Bestia de Gévaudan

Bestia de Gévaudan. Ilustración de la época ofreciendo 2700 francos por su muerte[1]
Grabado del siglo XVIII[2]

La Bestia de Gévaudan (en francés, La Bête du Gévaudan; pronunciación en francés:  /la bɛt dy ʒevodɑ̃/, en occitano, La Bèstia de Gavaudan) es el nombre histórico atribuido a un críptido devorador de hombres, semejante a un lobo, perro o perro lobo, que asoló la región de Gévaudan, ubicada actualmente en el departamento francés de Lozère, en el sur de Francia, entre 1764 y 1767.[3] Los ataques, que cubrieron un área que se extiende desde 90 kilómetros x 80 (56 millas x 50), se dicen que habían sido cometidos por uno o varios animales que tenían formidables dientes e inmensas colas, según testigos contemporáneos.

El número de víctimas difiere según las fuentes. En 1987, un estudio estimó que habían ocurrido 210 ataques, resultando en 113 muertes y 49 heridos, 98 de las víctimas habían sido parcialmente devoradas.[3]

Las víctimas eran usualmente encontradas con sus gargantas destrozadas. La Bestia de Gévaudan superó rápidamente a todas las noticias de la época, al punto de que el Reino de Francia utilizó una cantidad considerable de mano de obra y dinero para cazar al animal, convocando la movilización de tropas reales, nobles, soldados y cazarrecompensas. Las hipótesis sobre la naturaleza de la bestia fueron varias, desde la de un lobo con anormales dimensiones, un animal exótico, un hombre lobo y hasta incluso un asesino en serie. También se barajó la idea de una bestia infernal o la de una criatura encargada de ejecutar un castigo divino a los pobladores.

Menos de un centenar de ataques equivalentes se dieron a lo largo de la historia de Francia, donde todas las regiones fueron infestadas por cerca de 20.000 lobos. El problema fue oportuno para la prensa posterior a la Guerra de los Siete Años: el Courrier d'Avignon a nivel local, La Gazette de France a nivel nacional y luego los periódicos internacionales, vieron la oportunidad de aprovecharse de este hecho para hacer una serie de artículos dramáticos sobre el tema durante varios meses.[4]

De 1764 a 1767, dos animales (uno identificado como un lobo grande y el otro como un cánido parecido a un lobo) fueron abatidos. El primero respectivamente fue fusilado por François Antoine, porta-arcabuz del Rey de Francia, en septiembre de 1765, en el dominio de la Real Abadía de Chazes. A partir de esta fecha, los periódicos y la corte del Rey se desinteresaron en Gévaudan y en las muertes atribuidas a la bestia y lamentadas anteriormente. El segundo animal fue abatido por Jean Chastel, vecino de La Besseyre-Saint-Mary, el 19 de junio de 1767. Según la tradición, el animal matado por Chastel habría sido la Bestia de Gévaudan, debido a que, después de ésta fecha, ninguna muerte ni ataque le fue atribuida.

Historia

Primeros ataques

La primera persona atacada por la bestia fue una vaquera que vivía cerca de Langogne, pero en ese momento unos bueyes se aproximaron a ella e hicieron huir al feroz animal. Como resultado solo fue desgarrada la ropa de la mujer. La primera víctima oficial fue Jeanne Boulet, una joven de 14 años, muerta el 30 de junio de 1764,[5] en el pueblo de Hubacs (cerca de Langogne), en la parroquia de Saint-Étienne-de-Lugdarès en Vivarais.

«El primero de julio de 1764, fue enterrada, Jeane Boulet, sin sacramentos, siendo asesinada por una bestia feroz, en presencia de Joseph Vigier y Jean Reboul.»

