Calle Florida

Para la avenida con el nombre Florida en Washington D. C., véase; Avenida Florida.
Florida
Bandera de Ciudad de Buenos Aires Buenos AiresFlag of Argentina.svg  Argentina
Calle Florida, Buenos Aires.jpg
Vista de la calle Florida
Datos de la ruta
Nombre anterior San José ( 1734)
Del Correo/del Empedrado ( siglo XVIII)
Unquera ( 1808)
De la Florida ( 1821)
del Perú ( 1837)
Florida ( 1857)
Tipo Calle peatonal
Inauguración 1913 (peatonalización)
1 de julio de 1971 (definitiva)
Numeración 1 al 1100
Ancho ?
Longitud 1,1 km
Administración
Administración Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires
Otros datos
Avenidas que corta Diagonal Norte
Corrientes
Córdoba
Rivadavia
Estaciones de Subte Línea B Florida
Línea D Catedral
Orientación
 • Sur Avenida Rivadavia
Cruces Avenida Rivadavia
Diagonal Norte
Calle Bartolomé Mitre
Calle Tte Gral. Juan Domingo Perón
Calle Sarmiento
Avenida Corrientes
Calle Lavalle
Calle Tucumán
Calle Viamonte
Avenida Córdoba
Calle Paraguay
Calle Marcelo T. de Alvear
 • Norte Plaza San Martín
Lugares
Barrios que atraviesa San Nicolás
Retiro
Siguientes rutas
Calle Perú No tiene continuación
[ editar datos en Wikidata]

La calle Florida es una peatonal de la Ciudad de Buenos Aires que comienza en la Avenida Rivadavia y termina en la Plaza General San Martín. Es reconocida como la calle comercial más importante de la Argentina. Su continuación al sur de la Avenida Rivadavia es la calle Perú.

En 1913 se convirtió en la primera calle peatonal de la ciudad en algunos tramos, al prohibirse el tránsito entre las 11 y las 21 horas[3]

Historia

La calle Florida en 1888.

Período colonial

Los inicios de la calle Florida se remontan a la fundación de Buenos Aires cuando representaba un primitivo sendero que subía desde el río.

Su primer nombre oficial fue el de San José, dado por el gobernador Miguel de Salcedo en 1734. A fines del siglo XVIII y principios del XIX se la conocía popularmente como Del Correo pues este se encontraba en la esquina de las actuales calles Perú (continuación de Florida) e Hipólito Yrigoyen; también se la conocía como Empedrado, pues fue empedrada desde 1789 con cantos rodados traídos desde Montevideo, convirtiéndose en la primera calle pavimentada de la ciudad (parte de este empedrado se exhibe detrás de la boca de entrada a la estación de subte Catedral en Avenida Diagonal Norte y Florida). Después de las Invasiones Inglesas, en 1808, se la llamó Baltasar Unquera, en homenaje a un edecán de Santiago de Liniers, caído en el Convento de Santo Domingo. En 1821 se le dio el nombre de la Florida, rememorando la batalla de Florida, librada en 1814 en el Alto Perú contra los realistas. En 1837 Juan Manuel de Rosas la llamó del Perú, o Perú; y en 1857 se le restituyó el nombre actual.

En Florida y la actual Juan Domingo Perón se cantó por primera vez, en 1813, el Himno Nacional Argentino en la casa de Mariquita Sánchez de Thompson.

Apogeo aristocrático

Las elites argentinas comenzaron a dejar sus residencias al sur de Plaza de Mayo debido principalmente a las epidemias, sobre todo a partir de la de fiebre amarilla de 1871. Decidieron entonces mudarse a una zona más alta de la ciudad y escogieron los alrededores de Plaza San Martín.

En 1872 se convirtió en una calle comercial. Se instalaron boticas, mueblerías, joyerías y sombrerías que ofrecían lo último en moda Europea.

En 1889 en su intersección con la Avenida Córdoba, en el Jardín Florida se constituyó la Unión Cívica de la Juventud, que fue el antecedente de la Revolución del Parque de 1890.

A fines del siglo XIX comenzó a circular por ella el tranvía. Por esa época, se construyó el lujoso edificio del Jockey Club, en Florida 559. Esta construcción destacada fue sede de un lugar de reunión típico de la clase alta porteña durante la primera mitad del siglo XX. Pero por esos mismos años, la actividad en la calle Florida comenzaba a cambiar definitivamente hacia el comercio.

