Blanca I de Navarra

Blanca I de Navarra
Blanca I de Navarra.jpg
Reina de Navarra
(Junto a Juan II de Aragón)
8 de septiembre de 14251 de abril de 1441
Predecesor Carlos III
Sucesor Juan II
Reina consorte de Sicilia
26 de diciembre de 140225 de julio de 1409
Predecesor Antonia del Balzo
Sucesor Margarita de Prades
Información personal
Nacimiento 1385
Pamplona, Navarra
Fallecimiento 1 de abril 1441 (56 años)
Santa María la Real de Nieva, Castilla
Entierro Iglesia monasterio de Santa María la Real de Nieva
Familia
Padre Carlos III el Noble
Madre Leonor de Trastámara
Consorte Martín I de Sicilia (m. 1402 - viud. 1409)
Juan II (m. 1420 - su muerte)
Descendencia Con Martín I de Sicilia:
  • Martín de Sicilia
Con Juan II de Aragón:

Firma Firma de Blanca I de Navarra

Royal Arms of Navarre (1328-1425).svg
Escudo de Blanca I de Navarra

[ editar datos en Wikidata]

Blanca I de Navarra ( Pamplona, 1385[1]Santa María la Real de Nieva, 3 de abril de 1441), perteneciente a la dinastía de Évreux, fue reina consorte de Sicilia entre 1401- 1409, y reina propietaria de Navarra desde 1425 hasta su muerte.

Fue la segunda hija[2] del rey Carlos III de Navarra, apodado el Noble y de su esposa Leonor de Trastámara, hija del rey Enrique II de Castilla.

Biografía

Reina consorte y regente de Sicilia

El 21 de enero de 1402 se concertó su matrimonio con Martín el Joven, rey de Sicilia y heredero de la Corona de Aragón.[4] y poco más de un mes más tarde, el domingo de Pentecostés ( 26 de diciembre), se celebra la boda en persona, siendo celebrada por Fray Miguel Mari.

Este era el segundo matrimonio para el rey siciliano; su primera esposa, María, reina propietaria de Sicilia, había muerto en 1401, pero Martín el Joven pudo conservar el trono siciliano pese a la muerte de su esposa. Blanca, como nueva reina de Sicilia, no tenía el poder e influencia de su predecesora. Su padre el rey Carlos III se quejaba amargamente no solo de los maltratos y privaciones materiales que sufría su hija en la corte siciliana (incluso llegó a acusar a los sirvientes del rey de provocarle a Blanca un aborto que sufrió a los pocos meses de su matrimonio) sino también del retraso de los acuerdos matrimoniales. Solo el 17 de julio de 1404 Blanca recibió la asignación correspondiente a su dote, la denominada Camera reginale,[7]

En 1405 Martín el Joven abandona temporalmente Sicilia para retornar a Aragón; poco antes, el 22 de octubre de 1404, Blanca es nombrada "Vicaria" (Regente) del reino por su esposo durante su ausencia. Pese a su juventud, la reina, con la ayuda del Consejo Real, gobernó de hecho y no sólo de nombre. Durante su esta primera regencia, Blanca tuvo que hacer frente a un conjura en Mesina que no tuvo éxito gracias a la acción conjunta de Joan Cruilles, anterior bailío de la ciudad y al caudal aportado por Tomás de Diana, hermano del Prior de la Orden de San Juan de Jerusalén.[6] Con el regreso del rey a Sicilia en agosto de 1405 se da por terminada toda participación de Blanca en el gobierno.

Blanca da a luz a su primer hijo, llamado Martín en honor a su padre y abuelo, el viernes 17 de diciembre de 1406. Heredero del trono de Sicilia desde su nacimiento (su medio-hermano Pedro, hijo de su padre en su primer matrimonio, había fallecido en 1400) y en línea directa de sucesión para el reino de Aragón (como único nieto superviviente de su abuelo, el rey Martín I el Humano), falleció en agosto de 1407 a los ocho meses de nacido.[6]