La víctima fue enterrada "sin sacramentos", no habiendo podido confesarse antes de su muerte. Sin embargo existe un registro del día de su muerte en la que el párroco dice que ella fue víctima de la bestia feroz, lo que sugiere que no fue la única víctima, pero si fue la primera documentada.[6]

La segunda víctima fue reportada el 8 de agosto, tenía también 14 años y vivía en la aldea de Masmejean, parroquia de Puy-de-Laurent.[8]

El administrador de la Diócesis de Mende, Etienne Lafont, que se encontraba en Marvejols a finales de agosto, decidió enviar a ese lugar a unos cazadores, dirigidos por el señor Mercier, como ayuda debido a que ya se acercaban a Langogne.[9]

Duhamel y los dragones

A partir del 15 de septiembre, el capitán Duhamel y sus dragones comenzaron su cacería.[9] No estaban solos, sino que los campesinos se armaron y se dispusieron para ayudarlo. Ese año había cuatro compañías de dragones, voluntarios de Clermont, estacionados en Pradelles o Langogne y comandados por Duhamel, el capitán y asistente mayor. Estos soldados estaban presentes en los alrededores de la región de Cevennes, debido a conflictos con los camisards a principios del siglo (1702-1715). Durante las muchas cacerías llevadas a cabo en el bosque de Mercoire, la bestia nunca apareció, incluso se dice que huyó rápidamente de esa zona, debido a ellas. Luego se traslada a los confines de la Margeride y Aubrac, a principios de octubre.

El 7 de este mes, una joven fue asesinada en el pueblo de Apcher, parroquia de Prunières, y su cabeza se encontró ocho días después. Al día siguiente, un vaquero de 15 años fue atacado cerca de La Fage-Montivernoux. Ese mismo día, la bestia atacó a otro vaquero, entre Prinsuéjols y el castillo de la Baume, propiedad del conde de Peyre. Sin embargo, el muchacho se refugió entre sus vacas, para lograr esconderse de la bestia. Poco después, los cazadores que salían de un bosque cercano se dieron cuenta de que la bestia todavía estaba al acecho del joven.[9] En octubre de 1764, la Bestia dirigió sus ataques al Sur, siendo la responsable de la muerte de María Solinhac, atacada en Brouilhet, en la ciudad de Hermaux.

El 2 de noviembre, Duhamel y sus 57 dragones salieron de Langogne, para instalarse en Saint-Chély, en la posada de Grassal.[8]

El llamamiento a la oración

El 31 de diciembre de 1764 el obispo de Mende, monseñor Gabriel-Florent de Choiseul-Beaupré, también conde de Gévaudan, llamó a la oración y la penitencia. Este llamamiento pasó a la historia como la "Orden del obispo de Mende".[13] Tomando en cuenta este mandamiento, es ordenado que sea respetada una cuarentena con oraciones y cantos, y esto durante tres domingos consecutivos.

Pero las oraciones parecían vanas, porque la Bestia continuó con su masacre a principios del año 1765. Durante los meses de enero y febrero, las cacerías de Duhamel y sus dragones no tuvieron éxito. Además fueron acusados de no pagar el alojamiento y comida, y de destruir las cosechas. Entonces el consejero del rey Luis XV, Clement Charles Francois L'Averdy, envío un cazador, Normand, el Sir Denneval (o Enneval) como reemplazo. Era considerado el mejor cazador de lobos del reino, ya que mató a más de 1200. Martin Denneval y su hijo fueron a Gevaudan a mediados de febrero.

La batalla de Portefaix

Ilustración del combate de J. Portefaix y sus acompañantes contra la Bestia. Bibliothèque nationale, Histoire de France, 1764[14]

Antes de la llegada de los Denneval, el 12 de enero, la bestia atacó a siete niños de Villaret, parroquia Chanaleilles. La lucha y el valor que pusieron los pastores jóvenes quedaron demostrados en los archivos anuales. Desde la aparición de la bestia, se recomendó no enviar a los niños solos a cuidar el ganado. El ganado en esta región estaba compuesto de vacas y ovejas. Sin embargo, los hombres estaban a menudo ocupados con el trabajo agrícola. Para evitar la situación desventajosa que tenían los niños, se formaron grupos de jóvenes para el cuidado de los animales.

