Bioelectromagnetismo

Para la terapia de medicina alternativa véase Terapia magnética.

Bioelectromagnetismo es una rama de las ciencias biológicas que estudia el fenómeno consistente en la producción de campos magnéticos o eléctricos producidos por seres vivos; estos dos conceptos van fuertemente unidos, ya que toda corriente eléctrica produce un campo magnético. (a veces es denominado parcialmente como bioelectricidad o biomagnetismo)[1]

"El Bioelectromagnetismo (BEM) es la ciencia emergente que estudia la forma en que los organismos vivos interactúan con los campos electromagnéticos (EM). Los fenómenos eléctricos se hallan en todos los organismos vivientes. Más aún, existen corrientes eléctricas en el cuerpo que producen campos magnéticos que se extienden fuera del cuerpo. En consecuencia, los organismos pueden verse influidos también por campos magnéticos y electromagnéticos externos. Cambios en los campos naturales del cuerpo pueden producir cambios físicos y de conducta."

Aplicaciones del Bioelectromagnetismo en medicina (s.f.). Recuperado el 14 de mayo de 2013, de http://www.sld.cu/galerias/pdf/sitios/rehabilitacion-fis/biomagnetismo.pdf

Los ejemplos de este fenómeno incluyen el potencial eléctrico de las membranas celulares y las corrientes eléctricas que fluyen en nervios y músculos como consecuencia de su potencial de acción. No debe confundirse con la bioelectromagnética, que se ocupa de los efectos de una fuente externa de electromagnetismo sobre los organismos vivos, ni con el estudio de la magnetorrecepción, la percepción del campo magnético por parte de los seres vivos, ni tampoco con el biomagnetismo que plantea curar males con imanes.

Las células biológicas usan gradientes electrostáticos para almacenar energía metabólica, para realizar trabajo o desencadenar cambios internos, e intercambiarse señales. El bioelectromagnetismo es la corriente eléctrica producida por potenciales de acción junto con los campos magnéticos que generan a través del fenómeno del electromagnetismo.

El bioelectromagnetismo se estudia principalmente a través de las técnicas de electrofisiología. A fines del siglo XVIII, el médico y físico italiano Luigi Galvani registró por primera vez el fenómeno de la contracción de un músculo de cadáver mientras disecaba una rana en una mesa donde había realizado experimentos con electricidad. Galvani acuñó el término electricidad animal para denominarlo, mientras que actualmente se denomina galvanismo. Galvani y sus contemporáneos consideraron que la activación muscular era resultado de un fluido eléctrico o sustancia presente en el nervio.[2]

El bioelectromagnetismo es un aspecto de todos los seres vivos, incluidas todas las plantas y los animales.

Fenómeno Biológico

"Los organismos pueden verse influidos también por campos magnéticos y electromagnéticos externos. Cambios en los campos naturales del cuerpo pueden producir cambios físicos y de conducta".

Eventos eléctricos de corta vida llamados potenciales de acción se producen en varios tipos de células animales que se denominan células excitables, una categoría de célula incluyen neuronas, células musculares, y las células endocrinas, así como en algunas células de la planta. Estos potenciales de acción se utilizan para facilitar la comunicación intercelular y activar procesos intracelulares. Los fenómenos fisiológicos de los potenciales de acción son posibles porque los canales iónicos activados por voltaje permiten que el potencial de reposo causada por gradiente electro-químico a ambos lados de una membrana celular a resolver.

Bioelectromagnetismo se estudia principalmente a través de las técnicas de electrofisiología. A finales del siglo XVIII, el italiano, el médico y físico Luigi Galvani primero registraron el fenómeno, mientras diseccionaba una rana en una mesa donde había estado llevando a cabo experimentos con la electricidad estática. Galvani acuñó el término electricidad animal para describir el fenómeno, mientras que los contemporáneos etiquetaron galvanismo. Galvani y contemporáneos consideraron la activación muscular como resultado de un fluido eléctrico o sustancia en los nervios.

Algunos animales acuáticos por lo general tienen sensores bioeléctricos agudos, que proporcionan una sensación conocida como electrorrecepción, mientras que las aves migratorias son capaces de navegar en parte por la orientación con respecto al campo magnético de la Tierra. En una aplicación extrema del electromagnetismo la anguila eléctrica es capaz de generar un gran campo eléctrico fuera de su cuerpo utilizados para la defensa, la caza y auto dedicado a través de un órgano eléctrico.

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