Cambio al comercio

Florida hacia el año 1910, ya definidamente comercial.

En 1910 la arteria era definitivamente comercial, para ese entonces las clases altas se estaban cambiando más al norte todavía, a Recoleta y Palermo. En 1911, a pedido de los comerciantes de la zona, se prohibió el tránsito vehicular entre las 11 y las 21.

Vista nocturna de Florida al 300, en 1936. (Foto: H. Coppola)

Para esa época, la clase alta tradicional comenzaba un nuevo éxodo desde la calle Florida, cada vez más hacia el norte, adonde se podían aislar del movimiento cada vez más intenso del centro de la ciudad, y encontrar terrenos más amplios para construir nuevas casonas de mayor tamaño y lujo. Primero, el traslado se realizó a los alrededores de la Plaza San Martín: allí se construyeron algunas residencias de un tamaño nunca visto: el Palacio Ortiz Basualdo (1904), el Palacio Anchorena (1908) y el Palacio Paz (1912). Pero la migración de la aristocracia de Buenos Aires ya elegía irse aún más lejos del centro, hacia la Avenida Alvear y el Barrio Norte, y luego continuó alejándose desde la actual Avenida del Libertador hacia Palermo.

Así, se confirmaba cada vez más el rol predomiantemente comercial de la calle Florida, aunque quedaran algunas residencias notables como la de la familia Peña, luego cedida a la Sociedad Rural Argentina como sede social. La confitería Richmond, el Jockey Club y la permanencia de algunas familias tradicionales mantuvo ese pasado aristocrático durante algunas décadas, pero para mediados del siglo XX se trataba sobre todo de una imagen en el recuerdo popular, ya que la calle era meramente una arteria comercial y poca gente vivía en ella ya.

En 1969, la calle aún no era peatonal, pero ya se prohibía el paso de vehículos. (Foto: AGN)

Alrededor del Centenario de la Revolución de Mayo, se construyeron las grandes tiendas de la calle Florida, grandes “palacios” comerciales de un tamaño que la ciudad no había visto hasta ese momento. Si en 1890 el proyecto de la tienda “Au Bon Marché” había quedado paralizado por la crisis de 1890, su edificio interminado se había transformado en la “Galería Florida” y en 1908 fue comprado por el Ferrocarril al Pacífico, tomando su actual nombre de Galerías Pacífico. En 1912 se construía en la esquina de Cangallo (hoy llamada Perón) el gran edificio de la tienda Gath y Chaves, seguida dos años después por la instalación de Harrods en Buenos Aires y la Mueblería Thompson a su lado (entre las calles Córdoba y Paraguay, ocupando casi una manzana entera), la primera sucursal de la tienda inglesa que se inauguraba fuera del Reino Unido; y en 1915 se abría al público la Galería Güemes, no solo muestra de un lujo desconocido para Buenos Aires, sino de la capacidad de construcción que comenzaba a existir, ya que además del pasaje comercial la Güemes tenía un edificio que alcanzaba los 80 metros de altura. El éxito de Gath y Chaves fue tal que para 1925 ya tuvo que construir un edificio anexo, cruzando la calle Cangallo y de igual tamaño que el original. Los años locos de esa década le dieron un apogeo al comercio de categoría en la calle Florida.

Peatonalización definitiva

Ya transformada en una calle netamente comercial, con numerosas galerías y varias casas bancarias en su recorrido, Florida se convirtió definitivamente en vía peatonal en todo su recorrido el 1 de julio de 1971, siendo intendente Saturnino Montero Ruiz. La calzada fue nivelada con las veredas, y se concretó el ensanche de su primera cuadra, entre la calle Rivadavia y Diagonal Norte, donde se instalaron canteros (hoy inexistentes) y el primer puesto callejero de información turística de la Municipalidad, aún allí. Durante las obras en este tramo, luego de levantar el asfalto, se descubrió el trozo del viejo empedrado colonial realizado a fines del siglo XVIII, que permanece en la actualidad junto a una placa conmemorativa.

Las obras que transformaron a Florida duraron casi 5 meses. Grandes topadoras barrieron sus calzadas para convertirla en una gran vereda, donde estaban prohibidos los lustrabotas, las colectas y la venta de cigarrillos y golosinas. En cambio, se permitían los puestos de flores y los cafés "al paso".

