Catedral de Puebla

Catedral Basílica de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción de Puebla

  Patrimonio de la Humanidad (parte de « Centro histórico de Puebla», n.º ref. 416) (1987)

Nombre descrito en la Lista Representativa del PCI.
Monumento histórico
(M-21-242-00-00)
Catedral y Tarde.jpg
Fachada prinicipal de la Catedral de Puebla
Localización
País Flag of Mexico.svg México
División Puebla
Subdivisión Heroica Puebla de Zaragoza
Ubicación Centro histórico de Puebla
Información religiosa
Culto Iglesia Católica
Diócesis Arquidiócesis de Puebla de los Ángeles
Acceso público Diariamente

Uso Templo religioso
Estatus Catedral
Basílica menor
Advocación Inmaculada Concepción
Dedicación 18 de abril de 1649
Historia del edificio
Fundador(es) Príncipe Felipe de España
Primera piedra 18 de noviembre de 1575
Construcción 1575 - 1580, primera etapa de construcción
1587 - 1590, se modifica la traza de la planta
1618 - 1640, se suspendieron las obras a la altura de muros y cornisas
1640 - 1647, se concluyen las obras bajo el mando del Obispo Juan de Palafox

Arquitecto(s) Francisco Becerra
Juan Gómez de Trasmonte
Otro(s) artista(s) Manuel Tolsá, ciprés
Pedro García Ferrer, Altar de los Reyes
Cristóbal de Villalpando, frescos
Datos arquitectónicos
Tipo Planta basilical, cinco naves, crucero y dos cúpulas
Estilo(s) Barroco
Herreriano
Orientación Oriente-poniente
Materiales Cantera

Nave principal
• 82 m (longitud)
Cúpula De media naranja y sotabanco octagonal
Torre(s) Dos torres, (70 m, altura)
Campana(s) Diez Campanas

Longitud


• 97.67 m (total)


• 82 m (interior)
Anchura
• 51 m (total)
Planta(s) y mapa(s) del edificio
Planta de la catedral
Planta de la catedral
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La Catedral Basílica de Puebla, como se conoce a la catedral de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción de acuerdo a su advocación mariana, es la sede episcopal de la arquidiócesis de Puebla. Es uno de las más importantes inmuebles del centro histórico declarado patrimonio de la humanidad. Tiene la prerrogativa de ser el primer templo suntuoso que bajo buenos diseños se hizo en América, consagrada en 1649 se adelantó a la Metropolitana de México que fue dedicada 1653.[1]

La actual catedral de estilo herreriano, fue construida entre los siglos XVI y XVII, y substituyó a la anterior que existió en lo que hoy es el atrio. Del inicio de su construcción en 1575 a su consagración trascurrieron 74 años que se ubican durante el periodo de tres reyes de España, Felipe II, Felipe III y Felipe IV. Los contratiempos a lo largo de esos años permitieron numerosas modificaciones a la traza original. Para 1624 las obras se suspendieron en su totalidad hasta el arribo del obispo Juan de Palafox y Mendoza en julio de 1640, quien retomó las obras con decidido entusiasmo. Las nuevas reformas dieron una mayor elevación a la nave central por encima de las procesionales permitiendo el paso de la luz natural y dándole un aspecto de estructura piramidal. Fue consagrada por el obispo Juan de Palafox y Mendoza el 18 de abril de 1649 sin haber sido totalmente terminada.

El espacio que ocupa es de planta rectangular recargada en la esquina de otra planta más grande, formando un gran espacio para el atrio. El edificio se organiza en cinco naves: una central, dos laterales y dos de capillas hornacinas, destaca su fachada de estilo renacentista. Anexo a su parte posterior se halla un edificio para oficinas de la Mitra, su antigua sede, y el edificio de la capilla llamada Ochavo. Con sus poco más de 70 metros de altura fue la iglesia más alta de las colonias españolas.

La catedral es considerada como uno de los museos más importantes de arte novohispano y posterior por los tesoros que alberga.[3] escultura, orfebrería y carpintería de gran calidad artística, así como sus decorados, las grandes puertas entableradas, cancelería y los tesoros de la sacristía que resguardan los ricos ornamentos sacerdotales bordados con hilo de oro y plata, vasos sagrados, cálices, copones, relicarios y cruces bañados en oro de incrustaciones de joyas y diamantes. Su archivo histórico posee documentos que datan de la fundación de la ciudad y muchos están en espera de ser clasificados.

La fundación de la Catedral

La Catedral desde la Plaza Mayor o Zócalo.

