Becerro de oro

La adoración del becerro de oro. El pueblo celebra el cuadrúpedo ídolo, mientras a la distancia, Moisés desciende del monte. Óleo de Nicolás Poussin, 1634.[1]
Relieve egipcio con el dios cananeo El luchando con leones y observado por bovinos. Cuchillo de Gebel el-Arak, sur de Abidos, Egipto, c. 3300-3000 a.E.C. Louvre, París.
Estatua de la cuadrúpeda divinidad egipcia llamada "Apis". Louvre, París.
Dorada cabeza de Apis, preservada en el Kunsthistorisches Museum, Viena.
Moisés desciende del monte, luego de haber roto las tablas. Según esta imagen, que solo responde parcialmente al relato bíblico, pese al drástico gesto ya expresado por Moísés, el pueblo aún no se da por aludido y continua celebrando alegremente el cuadrúpedo ídolo metálico. Xilografía de las Crónicas de Núremberg, 1493, fol. 31r.
Solemne adoración del becerro de oro, según una tarjeta estadounidense publicada en 1901. Esta estampa sugiere la participación de los levitas en el incidente idólatrico, por lo que no es consonante con lo expresado por el texto de Éxodo 32, mas puede responder al culto de uno de los dos becerros de oro mencionados en 1 Reyes 12:26–30.
Los inocentes entre los israelitas le quitan la vida a los adoradores del becerro de oro. Balami, Tarikhnama (Libro de Historia), siglo XIV.

Según el libro bíblico Éxodo, el becerro de oro fue una escultura que representaba un becerro, venerada por los israelitas que habían huído de Egipto. Más tarde la estatua fue fundida por orden de Moisés. ( Éxodo 32).[3]

Según la Biblia, el becerro de oro fue hecho por Aarón, hermano de Moisés, en respuesta a las demandas de gran parte de los israelitas de seguir «dioses que marchen delante» de ellos. El incidente tuvo lugar mientras Moisés se hallaba en la cima del Monte Sinaí. Dicho incidente es a veces referido como «el pecado del becerro».[4]

Entre los israelitas, los levitas rechazaron el becerro de oro y se negaron a adorarlo, mas parte considerable del pueblo consumó de buena gana aquello que tradicionalmente es considerado anatema por todos los patriarcas de Israel: la adoración de la materia innerte bajo la forma del ídolo, que en el caso en cuestión equivalía no solo a mera idolatría sino también una posible cosificación simbólica del Todopoderoso.[5]

Imaginería bovina en la Antigüedad

El culto a toros y terneros era común a muchas culturas de la Antigüedad. En el Antiguo Egipto, de donde según el relato bíblico los hebreos habían recientemente partido, el culto rendido a Apis pudo haber servido como fuente de inspiración para con el incidente del becerro de oro, de modo al que el pueblo habría intentado reimplementar en el desierto; alternativamente, el Dios de Israel pudo haber sido asociado con una deidad bovina mediante un proceso de asimilación o sincretismo religioso.[6] Culto le era rendido a una variedad de deidades bovinas salvajes entre los vecinos tanto de los egipcios como de los hebreos; ello tenía lugar en el Oriente Próximo y en el Egeo, donde se adoraba al Bos taurus primigenius, ya sea como bovino lunar o como la criatura de El.

De ello emerge la posibilidad de que los israelitas, o al menos algunos entre ellos, pudieran haber percibido una imagen bovina y relacionarla con Yahveh, mas en términos de una figura simbólica, una que podría además haber sido ligada con el antiguo dios cananeo, El, contra el cual, en términos bíblicos, Jacob había luchado antes de ser renombrado IsraEl (pues según el texto bíblico, Israel es aquel que luchó con el ángel de Dios y los hombres, y venció).[7]

El becerro de oro podría tener su prefiguración en la antigua escultura cananea del levante mediterráneo,[9]

Además, dado que el becerro de oro fue hecho poco después que los hebreos habían partido de Egipto, existe la posibilidad de que el becerro de oro haya tenido su fuente de inspiración en algún otro ídolo cuadrúpedo, entre los que destacado lugar como candidato ocuparía en principio el egipcíaco becerro Apis.[10]

James Discroll escribe que en general aceptada fue la visión de Filón de Alejandría y los Padres tempranos de la Iglesia, quienes percibían la adoración del becerro de oro como algo originario de Egipto. Sin embargo, agrega Discroll, resulta improbable que los hebreos hubiesen adoptado una divinidad egipcia como el dios que liberó al pueblo de Israel de la esclavitud en Egipto. Es por ello que los investigadores recientes tienden a ver el origen de la adoración del toro hebreo en las condiciones y el contexto de los israelitas como pueblo agricultor, pueblo para el que el toro era naturalmente un símbolo de fuerza y energía vital.[11]

Other Languages
العربية: عجل الذهب
Boarisch: Goidans Kaiwal
български: Златен телец
català: Vedell d'or
čeština: Zlaté tele
dansk: Guldkalven
Deutsch: Goldenes Kalb
English: Golden calf
Esperanto: Ora bovido
føroyskt: Gullkálvurin
français: Veau d'or
עברית: חטא העגל
Bahasa Indonesia: Anak lembu emas
italiano: Vitello d'oro
日本語: 金の子牛
Basa Jawa: Pedhèt emas
한국어: 금송아지
Перем Коми: Зарни ӧшка
Bahasa Melayu: Anak lembu emas
português: Bezerro de ouro
svenska: Guldkalven
Türkçe: Altın buzağı
українська: Золотий телець
中文: 金牛犊