Cementerio de Montjuic

Vista parcial del cementerio de Montjuïc.

El cementerio de Montjuic (en catalán, cementiri de Montjuïc), también conocido como cementerio Nuevo (en catalán, cementiri Nou) o cementerio del Sudoeste (en catalán, cementiti del Sud-oest) se encuentra en Barcelona ( España). Ocupa prácticamente la totalidad de la ladera sur de la montaña de Montjuic. Tiene una superficie de 560 000 m² y 155 227 sepulturas (en el año 2002).[2]

Historia y descripción

El cementerio fue inaugurado el 17 de marzo de 1883. Este recinto vino a suplir el problema que tenía Barcelona con la falta de espacio en los pequeños cementerios de barrio repartidos por la ciudad, que por una parte ya no podían crecer debido a la presión urbanística de sus alrededores y, por otra, habían agotado su capacidad de inhumación. Ocurría así en cementerios históricos como los de Pueblo Nuevo, Horta, Sants, San Gervasio, Les Corts, San Andrés, Sant Genís dels Agudells y Sarriá. Montjuic fue la solución momentánea a este problema, aunque con el tiempo pasaría lo mismo con el nuevo cementerio, la ciudad siguió creciendo demográficamente y el espacio libre se fue acabando, por lo que se tuvo que abrir un nuevo cementerio que tuviera un uso como cementerio metropolitano, fuera del término municipal de Barcelona: el cementerio de Collserola, situado en Sardañola del Vallés.

El proyecto del cementerio fue encargado al arquitecto municipal Leandre Albareda. Su rasgo arquitectónico más característico es el eclecticismo, ya que conjuga elementos neoclásicos e historicistas con el nuevo modernismo que surgió a finales del siglo xix.

El cementerio se encuentra en una ladera de la montaña de Montjuic, y está dividido en 14 sectores, recorridos por un conjunto de calles que reciben diversos nombres: Santa Eulalia, San Pedro, Santa María, San Jaime, San Severo, la Misericordia, Santa Cruz, San Olegario, San José, San Francisco, San Jorge, San Luis, San Juan, San Carlos, Santísima Trinidad, San Antonio Abad, San Jacinto, San Amadeo, la Inmaculada, Nuestra Señora de la Merced, San Ramón y San Salvador, además de las plazas del Descanso, la Fe, la Esperanza, la Caridad, San Rafael, San Joaquín, San Manuel, San Agustín, Nuestra Señora de Montserrat, Nuestra Señora del Carmen y San Miguel.[3]

Para la ubicación del terreno se debieron expropiar diversos terrenos, algunos de actividades agrícolas y otros pertenecientes al ejército. Las obras se efectuaron entre 1882 y 1883. El diseño del recinto se basó en unas condiciones óptimas de soleado y ventilación, y pese al desnivel de la montaña se consiguió un espacio de tranquilidad y reposo.[4]

Museo de Carrozas Fúnebres.

El cementerio cuenta con una gran cantidad de sepulturas y panteones de gran valor artístico, que abarcan diversos estilos: neoclasicismo, historicismo, modernismo, novecentismo, eclecticismo, etc. Entre los diversos autores se encuentran arquitectos como: Joan Martorell, Antoni Rovira i Rabassa, Leandre Albareda, Josep Vilaseca, Lluís Domènech i Montaner, Miquel Pascual i Tintorer, Juli Maria Fossas, Ubaldo Iranzo, Emilio Sala Cortés, Pere Garcia Fària, Enric Sagnier, Jaume Bayó i Font, Bonaventura Bassegoda i Amigó, Salvador Soteras i Taberner, Josep Puig i Cadafalch, Antoni Maria Gallissà, Josep Maria Jujol, Tiberi Sabater, Camil Oliveras o Josep Domènech i Estapà; y escultores como: Josep Llimona, Enric Clarasó, Rossend Nobas, Josep Campeny, Rafael Atché, Manuel Fuxà, Josep Reynés, Eduard Alentorn, Josep Clarà, Eusebi Arnau o Josep Maria Subirachs.[5]

Un sector del recinto es el denominado Fossar de la Pedrera, que fue utilizado como fosa común para 4000 víctimas de la represión franquista. Desde 1985 acoge los restos mortales de Lluís Companys, presidente de la Generalidad de Cataluña durante la Guerra Civil Española, ejecutado por el régimen de Franco el 15 de octubre de 1940 después de un juicio sumarísimo.[6]

El recinto acoge también un Museo de Carrozas Fúnebres, creado en 1970 en el Tanatorio Sancho de Ávila y trasladado en 2013 a Montjuic. Cuenta con un total de 19 piezas, formadas por 13 carrozas fúnebres y 6 carruajes de acompañamiento, además de tres coches a motor situados en un altillo.[7]

En 2004 se creó la Ruta de los Cementerios de Barcelona para dar a conocer el atractivo monumental y turístico de los cementerios de la ciudad, del que forma parte el cementerio de Montjuic junto con el cementerio de Pueblo Nuevo.