La primera iglesia

Una vez que la reina Isabel de Portugal, esposa de Carlos V, autorizó el 18 de enero de 1531, por petición de la Real Audiencia, la fundación de un pueblo de cristianos españoles en la provincia de Tlaxcala, en el lugar llamado Cuetlaxcoapan, se hizo necesario la construcción del primer templo parroquial de la ciudad para lo cual se decidió hacerlo frente a la Plaza Mayor en el que se llamaría portal de Borja y a partir de 1852 Portal Iturbide, se ubicaba en la mediania de la calle colindando en ambos lados con los solares concedidos a los primeros vecinos de la ciudad, el alcalde mayor Hernando de Elgueta y Alonso González, a quienes se les dio licencia para edificar portales.[n. 1] En la sacristía de esta parroquia se hizo una junta el 16 de mayo de 1535 con cincuenta y siete personas las que suscribieron ante escribano con el fin de iniciar la construcción de una nueva iglesia más grande, en tanto que el obispo Julián Garcés anunciaba, en junta general con el pueblo, su intención de construir un nuevo templo.

La antigua Iglesia Mayor

En 1537, una vez que la nueva ciudad tuvo las condiciones mínimas para que ahí residiera el obispo Garcés, el Cabildo pidió entre otras cosas su traslado, lo que ocurrió el 3 de octubre de 1539 con la anuencia del virrey Antonio de Mendoza, por ello la catedral del obispo ocuparía pequeños y provisionales edificios hasta no haber el definitivo. En 1543, se aprobó por cédula real del Emperador Carlos V, la edificación de un templo para la nueva sede obispal la cual recibió el nuevo obispo fray Martín Sarmiento de Ojacastro pues Garcés había fallecido el año anterior. En tanto, el espacio dedicado al templo junto a la Plaza Mayor había sido ocupado por primitivos moradores y hubo necesidad de comprar las casas recién construidas por ellos.

Desde su fundación, la colonia española había sido proyectada para conformar un conjunto de manzanas rectangulares, en la que se reservó un gran espacio central para la dicha Plaza y a su lado quedó otra, la que después de los primeros años de indefinición sobre su uso se convertiría en Iglesia Mayor. Esta se comenzó a edificar el 29 de agosto de 1535 con la ayuda económica del obispo Ojacastro y colonos de la ciudad en la que se colocó la primera piedra, asistiendo el corregidor Hernández de Elgueta y el alcalde Alonso Martín Partidor.

El templo de 1535 estaba en el mismo espacio que hoy ocupa la Catedral, sin embargo aún se discute su posición exacta, mas no su orientación, de norte a sur, es decir de cara a la Plaza Mayor. Su fábrica, de acuerdo a sus coetáneos era mediocre, sin embargo Motolina escribió en 1541 “es muy solemne, y más fuerte y mayor que todas cuantas hasta hoy hay edificadas en toda la Nueva España. Es de tres naves y los pilares de muy buena piedra negra y de buen grano, con sus tres puertas, en las cuales hay tres portadas muy labradas y de mucha obra”. Por la calidad de sus materiales hubo que ser reparada en varias ocasiones en las que el Templo de la Concordia sirvió de Catedral.

La modesta iglesia Mayor no correspondía a las pretensiones de los habitantes de la ciudad de los ángeles quienes habían solicitado su ampliación hasta que al fin lograron la anuencia del rey para construir una nueva Catedral.

La nueva Catedral

Nave procesional del evangelio de la catedral de Puebla, s.XIX, óleo de José Manzo, quien transformó algunos de los retablos barrocos de las capillas al estilo neoclásico.

Las órdenes para realizar los proyectos y asuntos preparatorios se llevaron muchos años, ya una cédula de 1552 firmada por el príncipe Felipe en Monzón recomendaba que se pusiera manos a la obra y aún la ayuda ofrecida por el rey en el año 1560 no fue aprovechada por falta de recursos. Se tuvo que comprar al mismo Alonso Martín Partidor dueño de las casas donde se edificaría la catedral.

Por fin el 18 de noviembre de 1575 se comenzaron los trabajos de construcción. El arquitecto inicial fue el español Francisco Becerra designado maestro mayor junto con Juan de Cigorondo, obrero mayor, quienes prepararon la traza y modelo así como el interior y el exterior mostrándolos al Deán y al Cabildo de la Catedral y al ser aprobados se les entregaron los terrenos y las instrucciones para echar cimientos. Al principio los trabajos recibieron un impulso importante y el virrey mismo ordenó que los indios de Cholula y Tlaxcala participaran en la construcción de la Catedral.

