Carreras a la chilena

Las carreras a la chilena son una disciplina practicada en Chile que consiste en competencias de velocidad entre dos caballos en un terreno natural. La principal diferencia con las carreras de la hípica en formato de origen anglosajón ( turf) es que los jinetes montan a pelo y únicamente en línea recta.[1]

Sus inicios se remontan a la Colonia y ha perdurado hasta nuestros días, realizándose principalmente en Fiestas Patrias. No obstante tiene un inconveniente añadido, las apuestas. Hay quienes han perdido mucho dinero y posesiones apostando en las carreras. Debido a esto, durante el siglo XVIII estuvieron prohibidas.

Es un deporte típico de Chile y la mayoría de las veces está acompañado de otros juegos chilenos, almuerzos típicos y rodeos, entre otros.[2]

Reglas

En las carreras a la chilena participan tres personas que hacen de ministros de fe: El gritón y el tercero.[3] La tarea del gritón consta en gritar para que los caballos comiencen la carrera, este grito se hace siempre y cuando los caballos salgan parejos (juntos), cabe mencionar que las carreras a la chilena los caballos tiene aproximadamente 15 metros para salir y poder encontrarse. La tarea del tercero es observar el final de la carrera y dar un veredicto previa consulta al gritón por si la carrera ha sido gritada. En las salidas de cajón, la carrera es tarea del abridor previa autorización de los paradores de los competidores (ambos indican moviendo la cabeza), activar el mecanismo para la apertura de las puertas. En este caso el veedor o tercero antes de dar el fallo, consulta al abridor si la apertura fue normal.

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