Campañas del Sur

Campañas del Sur
Guerras de independencia hispanoamericanas
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     Gran Colombia en 1821     Territorio anexado a la Gran Colombia     Perú, independizado en 1823-1824.     Bolivia, independizado en 1825.

Fecha1820-1826
LugarActuales territorios de Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Chile
ResultadoVictoria independentista
Consecuencias
Beligerantes
Independentistas

Respaldados por

Realistas
Comandantes
Simón Bolívar
Antonio José de Sucre

Las Campañas del Sur es el nombre con que se conoce a una serie de campañas militares que emprendió la Gran Colombia al sur de su territorio entre 1821 y 1826 contra el dominio español en la América del Sur y que tuvieron una importancia decisiva para la independencia de las actuales repúblicas de Ecuador, Perú y Bolivia.

La definición de qué hechos comprendieron las campañas del Sur varía, tal que algunos historiadores llaman así a las campañas libertadoras de Quito y Pasto entre 1820 y 1822, mientras que otros se refieren a las operaciones militares desde 1821 hasta 1826 cuando capituló la fortaleza de El Callao. Sin embargo, se puede decir a ciencia cierta que las campañas del Sur tuvieron por objeto finalizar la guerra de independencia americana, y como resultado el auge de la influencia y el poder de la Gran Colombia que bajo la presidencia de Simón Bolívar buscaba la unión de los nuevos estados hispanoamericanos.

Campaña de Quito

Operaciones de Sucre en Ecuador

Tras la revolución del 9 de octubre de 1820 la ciudad de Guayaquil se había constituido como un estado independiente, la Provincia Libre de Guayaquil, pero pronto se encontró en una delicada situación militar luego de ser derrotados los guayaquileños en la Primera Batalla de Huachi y la Batalla de Tanizagua. José Joaquín Olmedo solicito ayuda militar a la Gran Colombia para defender la ciudad y para liberar la Real Audiencia de Quito. Bolívar envía a su mejor General, Antonio José de Sucre a principios de 1821 a Guayaquil en remplazo del general José Mires. Sucre llegó el 6 de mayo de 1821 con unos 650 soldados colombianos a los que sumó unos 1.400 ecuatorianos.[4]

Las fuerzas que guarnecían Guayaquil en 1820 eran 1.500 defensores:[6]

Al llegar Sucre a Guayaquil se dedicó a organizar y entrenar las tropas.[12]​ El 15 de marzo firmó un convenio con la Junta de Gobierno de la ciudad, el cual estipulaba que la Provincia de Guayaquil quedaría bajo la protección y tutela de Colombia, anulando así el tratado firmado con los agentes peruanos. Sucre colocó a sus tropas en Samborondón y Babahoyo para bloquear la entrada a la provincia a los realistas. El 17 de julio de ese año ocurrió una rebelión anticolombiana y pro-realista que fue reprimida con éxito.

Los realistas al conocer la rebelión se dispusieron a apoyarla, el gobernador Aymerich marchó al sur con 2.000 hombres, mientras que el coronel González marchó desde Cuenca hacia Guayaquil amenazando las comunicaciones de Sucre quien se dirigía a combatir a Aymerich. Enterado Sucre del movimiento retrocedió para enfrentar a González y lo batió el 12 de agosto en la Batalla de Yaguachi, tras lo cual Sucre volvió al norte a enfrentar a Aymerich pero este se retiraba al norte. El ejército persiguió a los realistas un largo trecho pero la situación política en Guayaquil obligó a Sucre a regresar.

Tras calmarse la situación política en la ciudad Sucre se dirige de vuelta a la cordillera con 900 infantes y 70 jinetes, en busca de Aymerich. Durante varios días maniobra en contra de este, atraviesa el Chimborazo y llega el 11 de septiembre al Valle Alto del río Ambato. Sucre es renuente a bajar de la cordillera por la ventaja numérica de la caballería española, pero hostigado por sus compañeros desciende el 12 a Santa Rosa ocupando posiciones defensivas mientras que Aymerich avanzaba hacia Ambato. Ambos ejércitos se enfrentaron en la Segunda Batalla de Huachi, Sucre dispuso una sólida formación defensiva pero al atacar los realistas el general Mires se adelantó a la contraofensiva y tras ser rechazado su ataque el ejército patriota fue envuelto, derrotado y casi destruido.