El 13 de agosto de 1408, Blanca es nuevamente designada Vicaria del reino de Sicilia, cuando su marido parte en una expedición militar al reino de Cerdeña. En las funciones de gobierno, será auxiliada por un Consejo formado por administradores y representantes electivos de las principales ciudades sicilianas, así como por exponentes del poderío catalán en el reino. El 3 de octubre el rey zarpa desde la ciudad de Trápani, dejando a Blanca el gobierno del reino, al cual Martín el Joven nunca regresaría, pues muere en Cagliari el 25 de julio de 1409, víctima de malaria.[6]

La muerte de su esposo no interrumpió la regencia de Blanca, pues su marido, en el testamento firmado el mismo día de su muerte, estipulo que ella mantuviera su cargo. El rey Martín I el Humano de Aragón, ahora rey de Sicilia como sucesor de su hijo, sigue sus deseos y confirma a su nuera como Vicaria el 7 de agosto de 1409.[6]

Pronto comenzaron nuevos planes matrimoniales para la reina-viuda y Vicaria de Sicilia. A fines de 1409, fue realizado en París su formal desposorio con Luis de Baviera-Ingolstadt, hermano de Isabel, reina consorte de Francia. A comienzo del año 1410, el compromiso fue cancelado.[8]

En el mismo año de 1410 un nuevo compromiso es arreglado para Blanca, esta vez con Eduardo, hijo y heredero del duque Roberto I de Bar. Es probable que el compromiso fuera también cancelado, aunque es asimismo posible que la boda se frustara debido a la prematura muerte del entonces duque Eduardo I (quien había sucedido a su padre en 1411) en la batalla de Azincourt en 1415.[8]

La muerte de Martín I el Humano ( 31 de mayo de 1410) y la consecuente lucha por la sucesión al trono de Aragón, no perturbaron la regencia de Blanca en el reino de Sicilia, afianzado por su tacto y prudencia en el gobierno. Los sicilianos vieron en ella un símbolo de independencia frente a los aragoneses; para mantenerla hubo proyectos para casarla con un descendiente del rey Federico III de Sicilia, Nicolás Peralta, así como el intento de rapto por parte de Bernardo Cabrera, conde de Módica y las tratativas del rey Juan I de Portugal de unirla en matrimonio con uno de sus hijos, para poder conquistar Sicilia con una expedición naval. Cuando en mayo de 1411 Bernardo Cabrera fue juzgado como rebelde, la Vicaria declaraba que, pese a los peligros de su persona, jamás llamó en su auxilio a su padre el rey de Navarra o a sus primos, pues esto suponía la inejerencia de tropas extranjeras en el reino de Sicilia, cosa que ella quería evitar.[6]

La elección de Fernando I de Antequera como el nuevo rey de Aragón en el Compromiso de Caspe ( 28 de junio de 1412), supone el golpe de gracia para la independencia de Sicilia, pues el nuevo monarca aragonés se adjudica, con el apoyo del Papa Benedicto XIII, la investidura del reino insular, el 21 de noviembre del mismo año.

Otro hecho fundamental cambia diametralmente la posición de Blanca: el fallecimiento sin hijos de su hermana mayor la infanta Juana de Navarra, condesa de Foix y heredera del reino ( julio de 1413), la deja como la siguiente en la línea sucesoria al trono de Navarra. Este hecho obliga a su padre a pedirle reiteradamente que retorne a su lado.

Finalmente, en abril de 1415, Blanca abandonó para siempre el reino de Sicilia, donde había vivido y gobernado por casi 13 años. Fue escoltada en su retorno a Navarra por mosén Pierres o Pedro de Peralta "el Viejo" y Juan de Asiáin y Lacarra, II señor de Lacarra, designados por las Cortes navarras para tal efecto.[4]

Infanta de Aragón y heredera de Navarra

Una vez en Navarra, Blanca comienza a solicitar con insistencia a su padre la convocatoria de las Cortes para su proclamación como primogénita del rey. El rey Carlos III se pliega a los deseos de su hija, y el 28 de octubre de 1416 se convocan las Cortes en Olite, donde Blanca es jurada heredera del reino de Navarra.[4]

La nueva posición de Blanca como princesa heredera de Navarra despierta el interés del reino de Aragón. Mediante tratado firmado el 5 de noviembre de 1419, se acuerda el enlace de Blanca con el infante Juan, duque de Peñafiel, conde de Mayorga y señor de Lara, hermano menor de Alfonso V el Magnánimo, rey de Aragón. La boda por poderes se lleva a cabo al mes siguiente, el 5 de diciembre en Olite, y el matrimonio en persona se realiza seis meses más tarde, el 18 de junio de 1420[8] en la Catedral de la Virgen María en Pamplona.

