Berta de Aragón

Castillo de Marcuello, desde el que gobernaba Berta de Aragón.

Berta de Aragón (h. 1075 – antes de 1111) fue una reina consorte de Aragón y Navarra. Nada se sabe sobre su infancia o los nombres de sus padres, se cree que era italiana puesto que su nombre, Berta, es italiano.

Poco o nada se sabe sobre la vida anterior de esta mujer, su procedencia, su familia. Por los documentos medievales sólo se sabe que se llamaba Berta. Lo poco que los historiadores conocen sobre ella es a partir de su estancia en Aragón en calidad de esposa de un rey. Era una italiana llamada Berta, de la que no se tiene noticia salvo que sobrevivió a su marido y vivió al pie de la sierra de Marcuello como "reina" de un conjunto de pueblos organizados como Estado denominado popularmente "El Reino de los Mallos" ( Agüero, Murillo, Riglos, Marcuello, Ayerbe, Sangarrén y Callén) y que emitía documentos, todo ello por la gracia de su difunto esposo y con el consentimiento de su cuñado Alfonso".

Los investigadores históricos han podido sacar algunas conclusiones si no directas, al menos con la ayuda del estudio de los documentos de su época, barajando datos, conclusiones que a la larga han sido rodeadas por otras personas de una aureola de romanticismo que roza la fantasía. El genealogista Szabols de Vajay después de unos trabajos de investigación, hace conjeturas sobre el origen italiano de Berta añadiendo: podría ser del círculo familiar de la emperatriz Berta de Suze. Ha especulado con que Berta pudo haber sido una hija del conde Pedro I de Saboya y otra Inés de Aquitania, quizá la Inés que fue la última esposa del padre de Pedro, Ramiro I de Aragón y prima hermana de la propia primera esposa de Pedro.[1] Otros autores toman esta sospecha por dato afianzado del que parten para asignar a Berta padre, madre, etc. El origen sigue siendo incierto; hasta la fecha, ningún autor va más allá de la sospecha respaldando documentalmente su origen italiano.

Berta en Aragón

Al morir Inés de Aquitania (la primera esposa de Pedro I) el día 6 de junio de 1095, dejó un hijo varón, Pedro, y una hija, Inés, menores de edad y, parece ser, con poca vida. El problema de sucesión en el reino de Aragón y en el reino de Pamplona era un tanto inquietante. En el reino de Aragón se creía que los reyes eran seres sobrenaturales, seleccionados directamente por Dios para este menester, y los poderes reales debían pasar por línea directa de padres a hijos o a hermanos.

Con herederos al trono tocados por la muerte se buscó una mujer para fecundar hijos del rey, herederos al reino; la elegida fue Berta; se casó con Pedro I el día 16 de agosto de 1097 en la catedral de Huesca.

Los dos hijos del primer matrimonio, Pedro e Isabel, habían muerto para el año 1104 y el rey Pedro necesitaba un heredero. No tuvieron hijos y Pedro murió al año siguiente.

A la muerte de Pedro I su viuda doña Berta se quedó en Aragón durante un año. Era éste el plazo imprescindible ya que, podía alumbrar un hijo del rey difunto. Es norma general de derecho común. Pero no hubo niño, así es que doña Berta no pudo seguir en el reino como regente, según las leyes existentes en Aragón:

  • Según la norma de sucesión al reino de Aragón: "El futuro Rey debe ser el hijo primogénito varón de matrimonio legítimo, canónico, y en el que haya mediado la entrega de dote o arras por parte del marido".
  • En caso de faltar el primogénito, pasa al siguiente y de no haber hijos la sucesión pasa al hermano varón, posterior, del difunto; en este caso ese hermano era Alfonso I el batallador.
  • Las reinas no pueden ejecutar los poderes reales; aunque, cuando vengan por línea directa -que no es el caso- sí que sean trasmisoras.
  • Por esta norma se entiende que Alfonso I el Batallador es rey de Aragón por derecho propio y no puede haber regencia por parte de su cuñada doña Berta.

A pesar de todo se sabe por los documentos hallados que doña Berta sigue firmando asuntos importantes con el título de reina. Firma con título de reina por ser el título jerárquico que posee (al haber sido esposa de rey) y que una vez viuda no pierde. La reina Felicia (madre de Alfonso I), tampoco perdió ni su título ni su dote ( Ardanés, Bailo y Biel) por quedar viuda de su esposo Sancho Ramírez. En los documentos que extiende la reina Berta respeta el escalafón de autoridad; primero va el rey, después ella, los tenentes y obispos; es decir: depende del rey. En los documentos que extiende el rey Alfonso I de Aragón, no la reconoce como reina de ningún territorio; existiría evocación al supuesto convenio.

El reinado de la reina Berta es atípico y único no el reinado en sí, sino la circunstancia. Por primera vez, en Aragón, queda viuda una reina consorte sin descendencia.

La corona de Aragón y Navarra pasaron a Alfonso que era medio hermano de Pedro.

Berta tenía una dote, pero Alfonso se apoderó de todas las tierras de Pedro. No se sabe cuándo o dónde murió Berta.

No hay documentación para poderle seguir el rastro desde que abandonó Aragón. Algunos historiadores opinan que se fue a Francia y otros dicen que a Italia, pero no hay nada fundamentado. Los últimos documentos conservados son por los años de matrimonio de Alfonso I y Urraca de Castilla. Una canción popular revela: "a una reina que escapó con su amante", y habla de una reina triste que se fue con un caballero.

Other Languages