delanteros (manganas) 

Estas faenas se convirtieron en divertimentos pues era lo único  permitido a criollos, mestizos e indios independientemente de su casta. 

Para la época del siglo XVIII ya se presentaban varios movimientos socio-políticos y uno de ellos fue la hoy conocida como historia de los bandidos de Río frío,  en la que Manuel Payno describe una novela situada en principios del siglo XIX aun qué los antecedentes vienen desde finales del siglo XVIII.  Relevante de esta historia es que debido a la riqueza de los botines qué los ladrones y salteadores de caminos obtenían y después esparcian con fines económicos, por las distintas comunidades; así fue qué los Chinacos empezaron a cambiar los botones de hueso, cuerno y cintas de gamuza, por lujosas botonaduras e hilos de oro y plata. Durante la guerra de independencia hay una crónica del general Javier Mina,  quien al encontrarse con el también en aquel tiempo general y posteriormente presidente de México NICOLÁS BRAVO, en la que refirió ver al general mestizo y algunas de sus tropas, ataviados con las ropas propias del hombre de a caballo novo hispano,  muy vistosas pero también muy cómodas para montar. 

EL Charro

Fue hasta el siglo XIX, durante el 2do imperio mexicano, que Maximiliano de Habsburgo quien se dice amaba profundamente a México,  influyó en el traje mexicano,  cambiando la gamuza por textiles,  cerrando el pantalón, sustituyendo la cotona por sacos y la mascada o paño,  por corbata, la bota de campaña la cambio por el botín de una pieza y los sombreros adoptaron diferentes alturas en las copas.  Dando paso al actual traje de charro mismo que en su versión de etiqueta,  quedó registrado ante las cortes europeas,  como traje de protocolo a la altura de un jaket, un smokin (toxido) o un frac. 

Fue en esta época en la que el coleadero tuvo sus primeros reglamentos y difusión internacional, pues según invitaciones enviadas por Don Alejandro Jiménez, real maestro de ceremonias del Alcázar de Chapultepec a los Duques de Regla y Marqueces de Guadalupe. Para participar en los coleaderos en el bosque de Chapultepec, organizados por el Emperador y su esposa la Emperatriz Carlota de Bélgica, con el fin de unas visitas de estado. 

Sus Armas eran la reata, soga o lazo, pistola Revolver, carabina,  daga y sable o machete.

Porfiriato 

Ya para finales  del siglo XIX y principios del XX, debido al período de paz generado por el general Porfirio Diaz. Los divertimentos de campo mexicanos, se practicaban por todo el país,  siendo lo más representativo el COLEADERO, jineteadero y ternas, qué se practicaba en campo abierto pequeños ruedos o en plazas de toros 

Para esta época en cuanto al atuendo, ya los Chinacos eran pocos en México y muchos más en los territorios cedidos a los Estados Unidos. Los charros sin embargo fueron tomando ciertas características propias de las diferentes regiones del país. Siendo los Estados de Hidalgo (camisola y sombrero de ala pachuqueñas), Tlaxacala (jerga de lana), Jalisco (sombrero de ala cocula o jalisco), Puebla (sombrero de ala poblana)  entre otras aportaciones regionales.

La Revolución 

A principios del siglo XX surgió un gran descontento social por los abusos de muchos terratenientes e industriales,  abusos tolerados por el gobierno del General Diaz quien tras décadas a cargo del país, propicio el estallido armado, encabezado por el Lic.  Francisco Indalesio Madero, apoyado por algunos militares, el bandido Doroteo Arango (General Francisco Villa)  y el Arrendador de caballos General Emiliano Zapata siendo ellos protagonistas de todo el movimiento de 1910 a 1920 quienes comandando  verdaderos ejércitos de campesinos (charros), combatieron en todos lo movimientos; antireeleccionista, federalista, constitucionalista, cristero y agrarista. 

La charreria Como deporte surge tras la reforma agraria de principios del siglo XX, como ya se mencionó, cuando los antiguos terratenientes emigran a las Ciudades principalmente de México y Guadalajara. En ellas se organizan en asociaciones de charros que gradualmente se extendieron por todo el país dando lugar en 1933 a la Charrería Organizada con  la fundación de la Federación Nacional de Charros. Esta práctica está basada en las actividades tradicionales de la ganadería, como ha sucedido en otros casos las actividades ecuestres y ganaderas son el origen de varios deportes en países de América y del resto del mundo como: el rodeo estadounidense, coleadero, rodeo chileno, gauchadas, corridas de toros, barrideras, entre otros.

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