Biblioteca Mazarino

Sala de lectura de la Biblioteca Mazarino.

La Biblioteca Mazarino, ubicada en París, es la biblioteca pública más antigua de Francia[1]​.

Situada en el muelle de Conti, en el barrio de la Moneda del distrito 6º de Paris, constituye una "biblioteca de centro de interés científico y literario", bajo la tutela del Ministerio de Educación Superior y de la Investigación, dependiente administrativamente del Instituto de Francia[2]​. Sus colecciones, creadas a lo largo del tiempo, nacieron en su origen en la biblioteca personal del Cardenal Mazarino (1602-1661).

Historia

Las bibliotecas de Mazarino

Esta biblioteca fue creada a partir de la biblioteca particular del Cardenal Mazarino (16021661), que era un gran bibliófilo. Su primera biblioteca, organizada por su bibliotecario Gabriel Naudé, fue arrasada cuando Mazarino huyó de París durante la revolución de la Fronda.

Con la ayuda del sucesor de Naudé, François de La Poterie, y con los restos de la primera, se constituyó una segunda biblioteca que Mazarino legó al Colegio de las Cuatro Naciones que él mismo había fundado en 1661. Abierta al público desde 1643, está ubicada desde finales del siglo XVII en el ala oriental del edificio que, en 1805, fue denominado como el Palacio del Instituto de Francia.

La adquisición, en agosto de 1643, de la biblioteca del canónigo Descordes[3]​, constituye de algún modo el momento fundacional de esta biblioteca.

Durante los años siguientes, Naudé continuó enriqueciendo la biblioteca con adquisiciones, tanto en Francia como en los países vecinos. Paralelamente, la biblioteca incorpora nuevas colecciones, como la de Brienne (dos mil piezas originales relacionadas con asuntos extranjeros), la de Rollan o la de Jean Tileman Stella, y numerosas obras, donadas o dedicadas a Mazarino.

La biblioteca llegó a contar, hacia 1648, con 40 000 volúmenes aproximadamente, lo que la convirtió en la más importante colección de Europa en aquel entonces[4]​.

La Fronde marca una interrupción en el desarrollo de la biblioteca. En 1649 estuvo amenazada por la decisión del Parlamento de Paris de confiscar los bienes de Mazarino; al final, si la venta de muebles y cuadros fue autorizada, sin embargo no se tomó ninguna decisión definitiva en lo concerniente a la biblioteca, cuya custodia estaba encargada a Naudé. La paz de Saint Germain (1 de abril de 1649) y el regreso de Mazarino a Paris salvan provisionalmente la biblioteca pero, en diciembre de 1651, el Parlamento pone precio a la cabeza de Mazarino, y para conseguir la suma de 150 000 libras decide poner a la venta todo el contenido de su palacio, empezando por la biblioteca. Esta se dispersa del 8 de enero al 17 de febrero de 1652. Naudé consigue salvar una pequeña parte de las obras, a pesar de todo, siguiendo distintas tácticas y con la idea de poder un día reunificar la biblioteca.

Cuando Mazarino regresa triunfalmente a Paris, en febrero de 1653, vuelve a llamar a Naudé, que mientras tanto se había convertido en bibliotecario de la reina Cristina de Suecia. Pero este muere en el camino de regreso y Mazarino confía la reconstrucción de la biblioteca a su antiguo colaborador, François de la Poterie. La Poterie consigue con bastante éxito su propósito al recuperar las obras salvadas por Naudé, volviendo a comprar la biblioteca personal de este y retomando su metodología. En 1661, esta segunda biblioteca de Mazarino había conseguido prácticamente la importancia de la primera.

La biblioteca del colegio de las Cuatro Naciones

Deseando imitar a su predecesor Richelieu y evitar que su biblioteca fuera nuevamente dispersada después de su muerte, Mazarino decide dejarla en herencia al Colegio de las Cuatro Naciones, que funda por testamento en 1661, destinado a la educación de sesenta jóvenes originarios de las cuatro provincias reunidas en el reino bajo su mandato (Alsacia, Flandes, Roussillon y Pignerol). Este legado aparece detallado en Cartas flagrantes que contienen el reglamento para el Colegio de las Cuatro Naciones, dadas por Luis XIV en marzo de 1688, y registradas en el Parlamento el 23 de marzo del mismo año.

La biblioteca, reabierta en 1689 en el ala oriental del edificio construido para albergar el colegio, acoge durante todo el siglo XVIII a colegiales, visitantes extranjeros y público erudito, al mismo tiempo que sigue enriqueciendo sus colecciones hasta contar , a finales del siglo XVIII, con más de 60 000 volúmenes. Entre su extensa colección de incunables cabe destacar la Biblia de Gutenberg, conocida con el nombre de Biblia Mazarino.

La Biblioteca Mazarino

Durante la Revolución Francesa, la biblioteca Mazarino se mantuvo activa por su carácter público (Mazarino indicó en su testamento que la biblioteca debería permanecer abierta al público). Pero el colegio desapareció. La biblioteca llegó a beneficiarse de las confiscaciones revolucionarias, gracias al trabajo de su bibliotecario, Gaspard Michel, llamado abad Leblond.

De 1926 a 1945 la biblioteca formó parte de la Reunión de Bibliotecas nacionales de Francia.