Casa de José Domingo Cañas

Visión frontal del actual museo y memorial

La Casa de José Domingo Cañas Nº 1367 fue un centro de detención y torturas de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), ubicado en la calle José Domingo Cañas Nº 1367, en la comuna de Ñuñoa, Santiago de Chile.

Cuartel Ollagüe

Placa recordatoria

Denominado por la DINA como “Cuartel Ollagüe”, este fue un lugar de tránsito de personas detenidas ilegalmente durante el proceso de cambio de recintos desde Londres 38 a Villa Grimaldi.

Antes del 11 de septiembre de 1973, la casa pertenecía al sociólogo brasileño Teutonio Dos Santos. Luego del golpe fue ocupada por la embajada de Panamá, para albergar refugiados chilenos que solicitaban asilo político de ese país. En agosto de 1974, la casa pasó a poder de la DINA, que la convirtió en el centro de tortura que denominó Cuartel Ollagüe.[1]

Los detenidos, según el Informe Rettig:

“eran mantenidos en una pieza común relativamente amplia, similar a la de Londres 38, y en un lugar llamado «el hoyo», que era algo así como una despensa, sin ventanas ni ventilación, de aproximadamente 2 x 1 metros, donde se llegó a tener a un mismo tiempo hasta más de diez detenidos, en condiciones extremas de hacinamiento y de falta de aire”.[2]

"Parrilla" o cama metálica original en el mismo lugar donde se aplicaba la tortura con electricidad
Uno de los murales laterales

De la misma forma que sucedió en otros centros de detención, se realizaron sesiones de interrogación, tortura y abusos a los detenidos. Según testimonios entregados a la Comisión Valech:

“en este recinto se torturó continuamente a las personas. Sufrieron golpes de puño y pies en todo el cuerpo, así como con laques o tontos de goma y culatazos. Fueron atados en una mesa, con brazos y piernas extendidos, y en esa posición recibían aplicación de electricidad en partes sensibles del cuerpo. Sufrieron la parrilla, vejaciones y violaciones sexuales las mujeres y también algunos hombres, simulacros de fusilamiento, el submarino, quemaduras, fueron obligados a presenciar como torturaban a otros detenidos y en algunos casos a familiares; debieron permanecer encapuchados o con los ojos vendados; sufrieron ahogamiento por asfixia, con una cuerda en el cuello o con bolsas de plástico, también la introducción de objetos por el ano, colgamientos y tortura psicológica”.[3]

Una vez que entró en funciones Villa Grimaldi, el recinto de la calle José Domingo Cañas se transformó en una sede operativa de la DINA y posteriormente de la Central Nacional de Informaciones ( CNI).[4]

Se estima que 43 detenidos desaparecidos estuvieron recluidos en este recinto.[5]

Other Languages