Característica (juegos de rol)

En los juegos de rol una característica es una propiedad definitoria de cualquier ser imaginario que sea susceptible de participar en la ficción del juego. Este ser imaginario puede corresponder a cualquier criatura viviente, incluyendo naturalmente tanto a los personajes no jugadores interpretados por el director de juego como a los personajes jugadores interpretados por los jugadores mismos. Las características pueden ser tanto físicas como mentales y corresponden, en general, a uno de los aspectos esenciales que constituyen a un personaje o a una criatura (tamaño, constitución, fuerza, destreza, inteligencia, aspecto, fuerza de voluntad etc.). En la inmensa mayoría de juegos de rol las características de un personaje jugador están expresadas mediante valores numéricos que han de ir anotados en una hoja fotocopiable o imprimible, la hoja de personaje.

Descripción general

Cada uno de los personajes involucrados en una partida de rol puede necesitar de parámetros definitorios básicos que permitan al sistema de juego aplicar reglas equitativas que hagan coherente el universo de ficción del juego de rol. Las características del personaje son estos mismos parámetros definitorios básicos que permiten tal coherencia. Si por ejemplo un jugador que interpreta a un personaje humano se enfrenta a un oso, el humano no puede, por cuestiones de realismo y de coherencia interna del juego, ser más fuerte o de mayor tamaño que el oso. Su jugador no puede, por simple capricho, pretender que estrangula al oso o que lo mata golpeándolo con sus puños. Para evitar esta clase de incoherencia, pero respetando la libertad de acción de los jugadores, los juegos de rol prevén, por su habitual simulación mimética de la realidad, que -en la misma proporción y escala- los valores de fuerza física de los osos sean superiores a los de los humanos. En un juego de rol razonablemente «realista» (o «simulador») las características físicas de ambos, el humano y el oso, darán por un lado mayor ventaja física al oso y, por el otro, mayor inteligencia al humano. Las características no son por tanto necesariamente físicas (fuerza, destreza, tamaño, constitución etc.), también las hay mentales o espirituales (inteligencia, presencia, voluntad, personalidad, poder etc.), aunque juegos de rol como Far West ignoran estas características «inmateriales» para abandonarlas a la simple interpretación de los jugadores. Nótese que en la inmensa mayor parte de los juegos de rol las características no sólo son variables de una especie a otra, sino también de un individuo a otro, lo que permite que los jugadores puedan caracterizar mejor a los personajes que interpretan.

Por regla general las características, en contraposición a las habilidades u otros atributos variables de los personajes, comparten dos propiedades que se repiten muy a menudo de un juego de rol a otro:

  1. Las características son reducidas en número (mientras que las habilidades de cada personaje suelen ser más numerosas que sus caractéristicas).
  2. Los valores atribuidos a las características cambian muy poco a lo largo del juego o a lo largo de la vida ficticia del personaje (mientras que gracias a la experiencia las habilidades de los personajes tienen tendencia a aumentar con el tiempo).

De algún modo puede decirse que las características son lo que determina a un personaje mientras que las habilidades son lo que el personaje sabe o es capaz de hacer.

Other Languages