Para fines de la década de 1990, la peatonal comenzó a transformarse en un reflejo de la situación en la Argentina: a partir de 1995 el desempleo subió permanentemente, y la marginalidad se estableció de igual manera en las ciudades. Para 1999, el diario La Nación indicaba que “Ya casi no quedan negocios tradicionales”, mientras “Veredas rotas, zanjas a cielo abierto y la proliferación de mendigos y vendedores ilegales afean el tradicional paseo.” y comerciantes de la calle declaraban cosas como: “Ha cambiado totalmente, todo es diferente, también la gente. No hay limpieza, es un desorden. Hay pocos turistas, inseguridad.”[5]

La calle Florida, ya remodelada pero enfrentando la crisis, en enero de 2000.

La calle no vivió mayores cambios hasta 1999, cuando luego de varios años de abandono, fue totalmente remodelada con un diseño de baldosas de granito blanco con cuadrados grises y centro negro, maceteros, y señalética y farolas nuevas. Además, las empresas de servicios -de agua, luz, gas y teléfono- colocaron sus cables y cañerías por un nuevo conducto, debajo de la calle.[10]

A pesar de esa obra que costó más de un millón de pesos convertibles, hacia el año 2000 la peatonal seguía su marcado declive acompañando al país, afectado primero por el efecto Tequila, y luego por la desocupación que crecía cada vez más rápido. Entrada la crisis del 2001 muchas de sus tiendas cerraron. Los diarios relataban sobre la vereda “poblada de menores de edad que mendigan tirados en la calle, en la puerta de los negocios, en los patios de comida y en las entradas de los subtes. Recurren a gritos desesperados y se aferran a los tobillos de los transeúntes.”[13]

Década del 2000

Durante las manifestaciones contra el Corralito bancario, la calle Florida fue escenario recurrente.

Cuando finalizó la crisis, a partir del año 2003, la calle Florida comenzó su recuperación, sobre todo gracias al auge del turismo extranjero y a la reactivación paulatina del comercio en el país. Para mediados de 2005, la arteria se encontraba en franco crecimiento, recuperando numerosas tiendas y marcas que habían abandonado los negocios con la crisis. La tasa de ocupación comercial en la calle Florida era del 96,7 por ciento, casi no había locales disponibles. La alta renovación de inquilinos se explicaba a partir de la fuerte suba que registraron los precios de los alquileres y que terminó expulsando a las casas más chicas, que no pudieron afrontar una renovación de los contratos de locación.[15]

A fines de ese año abrió una sucursal de la tienda chilena Falabella, dándole gran impulso a la peatonal.[17] por el momento sólo se ha utilizado la planta baja para realizar algunos eventos del Gobierno de la Ciudad y diversos privados.

Según el diario Clarín, en enero de 2007, el 98% de los locales comerciales estaban abiertos y en actividad.[19]

A partir de la década de 2000, en 2004 en adelante, la arteria seguía siendo el lugar con “los locales más buscados y más caros” de Buenos Aires[23]

A pesar de los intentos del Jefe de Gobierno Aníbal Ibarra por desplazar a los manteros, cada desalojo fue evadido, aparecieron bandas de niños callejeros para asaltar.[26]

En 2009 había «cerca de un 30 % de negocios desocupados, y de hecho se comenta que los alquileres se están renegociando con bajas del 20 % a 25 %»

En el período 2008-2012, los reclamos de los comerciantes presentaron recursos de amparo frente a la Justicia,[34]

Actualidad

En 2012 se llevó a cabo una remodelación de la calle Florida, la más importante realizada desde 1999, se creó un sistema bajo tierra para pasar los cables y evitar roturas (aunque ya se había realizado uno en 1999) y la colocación de canteros para que la calle tenga vegetación. Con una inversión de $ 11.000.000, la principal reforma fue el cambio de las baldosas blancas y negras en damero por planchones de hormigón armado de 1 metro por 60 centímetros, con textura imitación de piedra y el cambio de faroles por nuevos focos con tecnología led.[39]

Para enero de 2012, y aprovechando el período de vacaciones de verano, el Gobierno de la Ciudad desalojo definitivamente a los vendedores callejeros y manteros, mediante la acción de la Policía Metropolitana.[43]

Más de 100 edificios se planearon intervenir, 24 están terminados, 21 tienen los trabajos próximos a finalizar.[44]

Other Languages