Catolicismo político

El catolicismo político[1]​ es un concepto político y cultural que promueve las ideas y la doctrina social de la Iglesia católica en la vida pública a través de la acción de gobierno.

Historia

El catolicismo político comenzó su andadura como movimiento durante la segunda mitad del siglo XIX de la mano de los católicos prusianos, como respuestas a los conceptos sociales seculares que entonces predominaban en aquella área. La principal razón fueron las medidas tomadas por el canciller Otto von Bismarck para limitar la influencia de la Iglesia Católica, primero en Prusia, y después en toda la Alemania unificada. Este conflicto pasó a ser conocido en la historiografía como el Kulturkampf.[2]

Desde Alemania, los movimientos políticos y sociales de signo católico también llegaron a Austria-Hungría, especialmente en los territorios de las actuales Austria, Eslovenia y Croacia. "Acción Católica" fue el nombre que recibieron numerosos grupos de católicos laicos que buscaban fomentar la influencia católica en la sociedad política.

Después de la encíclica Rerum novarum de 1891 del papa León XIII, los movimientos políticos de signo católico tomaron un nuevo impulso y desarrollo, y extendieron sus áreas de participación. Con su encíclica, la Iglesia católica expandió sus intereses en cuestiones sociales, económicas y políticas, y apeló a una conversión radical de la sociedad occidental del siglo XIX de cara a las crecientes influencias del capitalismo y el liberalismo. Poco después de la publicación del documento, dentro del movimiento obrero, que previamente había comenzado a florecer en Europa y luego en América del Norte, empezaron a surgir grupos obreros de orientación católica. A partir de ese momento numerosos creyentes católicos, laicos y clérigos por igual, adquirieron un firme deseo de compromiso social y político con el fin de hacer frente a los agudos problemas sociales de entonces según los principios cristianos católicos, en lugar de hacerlo mediante un enfoque puramente secular.

Este movimiento no pasó mucho tiempo en que empezó a influir en la vida política de algunos países. Hubo una serie de partidos políticos europeos durante la época de entreguerras cuya línea de actuación puede ubicarse en el catolicismo político, como fue el caso de la Partido Socialcristiano de Austria,[8]