Bernardo de Balbuena

Bernardo de Balbuena
Bernardo de Balbuena.jpg
Retratos de los españoles ilustres: Con un epítome de sus vidas, 1791

Obispo de Puerto Rico
14 de diciembre de 1620 - 11 de octubre de 1627
Predecesor Pedro de Solier Vargas O.S.A.
Sucesor Juan López de Agurto de la Mata

Título Obispo de Puerto Rico
Información religiosa
Ordenación episcopal 27 de enero de 1622 por Pedro de Oviedo Falconi
Información personal
Nombre Bernardo de Balbuena
Nacimiento Valdepeñas, Reino de Toledo,
20 de noviembre de 1562
Fallecimiento San Juan Bautista, Puerto Rico
11 de octubre de 1627
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Bernardo de Balbuena ( Valdepeñas, Reino de Toledo, 20 de noviembre de 1562 - San Juan Bautista, Puerto Rico, 11 de octubre de 1627) fue un eclesiástico y poeta español asentado en Nueva España y las Antillas mayores.

Biografía

Bernardo de Balbuena nació en Valdepeñas, como hijo natural de Luisa de Velasco y Bernardo de Balbuena padre. Este era descendiente de una familia de antiguos colonos de Nueva España, según confirma Fray Antonio Tello en su obra Libro segundo de la crónica miscelánea (1891, 218).

«Francisco de Balbuena Estrada, Rodrigo de Carbajal Ulloa, Francisco de Torquemada, Marcos de Carcoma, Alonso Perez, Martín de Renteria, Diego Lopez Altopiza, Diego de Villegas, Antonio Díaz Benavente de Brizuela, Alonso de Roa, Pedro Arias de Bustos, Alonso de la Puebla. En esta minuta van todos los conquistadores y pobladores que fundaron la ciudad de Compostela, así en Tepic como en el valle de Cactlán, que he querido poner aquí todos juntos, por no los volver a poner otra vez, cuando venga a tratar el cómo se mudó la ciudad de Compostela, de Tepic al dicho valle de Cactlán.» [1]

De su padre, Francisco de Balbuena Estrada, heredó propiedades en Nueva Galicia y San Pedro de Lagunillas, territorios que pudo explotar y gestionar a su voluntad. Debido a cuestiones legales, Bernardo de Balbuena padre regresa a España y, al poco tiempo, se le reconoce un hijo nacido en Valdepeñas, este hijo sería el poeta Bernardo de Balbuena.

Es importante destacar que, hasta los años 50, se ha creído que Balbuena dejó España con apenas 2 años y que su formación y personalidad estaban determinadas por este hecho. Sin embargo, gracias a la biografía de Rojas Garcidueñas Bernardo de Balbuena: la vida y la obra (1958) se sabe que alrededor de los años 80, contando el joven poeta con apenas 20 años, pide licencia para viajar al Nuevo Mundo y encontrarse con su padre que había regresado apenas dos años después de nacer él. Tras 20 años de silencio en la documentación sobre la vida de Balbuena, se encuentran referencias al joven poeta a partir de su llegada a los territorios gobernados por su padre, lugares donde estudia teología y ejerce como hombre de iglesia.

Entre 1585 y 1590 gana dos certámenes poéticos y se instala en la ciudad de Guadalajara; en 1592 es nombrado Capellán de la Real Audiencia de Nueva Galicia y cura de las minas del Espíritu Santo, dejando el hogar familiar en San Pedro Lagunillas.[2]​ Durante esos años comienza a madurar su proyecto poético El Bernardo, obra que consta de 24 libros y 40.000 versos en octavas reales, el cual termina diez años después y publica en Madrid en 1624. Es probable que haya comenzado alrededor de 1593 la redacción de La Grandeza Mexicana, obra que dedica en su primera edición a Don Fray García de Mendoza y Zuñiga, Arzobispo de México, y en una nueva impresión a Pedro Fernández de Castro, Conde de Lemos, casa nobiliaria a la que también dedicará el poema épico.

Balbuena deseaba ascender en la escala social e impulsar su carrera eclesiástica, por lo que regresa a principios de 1603 a la ciudad de México para preparar su regreso a España, viaje que realizará en 1606. En España se doctora en Teología por la Universidad de Sigüenza en 1607; al año siguiente publica su novela pastoril Siglo de Oro en las Selvas de Erífile, en la cual figura un pequeño elogio de la ciudad de México, con composiciones laudatorias de los afamados poetas Lope de Vega y Francisco de Quevedo y un del dramaturgo Antonio Mira de Amescua, quien además de elogiar la obra aprovecha para hacer un profundo análisis del género. En 1608 es nombrado responsable de la abadía de Jamaica, puesto al que llega en 1611 con la intención de convertir la isla en obispado, objetivo no logrado que condiciona a Balbuena a aspirar a otro cargo. Esto sucedería en 1619, cuando es nombrado Obispo de Puerto Rico, donde llega en 1626. Contando ya Balbuena con una edad avanzada, la fatiga y las malas condiciones de la vida en el Caribe, su vida se agrava tras el asedio de piratas holandeses que destruyeron su casa y quemaron su preciada biblioteca, hecho de gran trascendencia llegado a estar citado en Laurel de Apolo (1630) de Lope de Vega:

Y siempre dulce tu memoria,
generoso prelado,
doctísimo Bernardo de Balbuena.
Tenías tú el cayado
de Puerto Rico, cuando el fiero Enrique,
holandés rebelado,
robó tu librería,
pero tu ingenio no, que no podía,
aunque las fuerzas del olvido aplique.

Silva II, vv. 111-119

El ánimo de Balbuena no sobrevivió a esta incursión y no se volvió a hacer notar su presencia literaria, apagándose su llama en San Juan de Puerto Rico en 1627.

No se conservan retratos suyos salvo la efigie grabada incluida en su Grandeza mexicana, que sirvió de fundamento a un dibujo del valenciano José Maea (1760-1826) grabado por Rafael Esteve con la leyenda "D. Bernardo de Balbuena. Natural de Valdepeñas en la Mancha. Abad de Jamayca Obispo de Puertorico insigne poeta épico y bucolico: nació en 1568 y murió en 1627". Este grabado fue incluido en Retratos de los españoles ilustres (Madrid, Imprenta Real, 1791), una colección iconográfica realizada a finales del siglo XVIII que buscaba conservar la memoria de los españoles de nota impulsada por el Conde de Floridablanca y apoyada por Carlos IV.