Carlos Castaño Gil

Carlos Castaño Gil
Comandante en Jefe y fundador de la ACCU y las AUC
Años de servicio 1981 - 2004
Lealtad Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (ACCU)
Autodefensas Unidas de Colombia (AUC)
Mandos Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá y Autodefensas Unidas de Colombia
Participó en Conflicto armado en Colombia

Acusaciones Extorsión
Terrorismo
Narcotráfico
Homicidio
Hurto
Daño en bien ajeno
Asalto
Lesiones personales
Nacimiento 15 de mayo de 1965
Bandera de Colombia Amalfi, Colombia
Fallecimiento 16 de abril de 2004 (38 años)
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Carlos Castaño Gil ( Amalfi, Antioquia, 15 de mayo de 1965[1] - 16 de abril de 2004), alias "el Comandante" "el Fantasma" o "el Pelado", fue un jefe paramilitar colombiano, máximo líder de las AUC ( Autodefensas Unidas de Colombia), grupo Paramilitar que aglutinaba varios grupos irregulares armados al margen de la ley y que estaban estrechamente ligados a altos mandos militares y políticos colombianos. Dichos grupos se denominaban a sí mismos de autodefensa campesina, y predicaban combatir a las guerrillas marxistas colombianas como el EPL, ELN, y las FARC.

Castaño se consolidó como líder de los grupos de auto-defensa al tomar el mando de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (ACCU) después de la muerte de su hermano Fidel Castaño, que había sido su fundador. Las ACCU era una unidad paramilitar de colombianos que se autoidentificaban con la "Colombia profunda",[ cita requerida] que ejecutaba sus acciones militares atacando directamente los bastiones o "frentes" establecidos por la izquierda, allí donde el Ejército colombiano fracasaba.[ cita requerida] A las ACCU adscribía, entre otros bloques, el Bloque Metro de Medellín. A partir de las ACCU, Castaño consolidó y conformó las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).

Castaño proviene de una familia de hacendados de Amalfi ( Antioquia) de ocho hombres y cuatro mujeres, varios de ellos asociados al narcotráfico y al paramilitarismo. A comienzos de la década de 1990 ya habían muerto ocho de los doce hermanos Castaño Gil. Su hermano Fidel, fundador de las ACCU era conocido por sus actividades en el tráfico de drogas y por su cercanía al capo Pablo Escobar a quien después combatió junto con Carlos en la organización conocida como Los Pepes. Su hermano Vicente ha sido señalado como el autor intelectual de la muerte de su propio hermano Carlos y de ser el promotor del grupo narco-paramilitar las Águilas Negras surgido tras la desmovilización de las AUC.[2]

Carlos Castaño ha sido señalado como responsable de la masacre de miles de campesinos y el asesinato de activistas y políticos de izquierda Bernardo Jaramillo Ossa, Carlos Pizarro, Jaime Pardo Leal y el humorista político Jaime Garzón, entre otros.[3]

Historia

Nacido el 15 de mayo de 1965 Carlos fue uno de los hijos menores del ganadero Jesús Alberto Castaño González y Flor Gil de Castaño. Desde los 16 años Castaño ingresó a grupos de autodefensas junto con su hermano Fidel, el cual había conformado un grupo armado para defender su actividad económica (agricultura) de las guerrillas comunistas, las cuales solían exigir a los campesinos "vacunas" ( extorsión) para su autofinanciación. En 1979 el padre de los Castaño, Jesús Castaño, es secuestrado en su finca de Segovia (Antioquía) por el 4º frente de las FARC. Fidel Castaño paga un rescate de diez millones de pesos, pero su padre muere en manos de sus secuestradores antes de que se produzca su liberación. Desde ese momento, Fidel y Carlos alimentaron la idea de armar a los colombianos para defenderse, ante la incapacidad de las fuerzas oficiales. (Revista "Que Pasa". Chile; edición noviembre de 2003).

Fidel se movía dentro de importantes círculos de la mafia, llegando a ser muy cercano a Pablo Escobar durante la década de 1980, tiempo en el cual Fidel había traficado con cocaína de la mano del capo del Cartel de Medellín. No obstante, la cercanía de éstos se rompió cuando Escobar, mientras estaba recluido en La Catedral, ordenó el asesinato, dentro del penal, de cuatro de sus principales socios, dos hermanos Galeano y dos hermanos Moncada, que eran buenos amigos de los Castaño, razón por la cual Fidel y Carlos, temiendo que el capo los asesinara, decidieron colaborar con la creación de Los Pepes, (Perseguidos Por Pablo Escobar), que en colaboración con el equipo élite de la policía (conocido como el Bloque de Búsqueda) lograron localizar y dar de baja al capo.[4]

En 1990 Carlos Castaño aún acompañaba a su hermano Fidel que lideraba un grupo de autodefensas financiado por ganaderos de Córdoba que tenían por objetivo sacar del departamento al Ejército Popular de Liberación. Para fortalecer esa lucha Fidel funda las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (ACCU), un poderoso grupo paramilitar responsable de varias masacres. En enero de 1994, a los 29 años de edad, Castaño reemplazó a su hermano Fidel en la comandancia de las ACCU tras la muerte de este a manos de la guerrilla, sin embargo, Castaño se las arregló para mantener en secreto la muerte de su hermano durante 5 meses mientras lograba la confianza del ejército que este comandaba. Castaño asumió el control de 20 frentes de las ACCU que operaban en el norte del país asolando los campos en busca de guerrilleros y sus colaboradores.[4]