De regreso a Guayaquil Sucre necesita urgentemente refuerzos para reponerse de la derrota de Huachi, para lo cual solicita a Santander el envío de tropas pero este prefiere reforzar a la división de Pedro León Torres quien debía dirigirse por tierra vía Popayán-Pasto-Quito. En tales circunstancias Sucre dirige una carta al Protector del Perú José de San Martín reclamando el batallón Numancia, excelente unidad formada en Venezuela en 1813 y enviada por Morillo al Perú en 1816, en 1820 se había pasado a las fuerzas del Protector y deseaban volver a casa. San Martín no deseaba renunciar al Numancia que era el mejor batallón del que disponía y en su lugar mando a algunas fuerzas al mando del coronel Andrés de Santa Cruz. La división de Santa Cruz fue reorganizado en los batallones No. 2 y 4 o Piura, los escuadrones Cazadores del Perú y Granaderos de los Andes y un piquete de artillería,[15]​ plazas.

Con las fuerzas de Santa Cruz y la leva impuesta, Sucre volvió a contar con unos 1.200 efectivos aunque en su mayoría sin ninguna experiencia militar exceptuando el batallón Trujillo con algo de instrucción y el escuadrón de Granaderos a Caballo de 90 hombres veteranos al mando de Lavalle.

Sucre decidió reanudar la campaña desde el sur de Guayaquil, para lo cual envió pequeños destacamentos en varias direcciones con el fin de desinformar a los realistas de la ruta que tendría su ofensiva mientras que él se embarcaba con el ejército en Guayaquil y se dirigía por mar hacia Machala. Luego de desembarcar a sus tropas marchó hacia Saguro, donde se reunió con los peruanos de Santa Cruz, tras lo que marchó a Cuenca, llegando a está el 23 de febrero de 1822, donde esperó la fecha acordada por Bolívar para iniciar la ofensiva. Mientras tanto aumentó sus fuerzas con algunos refuerzos llegados de Guayaquil.

Llegada la autorización de Bolívar, Sucre avanzó hacia Alausi a principios de abril. Disponía ahora de unos 2.000 infantes y 400 de caballería.[18]​ El 20 de ese mes fueron emboscados por los españoles pero estos fueron rechazados. Al día siguiente se toparon con que los realistas habían fortificado el camino por lo que Sucre flanqueo dicha posición y ofreció batalla pero los españoles prefirieron retirarse. Sucre ordeno al coronel Diego Ibarra que atacara con su caballería a los realistas quienes se encontraban retirándose de la villa de Riobamba, los españoles a su vez enviaron a su caballería para proteger su retirada. Los Dragones de Colombia y los Granaderos de San Martín triunfaron en la Batalla de Riobamba.

El ejército partió de Riobamba el 28 de abril hacia Latacunga ciudad a la que llegaron el 2 de mayo, y donde se incorporaron 200 hombres del batallón Magdalena del coronel José María Córdoba que venían desde el Cauca. El resto del Magdalena (unos 400) se encontraban en Guayaquil y en Cuenca enfermos y cansados. Los realistas se encontraban en Machachi con unos 2.200 infantes de Nicolás López y unos 300 de caballería dirigidos por el coronel Tolrá que cubrían los pasos de Jalupana y la Viudita.

En el volcán Pichincha se decidiría la independencia de Ecuador.

Sucre decidió evadir la posición realista por la derecha. El 13 marchó por el camino de Limpiopongo, ascendió a las faldas del volcán Cotopaxi donde acampó. El 17 descendió al valle de Chillo. El coronel Nicolás López, al tanto de estos movimientos, retrocedió el 16 hasta Quito.

El 20 cruzó la colina de Puengasí y al día siguiente descendió al llano de Turubamba, ofreciendo batalla en un terreno favorable a los españoles pero estos no la aceptaron. Luego de varias maniobras para atraer a los realistas, Sucre flanqueó a los españoles por la derecha y se colocó en el pueblo de Pasto. Sucre comenzó la marcha en la noche del 23 y a las 08:00 del 24 se encontraba en las alturas del Pichincha desde donde dominaba la ciudad de Quito. Los españoles, al verse rodeados, subieron a su vez el volcán. Por la dificultad del terreno, ambos ejércitos se ven obligados a combatir por oleadas. Tras la victoria patriota en la batalla de Pichincha Quito es ocupada por el Ejército Libertador y el Ecuador queda en manos de los independentistas. Pocos días después de la capitulación española, el 29 de mayo la Municipalidad de Quito proclamó la integración de la antigua Real Audiencia de Quito a Colombia.

