Camino de Santiago de la Costa

De entre los conocidos como Caminos de Santiago del Norte la ruta de la Costa es la más utilizada por los peregrinos que, procedentes de los puertos de Europa Septentrional, desembarcan en cualquiera de los puertos del Cantábrico.

Se trata de la continuación del Camino de Soulac, que recorre las tierras más occidentales de Francia, se adentran en territorio peninsular cruzando la frontera entre Hendaya e Irún.

El trazado de la vía, conduce los pasos de los caminantes hacia Arzúa, donde alcanza con el Camino de Santiago Francés rumbo hacia la capital compostelana.

Este camino cuenta con bibliografía suficiente, está debidamente señalizado y los peregrinos pueden satisfacer cualquiera de sus necesidades en la práctica totalidad del mismo.

Camino del Norte en su tramo entre Cerdigo e Islares ( Cantabria, España).

Antecedentes históricos

La noticia del hallazgo de los restos del Apóstol en Galicia se extendió por toda la cristiandad a partir de la carta titulada "Noscat fraternistas vestra", fechada a mediados del mismo siglo IX y atribuida al Papa San León, cuando la noticia corrió por toda la península Ibérica y cruzó los Pirineos.

Los caminos astur-galaicos del antiguo Reino de Asturias fueron los primeros en dirigir a los peregrinos hacia Santiago. Esta ruta poseía una importancia semejante a los demás caminos jacobeos "primitivos", antes de que, en los siglos XI y XII, los monarcas hispanos potenciasen el Camino Francés como itinerario jacobeo privilegiado. Pero la promoción del Camino Francés no restó importancia a las otras rutas de peregrinación, ya que el tramo León - Oviedo ("Camino de San Salvador") se potenció desde los finales del siglo XI.

A partir del siglo XIII, la ruta de la costa sigue alimentándose tanto de peregrinos que optan por esta vía en el paso de Irún como de aquellos que, procedentes de países europeos del norte, desembarcaban en Bermeo y en Bilbao. Innumerables muestras del prerrománico en Vizcaya avalan esta teoría, prueba de ello es la vasta iconografía que existe en el País Vasco. Después caminaban, cruzando Cantabria por Castro Urdiales y Laredo, hacia Santander desde donde continuaban dirección Asturias.

En 1879, el cardenal de Santiago dijo haber encontrado los restos perdidos del Santo. Cinco años después, el Papa León XIII reconoció oficialmente este segundo hallazgo.