Carlos Coloma

Carlos Coloma de Saa en un retrato de Anton van Dyck.

Carlos Coloma de Saa, marqués de Espina ( Elda, Alicante, 1567[1] - Madrid, 23 de noviembre de 1637), militar, historiador y diplomático español.

Biografía

Nació en Alicante, cuarto hijo de Juan Coloma y Cardona, Conde de Elda y virrey de Sicilia, a los catorce años vio por primera vez la guerra con la conquista de Portugal a manos del duque de Alba. Después de servir cuatro años en las galeras del Tercio Viejo de Sicilia, marchó a Flandes, donde participó en varios hechos de armas con generales tan famosos como Alejandro Farnesio o el conde de Fuentes. Siendo soldado en el Tercio Viejo de Sicilia a las órdenes de Juan del Águila, un arcabuzazo le destrozó la mano en Ostende y Felipe II lo recompensó por su arrojo con el mando de una compañía de caballería y cuarenta escudos (moneda) de ventaja. Participó bajo el mando de Alejandro Farnesio en la segunda invasión de Francia de 1592, en esta invasión, participó en el socorro de Rouen y la batalla de Amuale, donde fue herido y el rey francés Enrique IV de Francia, casi lo toma como prisionero. Más tarde intervino en la toma de Calais, Ardres y Hulst, donde su fama como capitán se acrecentó tanto, que en 1597 lo nombraron Caballero de la Orden de Santiago y poco después Maestre de campo. Durante 1598 y 1599, tomó el mando del antiguo tercio de Antonio de Zúñiga, combatiendo en Flandes. Durante todas sus estancias en Flandes, se casó con una noble Margarita Liederkerke, con la que tuvo trece hijos.

De regreso a España alrededor de 1600,[2] fue nombrado Capitán General del Rosellón y Cerdaña, se le encomendó el rango de gobernador de Perpiñán y lugarteniente de los ducados de Rosellón, Cerdaña y Conflent y luego fue capitán general y virrey de Mallorca, desde 1612 hasta 1617, durante este mandato construyó el fuerte de San Carlos en la isla.

Este proceso de paz y tranquilidad se interrumpió en 1620 cuando se le encomendó acompañar al ejército de Ambrosio Spínola como maestre de campo general, para luchar contra el Palatinado, hostil a España. Tras esto, se fue a Madrid en misión diplomática y volvió a regresar a Flandes, a Bruselas, pues se había terminado la Tregua de los doce años y los rebeldes holandeses volvían a las anteriores andadas.

Fue nombrado embajador en Londres entre los años de 1622 y 1624, donde tuvo que afrontar misiones diplomáticas tan difíciles como la boda frustrada de María Ana de Austria, hija de Felipe III de España, con el príncipe de Gales, Carlos Estuardo, la piratería de los ingleses en las Indias o la toma de Ormuz por ingleses y otomanos (Ormuz, al pertenecer a Portugal, pertenecía a Felipe III de España.

Volvió a la guerra en Flandes y estuvo en el sitio de Breda en 1624. En el cuadro de Las Lanzas de Velázquez, se cree que está representado.[4]

Tras un breve intervalo de tiempo como capitán de la caballería ligera del Milanesado, se le encomendó todo el poder sobre el ejército de Flandes, junto con el conde Van den Berg, pero la dura situación de los tercios (muertos de hambre, empobrecidos), hizo que Coloma, debido a sus quejas al rey, volviera a encomendar el cargo de embajador en Londres entre 1629 y 1631, donde consiguió hacer la paz entre España e Inglaterra.

Terminada su misión diplomática volvió otra vez a los Países Bajos para desempeñar el cargo de maestre de campo general del ejército. Durante este tiempo, hubo de sufrir el ataque que lanzaron los holandeses con la ayuda de los franceses, por el que se perdieron las ciudades de Maastricht, Venlo y Limburgo. Fue sustituido por el Cardenal-infante Fernando de Austria y regresó a Italia, donde el rey Felipe IV de España lo nombró maestre de campo general del ejército de Lombardía, donde defendió la plaza de Valenza del asedio de los franceses en 1635.

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