Casablanquismo

El casablanquismo es una corriente arquitectónica desarrollada en la República Argentina durante las décadas de 1940 1950 y màs tardiamente en los 1960.

El casablanquismo fue una de las primeras búsquedas de identidad arquitectónica en la Argentina, donde la reinterpretación del pasado colonial se combina, y se relaciona, con los elementos vanguardistas modernos del momento, creando así un único estilo basado en la síntesis de ambas corrientes.

A simple vista esta arquitectura es de carácter moderno, donde el predominio del color blanco se relaciona con el cubismo racionalista y el uso del hormigón visto con las primeras intervenciones brutalistas de Le Corbusier. Pero en una observación más profunda y detenida de los interiores y sus espacios y de las técnicas constructivas, podemos apreciar como comienzan a aparecer los elementos que caracterizaron el pasado colonial argentino.

Los patios internos como organizadores del espacio y los techos inclinados típicos de la vivienda colonial son los elementos que con más fuerza aparecen, así como también el uso de la chimenea, las galerías, y los interiores maderiles.

En definitiva, el casablanquismo busca generar una arquitectura más humanista, más para el hombre local, respetando sus tradiciones y generando vínculos con el pasado. Pero sobre todo lograr que este hombre local se sienta identificado con el espacio que lo rodea, lograr una arquitectura local, pero con estilo internacional.

El plan para Buenos Aires denota hacer “tabla rasa” con la clásica cuadrícula porteña, definiendo un proyecto rico en ideas pero pobre en concreción. Durante el peronismo, se combinaron dos factores que llevarían al auge a esta corriente, por una lado la búsqueda de una identidad arquitectónica propia argentina y por otro las altas tasas de crecimiento económico de la economía peronista que llevó a un auge de construcciones tanto públicas como privadas y los planes de construcción de decenas de miles de viviendas para los sectores populares y la continúa mejora de la calidad de vida.

Durante esta época destacaron varios arquitectos, cuyas obras maestras serían la casa del puente (A.Wiliams 1948), Atelier de Artistas en Buenos Aires (A.Bonet 1938), sede central del Automóvil Club Argentino (A. Vilar 1944), entre algunos emblemas.

Hacia 1955 tiene lugar el golpe de Estado y la dictadura autotitulada Revolución Libertadora que derroca al gobierno democrático del presidente Perón, eliminando y persiguiendo toda búsqueda de arquitectura con identidad nacional. Siendo sus principales arquitectos perseguidos o exiliados durante el régimen de Pedro Eugenio Aramburu, el movimiento llamado Casablanquismo se diluyó, Claudio Caveri por sus ideas cercanas al peronismo sería cesanteado de la Facultad de diseño y arquitectura durante dicha dictadura, al igual que gran parte de los arquitectos, perdiendo su esencia. [1]

La iglesia de Fátima (Claudio Caveri 1955) es un verdadero paradigma. Estos movimientos tuvieron que convivir con la arquitectura de poder identificada con un Decó monumental y con la escala y el simbolismo del Neoclasicismo imperial

Una de las obras más significativas es la Iglesia Nuestra Señora de Fátima, 1953, en Buenos Aires, obra de Caveri.

  • referencias

Referencias

Claudio CAVERI y Eduardo ELLIS

Imágenes

  1. Arquitectura en la Argentina del siglo XX: la construcción de la modernidad,Jorge Francisco Liernur 2001 Editoria Sudamericana ISBN 9789509807662 - p 121/123
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