Entre septiembre de 1821 y mayo de 1822 el gobierno de la Gran Colombia había enviado 137 oficiales y 7.314 soldados a apoyar las operaciones del Libertador, excluyendo los contingentes enviados a Guayaquil para auxiliar a Sucre, pero solo 2.000 estaban activos y otro tanto hospitalizados.[19]

Operaciones de Bolívar contra Pasto

Campañas de independencia en Venezuela, Nueva Granada y Ecuador entre 1821 y 1823.

Luego de Carabobo, el Congreso Constituyente de Cúcuta nombró a Bolívar Presidente de la República, y a Santander como Vicepresidente.[22]​ La debilidad de la armada colombiana en el Pacífico en comparación a la española lo obliga a tomar la ruta terrestre, más ardua por la dificultad del terreno que presenta los Andes, que junto a las enfermedades producen mayores bajas en el ejército de lo previsto y que no puede reponer con los contingentes que encuentra en el camino. Al llegar a Popayán, se refuerza con 1.200 hombres, pertenecientes a la división del General Pedro León Torres. Espera en la provincia de Popayán refuerzos que había pedido al gobierno, pero al no serles concedidos sigue hacia Pasto.

El Libertador deseaba evitar Patía y Pasto, conocedor de los desastres sufridos por otros comandantes en los años anteriores. Prefería atacar Quito transportando por mar su ejército hasta Guayaquil.[28]

La ciudad de Pasto había sido un bastión realista desde el comienzo de la emancipación neogranadina. El territorio entre Quito y Popayán estaba en poder de las guerrillas pastusas, quienes en el pasado habían destruido varios ejércitos neogranadinos enviados a pacificar la región. La resistencia de la población, unida a la dificultad del terreno, hacían a la región una posición de gran capacidad defensiva donde las guerrillas realistas conducidas por el general mestizo pastuso Agustín Agualongo lograron mantener su resistencia por mucho tiempo. A manera de ejemplo, tras la batalla de Boyacá (7 de agosto de 1819) el comandante realista Sebastián de la Calzada que guarnecía la ciudad de Santa Fe de Bogotá se retiró a los dos días hacia Pasto donde logró organizar un ejército de 4.000 hombres y atacó Popayán (24 de enero de 1820).[29]​ Tras algunos enfrentamientos en el Valle del Cauca Calzada fue relevado de su mando y enviado a Venezuela mientras que los pastusos continuaron la resistencia.

Luego de cruzar el río Mayo, el ejército se desvió del camino de Berruecos (el más directo a Pasto) y tomó en su lugar el de la derecha, con el objetivo de flanquear las posiciones de los españoles, ubicadas detrás del río Juanambú. Luego de varios cruces falsos, los colombianos lograron cruzar el río por el paso del Burrero casi sin resistencia, tras lo que acamparon en el Pañol, zona abundante en productos agrícolas y en la que aprovecharon para reorganizar sus fuerzas.

El 2 de abril, el ejército siguió la marcha, y acosado por las guerrillas realistas cruzaron la quebrada de Molinos de Aco, acampando en Cerro Gordo. El ejército se había reducido por las bajas y las guarniciones a 2.100 efectivos.

Luego de un día de descanso, Bolívar reanudo la marcha el 4 de abril por el camino hacia Pasto, pero al llegar a la Cumbre cerca de Genoy, en donde los realistas habían fortificado el camino, convergieron a la derecha hacia Mombuco. El mismo día fueron atacados por guerrillas realistas, pero estas fueron abatidas por el batallón Bogotá y se encerraron en las fortificaciones de Genoy. Al día siguiente se repitieron los ataques de las guerrillas, luego de repelerlos el ejército siguió por el Trapiche de Matacuchos y acamparon el 6 en el pueblo de Consacá muy cerca de Pasto, mientras el batallón Bogotá acampo como vanguardia más adelante, en la hacienda de Bomboná.

El 7 de abril se produce la batalla de Bomboná. A pesar de las desfavorables condiciones Bolívar decidió atacar pues quería llegar a tiempo a Quito donde lo estaría esperando Sucre para librar la batalla decisiva. Los realistas al mando de Basilio Garcia, en una sólida posición infligieron grandes pérdidas a los colombianos. El resultado de esta batalla fue parejo, con grandes pérdidas para ambos bandos.