Para ese entonces, Blanca ya era una viuda madura de treinta y cinco años, mientras que el infante aragonés era apenas un joven de veintidós años. Pese a la diferencia de edades, aparentemente el fuerte carácter de su marido fue el que se impuso en el matrimonio. Poco después de la boda, Blanca se traslada con su esposo a sus estados en Peñafiel,[4] donde da a luz a su segundo hijo —pero primogénito de sus segundas nupcias—, Carlos, el 29 de mayo de 1421.

Blanca, su marido e hijo retornan a Navarra en 1422, probablemente por petición de su padre el rey Carlos III, el cual decide instituir el título de Príncipe de Viana para su nieto, mediante documento fechado en Tudela el 20 de enero de 1423. Poco después, Blanca daba a luz a su segundo hijo, Juana.

El 9 de junio de 1424 nacía en Olite un tercer hijo, Blanca, y el 28 de agosto de aquel año la infanta heredera de Navarra realiza un viaje a Castilla llevando a su hijo Carlos en su compañía hasta Haro.[4]

Blanca daba a luz a su último hijo, Leonor, el 2 de febrero de 1425. Seis meses más tarde, el 22 de agosto, fallecía su hija mayor Juana, con apenas dos años de edad, y el 8 de septiembre muere el rey Carlos III en Olite. Blanca se convierte en reina soberana de Navarra.

Reina de Navarra

Las constantes injerencias de su marido en Castilla —su tierra de nacimiento y donde poseía un inmenso patrimonio—, retrasaron su coronación y la de Blanca. Solo cuando fue expulsado de Castilla definitivamente en 1428, el rey consorte de Navarra retorna al país de su esposa llamado por ésta, aduciendo que la ceremonia se había dilatado demasiado.[9]

Tumba de Blanca I de Navarra en la iglesia de Sta. Mª la Real de Nieva, Segovia.

El 15 de mayo de 1429, domingo de Pentecostés —es decir, cuatro años después de su acceso al trono—, Blanca I fue finalmente coronada reina de Navarra con su esposo Juan II como rey consorte en la Catedral de Pamplona.

La abulia (pérdida de iniciativa) que la caracterizaba permitió que Navarra quedara sometida en todo a su marido y a sus intereses, perdiendo el reino territorios fronterizos como consecuencia de la intervención armada de Juan II en los asuntos de Castilla, entre 1428 y 1429. No obstante, en 1436 se firmó en  Toledo la paz entre Navarra y Castilla, en la que se acordó el matrimonio de la infanta Blanca con  Enrique, príncipe heredero de Castilla, recuperando Navarra de este modo las villas y castillos perdidos durante la guerra.

La reina Blanca I acompañó a su hija a Castilla para su matrimonio formal con el príncipe Enrique de Castilla, que tuvo lugar en Valladolid, el  16 de septiembre de  1440. Una vez en Castilla, la soberana de Navarra aprovecha para realizar una peregrinación al  santuario de Guadalupe, en Extremadura, y para mediar en las constantes disputas de su marido con los nobles castellanos. Esto la lleva a un constante movimiento en el reino castellano, muriendo en Santa María la Real de Nieva ( Segovia) el  1 de abril de  1441. Fue sepultada en la capilla mayor de la iglesia-monasterio de Ntra. Sra. de la Soterraña, en contra del deseo expresado en su testamento de ser enterrada en Ujué.[10]

En ese mismo testamento había dejado como heredero del reino de Navarra a su hijo Carlos, pidiéndole asimismo que no tomase el título de rey sin consentimiento de su padre. Juan II, sin dejar el trono, acordó con Carlos que este fuese lugarteniente de Navarra[11] , pero el segundo matrimonio del rey con Juana Enríquez y el otorgamiento a su nueva esposa de la compartición de la lugartenencia con el príncipe Carlos llevó a los partidarios de este a presionarle para que se alzase en contra de su padre, lo que finalmente hizo en 1451, pero nunca llegó a ostentar formalmente la corona navarra porque Juan II la retuvo hasta su muerte.

Other Languages