Capilla de los Alas

Capilla de los Alas
Bien de Interés Cultural
Capilla de los Alas.JPG
Tipo Capilla
Ubicación Bandera de España Avilés, Asturias, España
Coordenadas 43°33′27″N 5°55′17″O / 43.557511, 43°33′27″N 5°55′17″O / -5.921375
Arquitectura
Construcción siglo XIV
Fundador Pedro Juan
Estilo arquitectónico Gótico
http://www.capilladelosalas.org
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La capilla funeraria de la familia de las Alas ( s. XIV) se encuentra en el flanco septentrional del templo de los Padres Franciscanos de Avilés (antigua parroquial de San Nicolás de Bari). Esta zona, adyacente a la muralla medieval, estuvo ocupada por el cementerio de la villa hasta su traslación en 1813 a un prado próximo al desaparecido convento de la Merced. Originalmente fue una construcción exenta y autosuficiente, y rivalizaría en protagonismo visual desde la ría con la propia iglesia parroquial de San Nicolás. Además, su destino funerario, su autonomía espacial, su ambición material y, sobre todo, el carácter individual de su promotor nos advierten de la aparición de una nueva mentalidad, menos colectiva y más personal, que persigue el afianzamiento social del comitente y de su linaje.

En el año 1991 la capilla fue declarada Bien de Interés Cultural (BIC) ( BOPA, 14-XI-1994).

Edificio

Cronología

antigua iglesia de San Nicolás de Bari.

Gracias a José María Quadrado sabemos que la capilla de los Alas o de Santa María, que es su advocación tradicional, tuvo como promotor a Pedro Juan morador en Avillés, fillo de D. Juan Pelaiz que Dios perdone e de Juana Alfonso, según figura en su testamento otorgado en 1346. Este documento, cuya copia consultó el propio Quadrado, certifica también que el edificio ya estaba construido para esa fecha, pues se había enterrado en él a la esposa del promotor, Sancha Pérez, y éste esperaba yacer en la sepultura dispuesta junto a ella. Además, Pedro Juan autorizó a sus sucesores y familiares a enterrarse en la capilla en tierra llana, convirtiendo la obra en un instrumento de afirmación del linaje y en un medio para lograr con mayores garantías la salvación de sus almas.

Por último, su testamento proporciona otro dato de interés que ha dado pie a todo tipo de hipótesis, pues en él aparece como testigo un cantero de nombre Juan Alfonso de só la iglesia, que ha sido identificado a veces como el auténtico artífice de la obra y, en otras ocasiones, tan sólo como su autor material. No obstante, si tenemos en cuenta que la capilla pudo haberse concluido con cierta antelación al otorgamiento de este documento –tal vez años– y que, de todas formas, no se trata de un contrato relacionado con una actividad edificatoria, resulta inconsistente cualquier hipótesis al respecto.


Estructura

Capilla de las Alas, por Francisco Javier Parcerisa
Nervaduras.jpg

Desde el punto de vista estructural, la capilla de los Alas es una auténtica novedad en el panorama de la arquitectura asturiana contemporánea. El edificio presenta planta cuadrada, orientación correcta y emplea sillería bien trabajada en los muros. Esta calidad del material era muy poco habitual y revela una excepcional capacidad económica del promotor, que desea exhibirse ante sus conciudadanos.

En cuanto a la cubierta es, sin duda, el elemento distintivo de la capilla y su existencia condiciona en gran medida el resto de la estructura. Se trata de una bóveda cupuliforme reforzada por nervaduras. Este tipo de cubierta, también conocida como aquitana, consiste en un armazón de apariencia semiesférica dispuesto en hiladas concéntricas. Los nervios cruceros parten de unos rostros muy esquemáticos situados en las esquinas del edificio y se cruzan sobre una clave labrada con la imagen de lo que parece ser el rostro de Cristo. Estas nervaduras no tienen una función de transmisión de empujes como sucede en el gótico clásico, sino que actúan tan sólo como refuerzo para contribuir a soportar unos empujes que descansan directamente sobre los muros.

