Burns Verkaufen der Kraftwerk

Burns Verkaufen der Kraftwerk
Episodio de Los Simpson
Episodio n.º Temporada 3
Episodio 46
Código de producción 8F09
Guionista(s) Jon Vitti
Director Mark Kirkland
Estrellas invitadas Phil Hartman como Troy McClure
Fecha de emisión 5 de diciembre de 1991 en EE. UU.
Gag de la pizarra "El desfile de Navidad no es inmundo"
Gag del sofá La familia llega al sofá, pero Ayudante de Santa está ahí, les gruñe y no los deja sentarse.[1]
Cronología
Flaming Moe's Burns Verkaufen der Kraftwerk Me casé con Marge
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Burns Verkaufen der Kraftwerk (Burns vende la central eléctrica en alemán macarrónico), llamado Burns vende la central en España y Burns y los alemanes en Hispanoamérica, es un episodio de la tercera temporada de la serie animada Los Simpson, emitido originalmente el 5 de diciembre de 1991.[1]

Sinopsis

Una noche, el Sr. Burns le cuenta a su asistente Smithers que está considerando verde la Planta Nuclear de Springfield para poder buscar otros intereses. Mientras tanto, rumores sin confirmar de una posible compra de la planta hace las acciones aumenten por primera vez en diez años. Homer se entera que tiene acciones en la compañía y vende todas sus 100 partes por 25 centavos a un accionista dudoso, dejando $US25 de neto, los cuales gasta en cerveza. Poco después se entera que el valor de la bolsa se disparó a $52 dólares por parte, por lo que Homer se siente mal por no haber aprovechado de obtener $5.200 mientras que sus compañeros venden sus acciones al precio correcto obteniendo pequeñas fortunas. Dos hombres de negocios alemanes, Hans y Fritz, se enteran que la planta podría estar a la venta. Le ofrecen a Burns $100 millones de dólares (precio dicho por Homero a ellos), a lo cual él acepta. Burns se marcha, buscando aventuras, mientras Smithers sigue siendo un empleado en la planta.

Los nuevos dueños inmediatamente empiezan una exhaustiva evaluación de la planta de sus empleados, mostrando una postura amigable hacia los trabajadores a excepción de Homer, quién preocupa por su laxa ética de trabajo como inspector de seguridad, lo que le puede costar su trabajo. Cuando entrevistan a Homer, es incapaz de responder inteligentemente sus preguntas y empieza a caer en un mundo de fantasía al pensar en "La Tierra del Chocolate". Los dueños anuncian poco después que Homer será el único empleado despedido. Un deprimido Homer se queda en su casa, insistiendo en que es un trabajador de seguridad competente mientras que el resto de la familia hace ahorros hasta que Homer encuentre un trabajo nuevo. Mientras tanto, Burns la está pasando bien en su retiro y decide ir junto a Smithers por una cerveza. Ambos van a la taberna de Moe, donde Homer ha estado bebiendo. Homer se desquita con Burns, llándolo un reptil viejo y ávaro, preguntándole sobre su dinero y diciendo que nadie lo ama. Las personas del bar se le unen e insultan a Burns, incluyendo a Bart quién le pisa los pies al Sr. Burns y empieza a cantar "Na Na Hey Hey Kiss Him Goodbye" donde todos excepto Smithers se le unen. Humillados, Burns y Smithers salen de la taverna, mientras Burns se da cuenta que sus ex-empleados ya no le temen, concluye que ser el dueño de la planta le dió poder sobre las personas ordinarias, y decide comprar de vuelta de planta.

Los inversionistas alemanes, mientras tanto, descubren que la planta necesita reparaciones y deciden venderla antes de que pierdan dinero en ella. Burns notando su desesperación para venderla, les ofrece US$50 millones por la planta, y reluctantemente aceptan la mitad de lo que le pagaron. Ahora nuevamente a cargo, Burns ordena que Homer sea recontratado. Le dice a Smithers que él mantiene a sus amigos cerca y sus enemigos aún más cerca y jura tener venganza en contra de Homer en algún momento por haberlo humillado en el bar. El episodio culmina con Homer feliz con su familia diciendo que recuperó su empleo.