El edificio debía centrarse longitudinalmente en la gran manzana que se le destinó cargado hacia la parte oriental con un atrio al frente que entre sus funciones tendría la de cementerio, este último con el tiempo sería objeto de varios proyectos de construcción para cerrarlo y abarcar frente a los pies del templo el Sagrario catedralicio. La dirección del edificio seria oriente-poniente, por lo que la Plaza Mayor de la Ciudad quedaría a su costado norte.

En 1580 Francisco Becerra salió de México llamado por el virrey del Perú para realizar las obras de la catedral de Quito y Cuzco dejando inconclusas las obras de la catedral, que fueron retomadas entre 1587 y 1590 por orden del virrey Álvaro Manrique de Zúñiga sobre la base de una nueva traza y en las que tuvieron que trabajar naturales de Tlaxcala y Cholula.

Entre 1618 y 1640 se suspendieron las obras a la altura de muros y cornisas, faltando el altar, capillas, bóvedas y el piso que en aquel entonces era de tierra, no obstante Juan Gómez de Trasmonte ya trabajaba desde 1634 en reformar el proyecto de Becerra, pues había sido designado como maestro mayor, pero no fue hasta el arribo del obispo Juan de Palafox y Mendoza que su traza pudo pasar del plano a las obras.

Gómez de Trasmonte quien había servido como maestro mayor de la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México, hizo una adecuación del proyecto, dándole un aspecto más clásico y una planta basilical.

La era de Palafox y Mendoza

La llegada del obispo Juan de Palafox y Mendoza a Puebla significó la reanudación de los trabajos por años interrumpidos, al convertirse pronto en un entusiasta promotor de su terminación.

Trayendo consigo Palafox una cédula real fechada el 19 de enero de 1640 que ordenaba se terminasen y concluyesen las obras,[4] el novel obispo de Puebla dispuso su reanudación, no sin antes visitar la catedral que viéndola en total descuido la describió:

(...) hallé este templo edificado solo hasta la mitad de los pilares y todo al descubierto, sin instrumentos y materiales algunos ni efectos pronto para comprarse, sin haber comenzado arco ni bóveda alguna y sin esperanza de proseguir. En el se recogían forajidos de la justicia por tenerse por sagrado. En las capillas vivían indios casados, y otras indecencias.

En estas circunstancias, Palafox emprendió una campaña de recaudación de fondos que comprendió a toda la sociedad poblana, aportando él mismo su propia herencia, pidiendo aportaciones al Cabildo secular, la más alta, y elevando los diezmos, acción esta última que le ocasionó un efrentamiento con las órdenes religiosas y en particular con los jesuitas.

La reanudación de la fábrica requirió de la mano de obra de 1500 oficiales y peones que Palafox supervisaba cada semana. El proyecto de Gómez de Trasmonte dio más elevación a la nave central dando un aspecto piramidal visto de frente, no por capricho ni estética, sino para dar más iluminación al interior, sin embargo cuando se consagró finalmente la catedral el domingo 18 de abril de 1649 faltaban las torres y la fachada no se había concluido.

En la tarde del martes siguiente a la consagración, se trasladaron los restos de cinco obispos de los ocho que había tenido la diócesis y se procedió a celebrar el Santísimo Sacramento con una innumerable concurrencia.[6] lograron finalmente su traslado a el 6 de marzo de 1647. El obispo no solo dejaba a Puebla su catedral sino también los colegios de San Pedro y el núcleo de la Biblioteca Palafoxiana.

Adiciones posteriores

  • En fechas posteriores se concluyeron portadas y fachadas, como la principal, llamada la puerta del Perdón, acabada en 1664.
  • En ese mismo año en julio, en sesión de cabildo, se aprobó la obra para la construcción del "Ochavo", un sitio para guardar los ornamentos religiosos de valor, encargando su construcción al reconocido arquitecto Carlos García Durango, que había intervenido en el cerramiento de algunas bóvedas y la conclusión de la torre norte.
  • La fachada lateral llamada de San Cristóbal, que mira hacia el norte, fue terminada en 1690.
  • El aderezo de hierro: las rejas de las capillas, la baranda que corre del presbiterio al coro, la que circunda el mismo y las del presbiterio del Altar de los Reyes se añadieron alrededor de 1691.
  • Toda la catedral fue enlosada en el año de 1772 con el llamado mármol de Santo Tomas traído del cerro del Tepozuchil colocados en vez del enladrillado original llamado petatillo que dejó el obispo Palafox.
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