Este es el caso de los siete hijos de Villaret, cinco varones y dos niñas de entre ocho y doce años de edad. La bestia los atacó, girando en torno a los niños que tenían una posición defensiva. Se apoderó de uno de los chicos más jóvenes, pero los demás lograron pinchar a la bestia con la ayuda de palos, hasta que lo soltó. Aun así, tuvo tiempo para devorar una parte de la mejilla derecha de su víctima. Luego volvió al ataque, sosteniendo a Joseph Panafieu,p.57</ref> el más joven, por el brazo y se lo quería llevar. En ese momento, uno de los jóvenes sugirió huir, mientras la bestia estaba ocupada, pero otro, Jacques André Portefaix, dijo lo contrario. A continuación, se apresuraron a rescatar a su desafortunado compañero, tratando de picar los ojos de la bestia. Encontraron la forma de hacerlo y logran que la bestia lo deje ir. Luego, debido a los gritos, llegó un grupo de hombres, pero la bestia huyó a un bosque cercano.[15]

El señor de Saint-Priest informó al Sr. Averdy de esta lucha y como premio por su valentía, el rey ofreció a pagar la educación Jacques Portefaix. De este modo, el 16 de abril de 1765, Portefaix fue admitido en los “Hermanos de la Doctrina Cristiana”, de Montpellier. Allí permaneció hasta noviembre de 1770, fecha en la cual entró en la Escuela Real de Artillería de Corps. Después, se convirtió en teniente con el nombre de Jacques-Villaret, y murió 14 de agosto de 1785, a la edad de 32 años.[16]

La llegada de los Denneval

Grabado publicado en 1840 en el journal des chasseurs Ilustración del combate de Jeanne Jouve
Fuente en Aumont-Aubrac, donde la Bestia posa con el escudo de armas de la ciudad

El 17 de febrero de 1765 los Denneval llegaron a Clermont-Ferrand, donde fueron presentados al intendente de Auvernia, el Sr. Ballainvilliers. Al día siguiente, estaban en La Chapelle-Laurent y dos días después en Saint Flour.[17] A principios de marzo llegaron a Gévaudan.

En ese mes de marzo se escuchó el testimonio de la lucha heroica de Jeanne Jouve por salvar a sus hijos.[18] Jeanne Chastang, la esposa de Pierre Jouve vivía en Vessière (St. Albans). El 14 de marzo, al mediodía, se encontraba fuera de su casa con tres de sus hijos. De repente, atraída por un ruido, se dio cuenta de que su hija de 9 años de edad, acababa de ser capturada por la bestia, la cual había pasado encima de un muro. Su hija más joven tenía cerca de 14 meses. Al ver esto, Jeanne Jouve se lanzó sobre la bestia y se las arregló para que la bestia soltase a su hija.

La bestia vino a atacar a la más joven de sus hijos, pero ésta, no alcanzó a llegar a ella, porque la madre le protege. Luego, la bestia se arroja sobre el otro niño, Jean-Pierre, de 6 años y lo sostiene del brazo. Jeanne Jouve se lanza nuevamente sobre la bestia. A ello siguió una larga batalla, donde Jeanne Jouve se lanza al suelo, entre arañazos y mordidas por repetidas veces. Finalmente, la bestia, que tiene a Jean-Pierre, se las arregla para escapar, pero poco después, se encuentra con los dos hermanos mayores, los cuales, ya se preparaban para llevar a las ovejas a pastar. Fueron capaces de liberar a su hermano menor y la bestia huyó. Sin embargo, Jean-Pierre, sucumbió debido a sus graves heridas varias horas después. Como recompensa por su acto heroico, Jeanne Jouve recibió 300 libras como gratificación de parte del rey.[19]

