Central nuclear de Lemóniz

Lemoiz zentral nuklearra.jpg
Datos
País Flag of Spain.svg  España
Ciudad Lemóniz, Vizcaya
Coordenadas 43°26′00″N 2°52′21″O / 43.43333, 43°26′00″N 2°52′21″O / -2.8725
Propietario Iberdrola
(sucesora de Iberduero)
Operador Iberdrola
(sucesora de Iberduero)
Año de construcción 1972
Cese de actividad 1984
Reactores
Fabricante General Electric
Tipo PWR
Potencia
Capacidad 1.800.000 KW
Estado F
Generadores 2 (1.000 MW cada uno)
Otros detalles
Coste 200 millones de euros
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La central nuclear de Lemóniz (Lemoiz en euskera) es una central nuclear que no llegó a ser puesta en funcionamiento debido a la moratoria nuclear aprobada por el gobierno socialista de Felipe González en el año 1984. La central fue construida sobre la cala de Basordas (De ahí que popularmente sea llamada Central Nuclear de Basordas) que fue cerrada y drenada mediante un dique. Está situada en la localidad vizcaína de Lemóniz ( Lemoiz en euskera) a 30 kilómetros por carretera de Bilbao y 15 en línea recta, en el País Vasco ( España). Comenzó a construirse en 1972 como parte de un proyecto eléctrico nacional llevado a cabo por la dictadura de Franco. El proyecto nuclear de Lemóniz constaría de dos unidades de 1.000 MW cada una, al igual que las otras dos centrales proyectadas en la costa vasca y en Navarra; Deva y Tudela (Navarra). mientras que la cuarta central proyectada, la de Ispaster, contaría con seis grupos de 1.000 MW cada uno. Para la construcción de éste monumento energético se emplearon 1.000 toneladas de hierro y 200.000 m³ de hormigón armado.

El ambicioso proyecto de nuclearización de la comunidad autónoma vasca pretendía independizar el consumo energético de la región, siendo ésta muy deficitaria en energía, dada la fuerte industrialización que sufría. La central nuclear fue construida por la empresa eléctrica Iberduero S.A (Actualmente llamada Iberdrola, tras la fusión en 1992 con la empresa Hidroeléctrica Española), pero cuando las obras finalizaron y se disponía a su puesta en funcionamiento (tan sólo faltaba la introducción del combustible nuclear), fue paralizada y posteriormente desmantelada, costando ese proceso un total de 6000 millones de euros (998.316 millones de pesetas).

Desde el surgimiento de los proyectos nucleares se formaron grupos en la comunidad autónoma vasca que lucharon por su paralización sin gran éxito. Estos grupos consiguieron sin embargo un asombroso apoyo social, logrando que una importante parte de la sociedad vasca se mostrara en contra de lo nuclear. Pero el apoyo rotundo al proyecto por parte de los principales partidos políticos durante los años de democracia, impidió que fueran oídas las protestas ciudadanas que exigían un referéndum para decidir sobre el futuro de un País Vasco nuclear.

Ante esta situación hace aparición la banda terrorista ETA que durante los años 70 y 80 realizó una oleada de atentados contra las diversas instalaciones de Iberduero, contra la central nuclear de Lemóniz y contra el gobierno de Madrid exigiendo la demolición de la central a cambio de no ejecutar al ingeniero del proyecto nuclear de Lemóniz, José María Ryan Estrada que fue secuestrado y posteriormente asesinado en 1981. En 1982, ETA se cobra su última víctima en nombre de Lemóniz, Ángel Pascual Múgia que murió al sufrir un atentado cuando se disponía a ir a trabajar.

Según algunas versiones, la paralización definitiva de Lemóniz fue causada por los atentados de ETA, sin embargo, las agrupaciones ecologístas como Ekologistak Martxan ( Ecologistas en acción en español) aseguran que la derrota de Lemóniz fue debida a la presión social y a los actos convocados por las organizaciones antinucleares.

El plan energético nuclear

Mapa de proyectos nucleares en España

Históricamente, uno de los elementos que ha limitado el desarrollo económico de España ha sido la pobreza de recursos energéticos, en concreto la carencia de hidrocarburos líquidos y gaseosos y la mala calidad y carestía del carbón existente. La escasez de recursos ha condenado tradicionalmente al sistema energético a una situación de déficit y dependencia exterior.[ cita requerida]

España comenzó su Revolución Industrial con retraso respecto del resto de estados europeos, en la segunda mitad del siglo XIX.

Uno de los primeros retos energéticos consistió en intentar sustituir mediante recursos propios el carbón originario de Gran Bretaña que alimentó las locomotoras de la incipiente red de ferrocarriles. Con el impulso asimismo de la Marina de Guerra, aumentó la producción de carbón asturiano.[ cita requerida]

Durante el periodo de entreguerras comenzó asimismo el desarrollo de la energía hidroeléctrica con la construcción de las primeras grandes presas. Pero tras la Guerra Civil y la victoria de Franco en 1939, España sufrió el bloqueo de los aliados, produciéndose frecuentes apagones y dificultades. En estos años no fue posible construir nuevas centrales hidráulicas o térmicas ya que la prioridad era levantar al país.[ cita requerida]

A medida que la economía del país despegaba (y España salía de su autismo internacional), la producción de energía debió aumentar de nuevo para sostener ese crecimiento: la explotación de los lignitos gallegos y otros carbones del Estado, así como con la construcción de nuevas presas y refinerías de petróleo.

El afán energético era el eje de la política del franquismo tras los duros años de la posguerra, en la década de los 50 la propaganda del dictador difundía las inauguraciones de sus pantanos. A finales de los 60, el estado franquista aprobó el primer plan energético nacional y optó por entrar en la era nuclear. La primera sería la central de Zorita en la provincia de Guadalajara ( Castilla La Mancha), a la que siguieron, Vandellós en Tarragona ( Cataluña) y la central de Santa María de Garoña en Burgos ( Castilla y León) en el límite con Álava a escasos kilómetros de Vitoria.

Para el régimen de Franco el desarrollo energétio del país contemplaba 41 centrales nucleares. Una de ellas, en pleno Coto de doñana,[ cita requerida] para el País Vasco se contemplan 3 proyectos, situados en Lemóniz, Deva y Ispaster y uno en Tudela ( Navarra).

España fue un país pionero en el desarrollo de la energía nuclear para obtención de electricidad, pero en 1973 llegó la primera crisis del petróleo, seguida por la de 1979 que perturbaron gravemente la economía mundial, y provocó también una crisis económica en España que conllevó una fuerte decaída de la demanda eléctrica.

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