Casa de Medinaceli

Casa de Medinaceli
Ducal House of Medinaceli Coat of Arms.jpg
Casa materna Casa de la Cerda
Casa de Bearne
Casa de Córdoba
Títulos Condado de Medinaceli ( 1368)
Ducado de Medinaceli ( 1479)
Condado de El Puerto de Santa María ( 1479)
Marquesado de Cogolludo ( 1558)
Fundador Bernardo de Bearne
Jefe actual Marco de Hohenlohe-Langenburg y Medina (fallecido en 2016.)
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Retrato de Juan Francisco de la Cerda Enríquez de Ribera, Marqués de Cogolludo, después VIII Duque de Medinaceli por Claudio Coello ( Museo Nacional de Arte de Cataluña).
Luis Francisco de la Cerda, IX Duque de Medinaceli.

La Casa de Medinaceli es una casa nobiliaria española con origen en la Corona de Castilla por descender de la Casa de la Cerda, cuyo nombre proviene del condado de Medinaceli, título nobiliario hereditario que Enrique II concedió a Bernardo de Bearne, hijo bastardo de Gastón Febus, conde de Foix y vizconde de Bearne, y esposo de Isabel de la Cerda y Pérez de Guzmán, bisnieta de Fernando de la Cerda, Infante de Castilla. La reina Isabel la Católica elevó el condado a ducado de Medinaceli en 1479 en la persona de Luis de la Cerda y de la Vega, V conde de Medinaceli. Su nombre se refiere al municipio castellano de Medinaceli, en la provincia de Soria y tiene asociada Grandeza de España desde 1520. El ducado permaneció en la casa de la Cerda hasta que recayó en la casa de Priego, del linaje Fernández de Córdoba, donde perdura. El 18 de agosto de 2013, al morir a los 96 años Victoria Eugenia Fernández de Córdoba y Fernández de Henestrosa, XVIII duquesa de Medinaceli, heredó el título su nieto Don Marco Hohenlohe Langenburg y Medina, XIX Duque de Medinaceli. Tradicionalmente el heredero de la casa de Medinaceli ha llevado el título de marqués de Cogolludo, que actualmente ostenta Doña Victoria Francisca de Medina Conradi.

Historia

La Casa de la Cerda tiene su origen en los Infantes de la Cerda, hijos de Fernando de la Cerda, Infante de Castilla, primogénito del rey Alfonso X el Sabio, que murió antes que su padre. El segundogénito de Alfonso X, Sancho, usurpó el trono originando el pleito de La Cerda.

Tras la Primera Guerra Civil Castellana, en la segunda mitad del siglo XIV, el único miembro del linaje que sobrevivió fue Isabel de la Cerda y Pérez de Guzmán. Como recompensa por los servicios prestados al rey Enrique II de Castilla, Bernardo de Foix, hijo bastardo del conde de Foix, que vino a España a luchar en la reconquista de reino de Granada, fue titulado en 1368 conde de Medinaceli y se casó en 1370 con Isabel de la Cerda, señora de El Puerto de Santa María, bisnieta del Infante Fernando de la Cerda y nieta de Guzmán el Bueno, fundador de la casa de Medina Sidonia, quien a la muerte de su marido se títuló condesa de Medinaceli por derecho propio. A partir de su nieto Luis de la Cerda, III conde de Medinaceli, sus descencientes empezaron a utilizar exclusivamente el apellido y las armas de Isabel de la Cerda, dada la preponderancia de su linaje. En 1479 los Reyes Católicos elevaron el condado a ducado de Medinaceli y en el año 1520 el rey Carlos I incorpora al título la distinción de Grandeza de España.

La casa de Medinaceli se fue convirtiendo con el paso del tiempo en una de las más importantes familias españolas, sobre todo tras heredar, a través de la casa de Comares, la casa de Cardona y la casa de Segorbe, y como muestra de ello en su patrimonio se cuentan algunas de las propiedades más importantes histórico-artísticas de España. En Sevilla se encuentra la Casa de Pilatos, construida por la Casa de Alcalá, el Hospital Tavera en Toledo —donde se encuentra enterrada la mayoría de la familia— y en Galicia poseen el Pazo de Oca, seguramente el pazo más renombrado de Galicia.

La casa de Medinaceli siempre fue una de las primeras en cuanto a posesiones agrarias. Cuando después del golpe militar de Sanjurjo en 1932 la II República tasó los bienes de los Grandes de España, Luis Jesús Fernández de Córdoba, XVII duque de Medinaceli, lideraba la lista con 74.146 hectáreas. Sus dos propiedades más famosas eran La Almoraima, en Castellar de la Frontera (que rondaba las 17.000 hectáreas), y La Alameda, en el término de Santisteban del Puerto, (alrededor de 13.000 hectáreas). Los actuales duques ya no son grandes propietarios, como resultado de las ventas masivas a lo largo de los años 1970 y 1980.

Los duques de Medinaceli poseían un privilegio único por el cual frente a su escudo no se podía oponer otro. Esta es la razón por la que el palacio de los duques de Villahermosa en Madrid (actual Museo Thyssen-Bornemisza), tiene la fachada principal en la calle Zorrilla y no en la Carrera de San Jerónimo, donde tenía su residencia la familia Medinaceli hasta 1910, año en que se demolió para la construcción del Hotel Palace.

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