Los Denneval se establecieron en Gévaudan. A su llegada, querían que la cacería fuera exclusiva para ellos y para lograr esto debían eliminar a Duhamel. A continuación, hablaron con el Sr. y Averdy, el 8 de abril. Duhamel y sus dragones debieron abandonar el país para su nuevo destino en Pont-Saint-Esprit.[20] Sin embargo, los Denneval tardaron mucho para iniciar la cacería, la primera intervención fue el 21 de abril. El objetivo de esta cacería parecía ser traer a la bestia a Prunières, bosques pertenecientes al conde de Morangiès. Pretendían acercarse a la bestia, pero ésta pudo escapar sin que pudiesen disparar.

En abril de 1765, la historia de la bestia se extendió por toda Europa. Le Courrier d'Avignon relata que los periodistas británicos se burlaban del hecho de que no se podía matar a un solo animal. Mientras tanto, el obispo y los comisarios se enfrentaban a una afluencia masiva en el correo. Las personas de toda Francia proponían métodos extravagantes para vencer a la bestia.[21]

El 1 de mayo, la bestia se encontraba cerca del bosque de Rechauve, entre el Malzieu San Alban. Mientras se preparaba para atacar a un joven pastor, un hombre, un hermano Marlet, de la aldea de La Chaumette, ubicada al sureste de St. Alban, la vio desde la ventana de su casa, situada a unos 200 metros de distancia. A continuación, advirtió a sus dos hermanos y a todos los que estuviesen dispuestos a armarse, para salir de la casa. La bestia habría recibido dos disparos y habría caído, pero aun herida, logra escapar. Al día siguiente, Denneval, fue al sitio y continúa a lo largo, en compañía de veinte hombres. Todo el mundo pensaba que la bestia había sido herida de muerte, pero el anuncio de que una mujer fue asesinada por la tarde, en la parroquia de Venteuge, los desengañó.

El día después de la caza, el marqués Pierre-Charles de Morangiès escribió una queja al presidente de la comunidad Etienne Lafont Denneval, en la que decía: “El Sr. Denneval llegó haciendo tanto alarde y como de costumbre, el resultado fue penoso. Usted que es un político, está obligado a revelar la desfachatez de ellos, que de cazadores solo tienen la figura”. El 18 de mayo, Morangies hizo una nueva carta de queja a Lafont, sobre la cacería sin éxito de Denneval. El 8 de junio, bajo las órdenes del rey François Antoine, el portador de arcabuz de su majestad, salió de París hacia Gévaudan. Fue acompañado por su hijo menor, Robert François Antoine de Beauterne, y también por ocho capitanes de la guardia real, seis guardas de caza, un sirviente, y dos detectives.[17]

Antoine sustituye a Denneval

Monumento en Auvers representa el combate de Marie-Jeanne Valet

El 20 de junio llega a Saint-Flour, con autorización del Rey, el cazador real Antoine. Se trasladó a Malzieu el 22 de junio donde Antoine y sus hombres se aliaron con Denneval ejecutando diferentes cacerías. Sin embargo, pronto surgieron diferencias no poniéndose de acuerdo en la conducción de la misión, razón por la cual, Denneval tuvo que salir del país el 18 de julio por orden de Rey. Para Antoine, la Bestia no era más que un simple lobo, en uno de sus escritos dijo: “las huellas obtenidas no ofrecen ninguna diferencia con las de un lobo grande".[22] También recibe la ayuda del conde de Tournon, un caballero de Auvernia.

Una mujer es atacada por la Bestia. Parte de una pintura titulada : « Representación de la feroz Bestia como una hiena », Bibliothèque Nationale. Recueil Magné de Marolles. Sans date.

