Calle de Fuencarral

Calle de Fuencarral
MadridEspaña
Calle de Fuencarral (Madrid) 01.jpg
Vista de la calle en 2012 (desde Bilbao).
Calle Fuencarral (callejero de Madrid).svg
Trazado de la vía en el mapa distrital de Madrid.
Datos de la ruta
Numeración1-2 al 147-150
Longitud1,5 kilómetros
Otros datos
Distrito(s)Centro, Chamberí
Barrio(s)Universidad, Trafalgar, Arapiles
Orientación
 • SurGran Vía
 • NorteGlorieta de Quevedo
CrucesGlorieta de Quevedo, Glorieta de Bilbao, Gran Vía, calle de las Infantas, calle de Pérez Galdós, calle de Hernán Cortés, calle de San Mateo, calle de la Palma, calle de la Farmacia, calle de Velarde, calle de Manuela Malasaña, calle de Santa Bárbara, calle de Sandoval, calle de Apodaca, calle de Alburquerque, calle de Jordán, calle de Olid, calle de Gonzalo de Córdoba, calle de la Beneficencia, calle de Hartzenbusch y calle de San Joaquín
Ubicación40°25′29″N 3°42′03″O / 40°25′29″N 3°42′03″O / -3.7007611111111

La calle Fuencarral es un vía comercial de Madrid que discurre de sur a norte entre los barrios de Chueca y Malasaña, desde la Gran Vía hasta la glorieta de Quevedo, en los distritos de Centro y Chamberí. Toma su nombre por ser uno de los caminos que comunicaba el Madrid medieval con el antiguo pueblo de Fuencarral. Desde finales del siglo xix ha desarrollado una tradición de calle populosa y comercial, a pesar de la angostura de aceras y calzada en su parte inicial; y ya en el inicio del siglo xxi distintas alcaldías modificaron algunos tramos como calle peatonal.

Historia

Su trazado y su nombre se deben al hecho de que en su origen fuera este uno de los caminos que llevaban al villorrio de Fuencarral, junto con los casi paralelos de Valverde (por la Virgen de Valverde, Patrona del pueblo de Fuencarral) y de Hortaleza, que llegaba hasta la pequeña pobladura de tal nombre.[1]

Ocupado el terreno aledaño por los montes del término municipal de Fuencarral,[5]

En un principio el tramo final de la calle (entre las hoy glorietas de Bilbao y Quevedo) se llamó calle de la Mala de Francia, por ser la natural salida de las postas y diligencias de la antigua carretera de Irún.[2]

En el número 48, se conserva el Humilladero de Nuestra Señora de la Soledad, una pequeña capilla de ladrillo con obra de 1712.

A mediados del siglo xix la calle terminaba entre dos grandes fincas: a la derecha la de Paulo Charquías, donde tenía montados los pozos de la nieve que llegaban hasta el Saladero; y a la izquierda el llamado “Jardín de Apolo” propiedad de Francisco de Bringas que ocupaba toda la antigua manzana 478.[2]

En 1861, Mesonero Romanos le daba a esta calle (entre la Montera y los Pozos de la Nieve) una extensión de 3.676 pies, con una numeración que por su lado izquierdo alcanzaba los 103 portales, y 92 por el derecho;[8]​ ampliaba los datos del catastro censando 3.057 vecinos y observando el dato insólito de que no existía en su recorrido ninguna iglesia y un único edificio público, el Hospicio de San Fernando. Entre las casas nobles más antiguas que conservaba la calle en 1861, menciona Mesonero las del marqués de la Torrecilla (en el n.º 55), la del «marqués de Nava-hermosa», la antigua casa del marqués de la Mina –y luego del de Ariza–. También enumera algunas casas nuevas, como la de los duques de Veragua, o la del conde de Cedillo y luego del marqués de Morante. En el número 8 sitúa la casa que se mando construir el dramaturgo Leandro Fernández de Moratín

Con motivo del trazado de la Gran Vía urbana de Madrid se demolió la suntuosa casa de Astrearena –que ocupaba el antiguo número 2 al inicio de la calle–, construida mediado el siglo xviii para el marqués de Murillo, Pedro de Astrearena, y cuyo aspecto ampuloso inspiró en la jerga castiza madrileña la expresión «la casa de Astrearena, mucha fachada y poca vivienda».[9]

A la altura de los números 20 y 22 estuvo el convento de los Agonizantes de san Camilo de Lelis, que llegaba hasta la calle de Hortaleza y desapareció con la Desamortización.[9]

Recoge Répide noticia del truculento crimen ocurrido el 1 de julio de 1888 y conocido como el crimen de la calle Fuencarral, por el asesinato de una señora viuda, presuntamente por su criada, en el piso segundo izquierda del número 109 (actual 95).[11]

Desde 1998 se han acometido varias fases del proyecto de remodelación de la calle, partiendo del inicial presentado por Horacio Fernández del Castillo y Juan Armindo Hernández.[13]

Edificios históricos

Modelo de Madrid, del ingeniero León Gil de Palacio, entre los años 1828 y 1830. Calle de Fuencarral, con la manzana del Real Hospicio de San Fernando, finalmente Museo de Historia.

En el número 78, ocupando la parte más noble del antiguo Real Hospicio de San Fernando, se encuentra el Museo de Historia de Madrid, creado como Museo Municipal en 1929 y convertido en Museo de Historia de Madrid en 2007. Cerrado durante un largo periodo de remodelación, se abrió de nuevo en 2014. En su espacio se encuentra la gran maqueta de Madrid, construida entre los años 1828 y 1830, por el ingeniero y cartógrafo militar León Gil de Palacio y que muestra la Villa antes de las desamortizaciones que supusieron el derribo de numerosos conventos y el saneamiento de espacios urbanos, dando lugar a las grandes reformas de la Puerta del Sol y la Gran Vía.[14]

A la altura del número 81 está el edificio del Tribunal de Cuentas, obra de Francisco Jareño en 1860,[15]​ rectificaciones y el añadido de un ático sobre la cornisa original.

En el n.º 129 –en la conjunción de las calles Sandoval, Ruíz y Fuencarral–, estuvo el primer Teatro Maravillas,[16]

Arquitectura de viviendas

Arquitectura de locales de ocio

Durante gran parte del siglo xx, el tramo final de Fuencarral concentró una variedad de locales de ocio, en su mayoría cines y algún teatro, que le dieron cierta prestancia de ‘calle del cine’, alternativa o en competencia con la Gran Vía.[d]

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