Tal como revelan las investigaciones del profesor José María Azcárate, quien publicó un estudio fundamental sobre las construcciones protogóticas españolas, los modelos cupuliformes aquitanos llegaron a la Península durante la segunda mitad del siglo xii a través de la construcción de la catedral de Zamora y se extendieron después a Salamanca, Toro, Plasencia, Sahagún y zonas de la Colegiata de Santillana del Mar.

Desde este punto de vista, la capilla avilesina presenta una estructura muy original que permite incorporarla al reducido grupo de construcciones protogóticas de la región. Estas obras se caracterizan por ensayar soluciones estructurales diferentes del románico pero también diversas del gótico clásico. Responden, por tanto, a un momento de cambio, de agotamiento de un modelo y de experimentación de nuevas soluciones. Sin embargo, la vía transitada por estos ejemplos protogóticos no tuvo continuidad y se agotó con ellos, pues paralelamente se desarrollaron las formas del gótico clásico que se convirtieron en la propuesta hegemónica los siglos siguientes.

En Asturias, a partir del estudio de la capilla mayor de Santa María de Piedeloro ( Carreño) el profesor Vidal de la Madrid ha identificado un reducido grupo de construcciones protogóticas caracterizadas por la novedad de las soluciones estructurales de sus bóvedas y su adscripción al tipo aquitano o aquitano-español. Entre ellas se encuentra la mencionada capilla mayor de Piedeloro, la capilla funeraria adosada al flanco meridional de la iglesia del monasterio de Cornellana ( Salas), la ermita de Santiago en el Monsacro ( Morcín), la capilla mayor de la Oliva en Villaviciosa y la capilla de los Alas de Avilés.

Portada

Portada alas.jpg

El acceso al interior de la capilla se efectúa mediante una portada sencilla de doble arquivolta enmarcada por guardapolvo y soportada mediante cuatro columnas bajo un escudo del linaje de factura moderna. En el tímpano se acomodan lo que parecen ser cabezas aladas de serafines sugiriendo un trilóbulo. En los capiteles se figuran cabezas humanas en marcado altorrelieve que se proyectan hacia el fiel que penetra en el recinto. Dado que se distinguen individuos barbados, parece que se trata de personajes masculinos y femeninos enfrentados por parejas. En todos ellos se efectúa un tratamiento muy ornamental del cabello que, en ocasiones, parece estar cubierto de plumas o realzado mediante diademas.

El escudo de la fachada es una reproducción del original, que se encuentra en el interior de la capilla. No es medieval, sino de época moderna y exhibe las armas de la familia de las Alas: un castillo con tres torres flanqueadas de alas sobre ondas de agua y con un guerrero armado a la puerta.

Enterramientos

Tumbas2.jpg

Precisamente, la función principal de la capilla de los Alas es servir como digno sepulcro para Pedro Juan y su familia. La situación del edificio, en pleno camposanto y próximo a la capilla mayor del antiguo templo románico, aseguraba ya ciertos beneficios religiosos, que fueron redondeados por el promotor con la fundación de una capellanía y la previsión de misas por sus almas. En el interior se dispusieron dos sepulcros bajo arcosolio a ambos lados de la capilla. Los sepulcros de la epístola se corresponden con otros dos arcos en el exterior del recinto.

Los daños sufridos por los sepulcros durante la pasada Guerra Civil dificultan su identificación. En cambio, los sepulcros de pavimento, pese a su avanzado estado de deterioro, aún permiten distinguir algo del texto y parte de los motivos heráldicos. Fueron copiados por Gaspar Melchor de Jovellanos quien leyó lo siguiente:

  • Número 1º Sepultura del honrado e mucho bueno Juan Estévanez de las Alas, que Dios haya, vecino de esta villa, el cual finó en el año de 1467
  • Número 3º Aquí yace Esteban Pérez de las Alas, que Dios perdone, que finó viernes a 10 días de noviembre, era de 1407 años
  • Número 4º Aquí yace Alonso Estévanez de las Alas, que Dios haya, el que pasó de este mundo a 4 días del mes de setiembre de 1475

( JOVELLANOS, Gaspar Melchor de, Diarios (memorias íntimas) 1790-1801, p.81).

Planimetría

Nota[1]

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