Catedral de Westminster

Basílica o catedral de Westminster desde la calle Victoria, SW1.

La Catedral de la Preciosísima Sangre de Cristo de Westminster en Londres, Inglaterra, es el templo principal de la iglesia Católica en Inglaterra y Gales y la iglesia metropolitana y catedral de la archidiócesis de Westminster. Es la sede del arzobispo primado de la iglesia Católica en Inglaterra y Gales.

La catedral, la mayor iglesia católica de Inglaterra y Gales y no debe ser confundida con la abadía de Westminster (de la iglesia anglicana) está situada en Victoria, SW1, en la ciudad de Westminster.

La catedral de Westminster es la sede del arzobispo de Westminster, actualmente, el Cardenal Nichols, cabeza de la arquidiócesis de Westminster. Debido a la importancia de la sede, todo arzobispo de Westminster es nombrado cardenal.

Historia

Al final del siglo XIX, la jerarquía de la iglesia católica apenas había sido restaurada en Inglaterra y Gales, y fue en memoria del cardenal Nicholas Patrick Wiseman (fallecido en 1865 y fue el primer Arzobispo de Westminster desde 1850) cuando la primera suma importante de recursos económicos fue recolectada para la nueva catedral. El solar fue adquirido en 1884 por un sucesor de Wiseman, Henry Manning, y había sido previamente ocupado por la prisión Westminster Bridewell. Después de los intentos fallidos en 1867 (con proyecto del arquitecto Henry Clutton) y en 1892 (arquitecto, el baron von Ferstel), la edificación finalmente comenzó en 1895 durante el arzobispado de Herbert Vaughan con el arquitecto John Francis Bentley. La catedral abrió sus puertas en 1903, poco después de la muerte de Bentley. Por razones económicas la decoración interior está todavía por terminar.

Interior de la iglesia catedral católica de Westminster en Londres.

Según el derecho canónico, ningún lugar de culto puede ser consagrado hasta que ha pagado todas sus deudas y tiene su estructura completa, así que la ceremonia de consagración no tuvo lugar hasta el 28 de junio de 1910.

El 28 de mayo de 1982, en el primer día de los seis que permaneció en Gran Bretaña, el Papa Juan Pablo II celebró la Santa Misa en la catedral.

En 1995, a invitación del Cardenal Basil Hume, la catedral fue visitada por Isabel II del Reino Unido, la primera visita de un monarca británico a una catedral católica por varios cientos de años.

El 18 de septiembre de 2010, durante su visita pastoral a Gran Bretaña para la beatificación del Cardenal Newman, el Papa Benedicto XVI celebró la Santa Misa votiva de la Preciosísima Sangre de Cristo en la Catedral, concelebrada por el pleno del episcopado católico británico. En el lado del coro asistió como observador el arzobispo anglicano de Canterbury y primado de la iglesia anglicana, Rowan Williams.

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