Catedral Vieja de Salamanca

Catedral Vieja de Salamanca
Bien de Interés Cultural
Patrimonio histórico de España
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Torre del Gallo, románica
Declaración 17 de junio de 1887
Figura de protección Monumento Nacional
Código RI-51-0000053
Coordenadas 40°57′38″N 5°39′59″O / 40°57′38″N 5°39′59″O / -5.66646
Ubicación Salamanca
Construcción Siglos XII - XIV
Estilos predominantes Románico y gótico
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La Catedral de Santa María, conocida como Catedral Vieja, es una de las dos catedrales que hay en Salamanca. Fundada por el obispo Jerónimo de Perigord, se empezó a construir en el primer tercio del siglo XII y se terminó a finales del siglo XIV, en estilo románico y gótico. Se terminó gracias al impulso que dio a las obras el obispo Alfonso Barasaque. Está dedicada a Santa María de la Sede.

El edificio

Se comenzó a construir por iniciativa de su primer obispo, Jerónimo de Perigord (m. en 1120) tras restaurarse la diócesis de Salamanca por el rey Alfonso VI de León, y tras la repoblación de la ciudad llevada a cabo por su yerno Raimundo de Borgoña. Era esta una época en la cual el románico estaba dejando paso al gótico, algo que es apreciable en la diferencia existente entre los pilares y los arranques de las bóvedas de crucería, ya que no existe continuidad constructiva entre ellos, al ser ideados los primeros para soportar una bóveda de cañón, finalizándose esta catedral en 1236.

Estuvo a punto de ser destruida en la Edad Moderna, ya que al proyectar la Catedral Nueva se pensó en derribarla, pero el amplio espacio de tiempo que transcurrió desde el comienzo de las obras de la Catedral Nueva (en torno a 1520) y la tardía fecha de conclusión (hacia 1733), así como la necesidad de un espacio donde celebrar el culto mientras se terminaba la construcción, hizo que la decisión inicial de derruirla fuera abandonada. En este sentido, en planta, la nave izquierda aparece más estrecha y le falta parte del brazo del crucero, a consecuencia de la construcción de la Catedral Nueva.

Se trata de un edificio de planta basilical, en cruz latina y tres naves, crucero marcado y cabecera formada por tres ábsides semicirculares, que muestran ventanas con arcos de medio punto al exterior. Dado el carácter fronterizo de Salamanca, fue proyectada también como fortaleza, cualidad ahora no tan visible, puesto que han desaparecido las almenas de la Torre Mocha y la cubierta de la nave, antes en terraza transitable, se ha cambiado por otra de teja árabe. Por esta razón se la conoció popularmente como fortis salmantina.[1]

La cúpula gallonada desde el interior

Las obras comenzaron a realizarse por el ábside, por eso esta sería la parte más antigua, pudiéndose contemplar el cambio de estilo en las bóvedas que cubren las naves, ya que estaban proyectadas bóvedas de arista y se sustituyeron por bóvedas de crucería.

El elemento que más destaca del monumento es el considerable cimborrio que se eleva sobre el crucero apoyado en cuatro impresionantes pechinas, y cuya fecha de construcción debe situarse en torno al año 1150. En su parte interior tiene forma de naranja abierta con ocho gajos, mientras que en el exterior en cambio tiene forma casi cónica con decoración de escamas, conociéndose popularmente al mismo como la "Torre del Gallo", ya que este animal aparece en la veleta que la corona. Se apoya en un tambor con dieciséis columnas en el interior, aligerado por 32 ventanas, 16 nervios se cruzan encontrándose en la parte central del cimborrio. El modelo de la cúpula está basado en el de la Catedral de Zamora que fue la primera del grupo de cimborrios del Duero, también denominados cimborrios leoneses o bizantino-leoneses (grupo formado por los cimborrios de las catedrales de Zamora, Plasencia, la propia Catedral Vieja de Salamanca, y el de la Colegiata de Toro), que presentan una estructura similar con dos cúpulas distintas, una al interior y otra al exterior, entre las cuales habría un relleno de grava y tierra, si bien se apoyan una en la otra. La decoración exterior de forma escamada es muy curiosa y difícil de rastrear en la Historia del Arte, existiendo decoraciones similares en Iglesias de Turquía, aunque también aparecen en la decoración de las torres de la Iglesia de Santa María la Grande de Poitiers, influencia mucho más probable que la turca, si se tiene en cuenta que en la repoblación de la ciudad participó gente proveniente de Francia.

Fachada actual de la Catedral Vieja.

En el siglo XIX, ante el peligro de hundimiento, fue desmontada completamente y profundamente alterada[ cita requerida], hasta el punto de cambiar capiteles de gusto gótico, como correspondía a lo avanzado de su edificación por otros neorrománicos.

Poco queda de la fachada original, tapada por otra del siglo XVIII (11 en la planta). Está flanqueada por dos torres; la de la izquierda (torre de las campanas, 3 en la planta) quedó debajo de la torre de la Catedral Nueva, y a la de la derecha, que no llegó a terminarse, se le dio el nombre de Torre Mocha (4 en la planta), y puede verse todavía. La nueva portada, poco después de ser construida, quedó tapada parcialmente, en su parte izquierda, por el talud de piedra que hubo que hacer para reforzar la torre de las campanas tras el terremoto de Lisboa.

Otros atractivos con los que cuenta el templo son, el retablo principal del siglo XV, atribuido a Nicolás Florentino (1430), y el fresco superior, que representa el Juicio Final, y que es, con seguridad, de Nicolás Florentino (1445). A los pies, bajo la Torre de las campanas, está la capilla de San Martín o del aceite. Esta última fue pintada por Antón Sánchez de Segovia en 1262, estando sus pinturas consideradas como las más antiguas de Europa con firma[ cita requerida]. En el claustro hay unos frescos de los siglos XIII-XIV que decoran los sepulcros y se abre una serie de capillas, entre las que se cuentan la de Talavera, la de Santa Bárbara, con el sepulcro del obispo Juan Lucero, en la que se realizaban los exámenes de grado de la Universidad, la de Santa Catalina y la de San Bartolomé o de Anaya.