Las pérdidas en Bomboná obligaron a Bolívar a esperar en Cariaco, hasta recibir refuerzos. El 16 de abril, aún sin noticias de algún refuerzo, Bolívar emprende la retirada. Al día siguiente es atacado por un nutrido grupo de guerrillas mientras marchaba por el camino de Genoy pero fueron rechazadas por los colombianos. En la tarde del 19, las guerrillas volvieron a atacar y fueron de nuevo repelidas.

El 20 de abril, habiendo repuesto sus pérdidas, el comandante español presenta batalla en el sitio de El Peñol. El combate dura una hora, tras lo que los realistas se retiran. García se retira a Pasto mientras Bolívar cruza el río Mayo y acampa en la altura denominada Trapiche. Allí recibe refuerzos, y sus fuerzas alcanzan nuevamente los 2.000 hombres.

Con el ejército colombiano reforzado de vuelta a la ofensiva y la noticia de la derrota en Pichincha, el comandante Basilio García capitula ante Bolívar el 8 de junio al entrar el ejército colombiano a Pasto. Benito Boves huye con gran parte de la población hacia las montañas. El Libertador ofrece la paz a los pastusos, entre los términos estaban el respeto a su religión y la exención al servicio militar y al pago de gabelas obligatorios para el resto de los colombianos.[31]

Rebelión de Pasto

Hallándose Bolívar y Sucre en Quito, los pastusos se rebelan bajo la dirección de Boves. Bolívar envía a Sucre a sofocar la insurrección pero los rebeldes derrotan a Sucre el 24 de noviembre de 1822 en la 1ª Cuchilla del Taindalá. Sucre se retira perseguido por Boves, pero luego de reorganizarse Sucre se vuelve y derrota a los pastusos en la 2ª Cuchilla del Taindalá y en la Quebrada de Yacuanquer.

Boves se retira de vuelta a Pasto, y prepara sus defensas para resistir hasta el final. En la noche del 24 de diciembre de 1822, el mariscal Sucre toma por asalto la ciudad, aprovechando la aparente calma de navidad. Los habitantes de Pasto no se encuentran preparados para dicho combate, y de forma despiadada el Batallón Rifles comete todo tipo de excesos, asesinando a más de cuatrocientos civiles, entre mujeres, ancianos y niños, y recluta por la fuerza a mil trescientos hombres. Además, se dio la orden de ejecutar secretamente a catorce ilustres personajes de la ciudad, siendo capturados, atados por la espalda y arrojados por un precipicio al río Guáitara, siendo este uno de los episodios más oscuros y menos conocidos en las guerras de independencia colombianas.[33]​ De esta manera, el antiguo fortín de la región de Pasto queda doblegado, y la rebelión se ve aplastada de forma casi definitiva.

Anexión y Entrevista de Guayaquil

San Martín y Bolívar en la entrevista de Guayaquil.

La ciudad de Guayaquil sería la manzana de la discordia entre ambos Libertadores, y en ella se daría el encuentro que abriría el camino para la intervención colombiana en la lucha por la independencia peruana.

Al finalizar la campaña por la liberación de Ecuador, la ciudad de Quito y las demás provincias con excepción de la de Guayaquil constituida como Provincia Libre desde 1820, habían declarado su anexión a la República de Colombia. En Guayaquil la opinión pública permanecía dividida entre partidarios de la anexión, fuera al Perú o a Colombia, y los que deseaban permanecer independientes de cualquier poder extranjero.

Tanto el Protector como el Libertador deseaban la anexión de la Provincia a sus estados, pero fue Bolívar el que actuaría con decisión, ocupando militarmente la ciudad el 13 de julio y proclamando dos días después la anexión de Guayaquil a Colombia.

Bolívar y San Martín se entrevistaron el 26 de julio, donde debieron tratar los temas sobre la soberanía de Guayaquil y la guerra en el Perú. Poco tiempo después de la entrevista, San Martín renuncia al protectorado. No tardaría mucho tiempo para que el Perú y Colombia se viesen en necesidad de emprender juntos la guerra contra los realistas y asegurar sus respectivas independencias. Como parte de los acuerdos logrados, Bolívar comprometió el envío de seis soldados colombianos a Perú, el primer contingente de tres mil hombres llegaría en abril del siguiente año al Callao.[35]

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