El domingo 11 de agosto se organizó una gran cacería. Sin embargo, esta fecha no está en la historia por este hecho, sino, por la hazaña lograda por "la Dama de Gévaudan". Marie-Jeanne Valet, de 20 años, sirvienta del cura de Paulhac. Ella tomó prestada, junto con otras campesinas, una escalerilla[23]

Los Chastel encarcelados

Un cazador en busca de la Bestia

Unos días más tarde, el 16 de agosto, se produce un evento que podría permanecer en el anonimato si no hubiera estado ligado a la familia de Chastel, en donde Jean, el padre, es reconocido como el asesino de la bestia. Hasta ese momento, una caza en general se organizó en el bosque Montchauvet. Jean Chastel, y sus dos hijos, Pierre y Antoine, participaron. Dos de los guardabosques de François Antoine Pelissier y Lachenay, fueron a su lado y le preguntaron su opinión sobre el terreno, antes subir a caballo, en un camino de hierba, entre dos bosques.[23] Ellos quieren asegurarse de que no se trata de pantanos, en complicidad, los Chastel garantizan la seguridad de este terreno, entonces Pelissier se confía, e inmediatamente su caballo se quedó atascado y luego fue lanzado. Con dificultad se las arregla y con la ayuda de Lachenay, logra salir del pantano, mientras que los Chastel se reían de la situación. Los dos guardas de caza toman al más joven de los Chastel, para llevarlo a François Antoine.

El anciano y el padre toman a Lachenay y le exigen que libere al joven. Mientras Pelissier acude en su ayuda, él también estaba metido en este problema. Los guardabosques, por lo tanto se ven obligados a la retirada. Por la noche, ellos escriben un par de minutos para denunciar los hechos, y bajo la orden de François Antoine, los Chastel son detenidos y encarcelados en Saugues. La instrucción que se dio a los jueces y cónsules de la ciudad, por Antoine es: "No los dejes salir más que cuatro días, después de nuestra salida de esta provincia".[25]

El lobo Chazes

François Antoine durante la cacería de Chazes. Cuivre chez Maillet à Paris, sans date[26]

Durante la segunda quincena del mes de septiembre, entre 20 o 21, François Antoine es advertido de que un gran lobo, tal vez la bestia, anda merodeando cerca del bosque de las damas de la Abadía de Chazes, cerca de St. Julien-des-Chazes. A pesar de que la bestia nunca había estado en ese lado del río Allier, Antoine decide dirigirse allí. Rodearon el área del bosque de manzanos, con la ayuda de 40 tiradores de Langeac. Y fue él, François Antoine, el que elimina al animal, el cual se encontraba a 50 pasos de él. Él dispara y la bestia cae, se levanta y lo ataca. El guardia Rinchard, que estaba cerca, tira a su alrededor y derriba al animal. Según los escritos de François Antoine, este animal no era más que un lobo de gran tamaño que pesaría unas 130 libras. A continuación, lo transportaron a Saugues, en donde sería disecado por el Sr. Baker, un cirujano de la ciudad. Según el informe oficial, varios testigos confirmaron que este fue el animal que los atacó. Entre los testigos estaban Marie- Jeanne Valet y su hermana.[27]

Presentación del cadáver de la Bestia por François Antoine ante la corte del rey Luis XV. Chez Mandare[28]

Casi inmediatamente después de la redacción del informe judicial, Antoine de Beauterne, el hijo, carga del animal en su caballo para ir a París. Sin embargo, paso por Saint-Flour para mostrárselo al señor Montluc. Llegó a Clermont-Ferrand en la noche. Allá él hizo embalsamar el animal. El 27 de septiembre, Antoine de Beauterne dejó Clermont y con el animal llegó a Versalles el 1 de octubre. El animal fue expuesto en los jardines del Rey. Mientras tanto, François Antoine y sus guardabosques se quedaron en Auvernia y continuaron con la caza en los bosques y en los alrededores de la abadía real de Chazes, lugar en donde, una loba y sus cachorros habían sido reportados. El último de estos cachorros fue asesinado el 19 de octubre. François Antoine y aquellos que lo acompañaban salieron del país el 3 de noviembre.