Matrimonio e hijos

Carlos Castaño contrajo matrimonio en 1990 con Paula Restrepo de quien se divorcia en 1992 hastiada del mundo del paramilitarismo y el hampa. De dicha unión nacen dos hijos quienes con su madre viven exiliados en Estados Unidos. Posteriormente Castaño contrae matrimonio con la reina de belleza Kenia Gómez Toro de cuya unión nace su hija menor Rosa María Castaño quien nació con Síndrome del maullido de gato y que fue una de sus motivaciones morales para desmovilizar a las autodefensas.[6]

AUC

Mientras comandaba las ACCU, Castaño se propuso junto a su amigo Iván Roberto Duque Gaviria alias Ernesto Báez, quien era ideólogo de grupos paramilitares aparecidos en Cundinamarca en la década de 1980, afianzar la unificación de los grupos paramilitares del país en una asociación que se conocería como las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), la cual fue conformada en abril de 1997 y donde Castaño fue nombrado líder. Las AUC, formadas por decenas miles de colombianos movilizados por campos y montañas, eran financiadas por ganaderos, hacendados, terratenientes, comerciantes propietarios de empresas nacionales y algunas multinacionales, sin embargo dicho financiamiento no les fue suficiente por lo que Castaño decidió cobrarle un impuesto a los narcotraficantes para financiarse. Una vez recuperadas las finanzas del grupo, Castaño lanzó una ofensiva en 1997, propinando duros golpes a las bandas armadas comunistas y a la población civil a quienes acusa de ser auxiliadores de la guerrilla, tanto en Mapiripán, Meta asesinando 49 civiles presuntamente guerrilleros, en El Aro, en Antioquia donde fueron asesinadas 15 personas, mientras las autodefensas de la ciudad cometían abusos y atrocidades contra presuntos colaboradores o informantes de las guerrillas e infiltrados en sindicatos y otras organizaciones. Durante ese año Human Rights Watch le atribuyó a Castaño la autoría de al menos 22 acciones contra la guerrilla. La presión norteamericana y de organizaciones vinculadas a la izquierda europea, obligaron al presidente Ernesto Samper a declarar a las AUCC, como organización armada subversiva y ofrecer 1.000 millones de pesos por la cabeza de su líder. Castaño salió entonces ante los medios en entrevistas desde la clandestinidad donde justificaba sus acciones diciendo que no asesinaba colombianos indefensos, a quienes precisamente las fuerzas patrióticas defendían, sino a terroristas, secuestradores y asesinos miembros de las guerrillas, "muchas veces mimetizados o vestidos de civil".[7]

Disputas internas

Con el tiempo, sectores de las AUC se involucraban más en el negocio del narcotráfico, contra las órdenes de su líder. En efecto, Carlos Castaño se oponía ferozmente a la producción y exportación de coca debido a que había expresado sus intenciones de negociar con las autoridades de Estados Unidos por lo que se ganó la enemistad de varios comandantes de los diferentes grupos que conformaban las AUC, entre ellos ' Ernesto Báez' quien era una de las personas más cercanas a él y también de su propio hermano Vicente (quien más tarde sería señalado como la persona que ordenó el asesinato de Carlos), así como Don Berna y Macaco entre otros.[2]

Proceso de desmovilización

En julio de 2003 Castaño anunció su desmovilización dentro del proceso que adelantaba el gobierno de Álvaro Uribe Vélez con las AUC y por primera vez ante las cámaras pidió perdón por lo que denominó "excesos lamentables" y dijo que el ciclo de violencia "se debe detener" y reiteró sus intenciones de enfrentar a la justicia de los Estados Unidos.[9]

Desaparición y muerte

Por cuestiones psicométricas, no se tenía claridad sobre su paradero desde abril de 2004. Se manejaban hipótesis como la de que fue ajusticiado por otras facciones de las mismas AUC, debido a las disputas internas que protagonizó meses antes de su desaparición y que podrían haber desencadenado en su asesinato, o su supuesto paradero en el extranjero (en Estados Unidos o Israel, presumiblemente por sus pasados vínculos con miembros de la CIA[ cita requerida] y del Mossad).[ cita requerida] Aunque su desaparición fue testimoniada por Jose Antonio Ramos Montes alias 'El Tigre', uno de sus guardaespaldas; Castaño se conectaba en Internet habitualmente con su familia, pendiente del tratamiento de su hija menor, en una tienda llamada 'Rancho al hombro', corregimiento El Guadual, municipio de Arboletes, Antioquia; el 16 de abril cuando navegaba en Internet en dicha tienda es asaltado por un grupo armado, más numeroso que su habitual escolta, y en dicha balacera Castaño había sido retenido y posteriormente ajusticiado en un terreno baldío.[11]

El 23 de agosto de 2006, informantes relataron a la Fiscalía General de la Nación y a los medios de comunicación que Carlos Castaño fue ajusticiado en abril de 2004 en una finca cercana a Santa fe de Antioquia por Jesús Ignacio Roldán Pérez, alias "Monoleche" guardaespaldas de su hermano Vicente, quien al parecer recibió órdenes de este.[13] Sus restos fueron hallados la última semana de agosto de 2006 gracias a la confesión de Monoleche. Según pruebas morfológicas y de ADN hechas por el Cuerpo Técnico de Investigaciones de la Fiscalía, este organismo confirmó el 4 de septiembre de 2006 que dichos restos eran los del jefe paramilitar.

Sin embargo, la Corte Suprema de Justicia no considera que las pruebas sobre el fallecimiento de Carlos Castaño sean contundentes por lo que lo condenó en ausencia a 28 años y dos meses de cárcel por la Masacre de Mapiripán.[14]

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