Oficialmente, la Bestia de Gévaudan está muerta, asesinada por el porta – arcabuz del Rey, François Antoine. Poco importaban los eventos siguientes, igualmente el lobo de Chazes era reconocido como la Bestia. Esto se confirmó en 1770 cuando François Antoine fue visto, portando un lobo moribundo, que simbolizó la bestia.[N 3]

Nuevos ataques

Grabado de la Bestia atacando a una mujer.[N 4]

El mes de noviembre se desarrolló, sin ningún ataque detectado. El pueblo comenzó a considerar que en realidad Antoine había acabado con el animal que había estado aterrorizando al país. En una carta fechada del 26 de noviembre, Lafont también indica al intendente de Languedoc: "No se oye hablar de nada en lo relacionado a la Bestia".[31] Esto alerta al rey, pero él no quiere oír hablar de esta bestia, a la cual según su arcabuz, ya estaba muerta. A partir de ese momento, los periódicos comenzaron a dar informes de más ataques ocurridos en Gévaudan o al sur de la región de Auvernia.

El 24 de marzo, los administradores de Gévaudan se encontraban en la ciudad de Mende. Etienne Lafont y el joven marqués de Apcher (defensor de envenenar a los cadáveres de los perros y llevarlos a los pasajes habituales de la Bestia). Los ataques también se incrementaron durante el mes de marzo y los Señores del país, se dieron cuenta de que su salvación no provenía de la corte del rey. La bestia, parece que ya no había ganado tanto terreno como antes. En efecto, ella se fija en la región de las tres montañas: el Monte Mouchet, el monte y el Grand Mont Chauvet. Estos tres picos separados por unos 15 kilómetros el uno del otro. Las medidas adoptadas son ineficaces. Pese a que las pequeñas batidas estuvieron bien organizadas, esto fue en vano. La Bestia continuó sus ataques durante todo el año 1766. Sin embargo, parece que su procedimiento había cambiado un poco, era menos audaz y más cautelosa. En cualquier caso, eso es lo que se encuentra escrito en varias cartas, como las del cura de Lorcières, canónigo de Ollier, dirigidas al administrador Étienne Lafont.[32]

La Bestia de Chastel

Monumento en honor a Jean Chastel en su ciudad natal La Besseyre-Saint-Mary

A principios del año 1767, se siente una ligera pausa en los ataques.[34]

El 18 de junio, se informa que el Marqués de Apcher, había visto un día anterior a la bestia cerca de las parroquias de Nozeyrolles y Desges. La víctima, Jeanne Bastide de 19 años en la ciudad de Lesbinières.[33]

El último caso fue encontrado en un lugar conocido como sogne d'Auvers,[33]

A partir del disparo, la leyenda[35]

Ocho días después de que Jean Chastel había destruido a la bestia, según varios testimonios, el 25 de junio, un lobo había sido visto, el cual fue asesinado por Jean Terrisse, cazador del monseñor de Tour d'Auvergne.[36]

El destino de la Bestia

La Bestia es llevada al castillo de Besque, en Charraix, residencia del Marqués de Apcher. El notario Marin establece un informe muy preciso de las dimensiones del animal. Los cirujanos de Saugues lo acompañan, el Panadero y sus hijos, junto con el médico[39]

Al llegar al castillo del rey, el animal esta en un estado de putrefacción avanzado. El Panadero había sido el encargado de vaciar las entrañas y reemplazarlas con paja. El trayecto y el calor no favorecieron a la conservación del cuerpo. En el momento en que Chastel (o Gilbert) pidieron una entrevista con el rey para presentarle a la Bestia, esta petición fue cancelada debido al estado del animal. Es entonces cuando Georges-Louis Leclerc de Buffon en persona decide examinar a la Bestia y concluye que se trataba de un lobo de gran tamaño.[35]

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