Batalla del río Lys

Batalla del río Lys
Batalla de Francia
16May-21May1940-Fall Gelb.svg
Vísperas de la batalla del Lys el 21 de mayo
Fecha23 al 28 de mayo de 1940
LugarRío Lys, Bélgica Bandera de Bélgica
Coordenadas51°03′18″N 3°44′03″E / 51°03′18″N 3°44′03″E / 3.73416667
ResultadoVictoria alemana
Beligerantes
Bandera de Alemania Alemania naziBandera de Bélgica Bélgica
Comandantes
Walter von Reichenau
Georg von Küchler
Leopoldo III de Bélgica

El 10 de mayo de 1940, al inicio de la batalla de Francia, Alemania invadió Bélgica, con el objetivo de penetrar rápidamente el frente francés franqueando el río Mosa en Sedán y más al norte en Dinant, Houx o Yvoir. Desde los primeros combates de diversión que tuvieron lugar más al norte, a lo largo del Canal Alberto, las tropas especiales alemanas se apoderaron de la fortaleza de Eben Emael, que tenía reputación de inconquistable. Esta derrota y la penetración hacia el Mosa (los días 13 y 14 de mayo) llevaron al Ejército de Bélgica a replegarse prácticamente sin combatir hasta la línea Amberes-Wavre, luego al río Escalda y finalmente al río Lys. Tras este río, aunque poco propicio para una batalla de contención, una buena parte del ejército belga combatió ferozmente entre el 23 y el 28 de mayo de 1940, no cediendo más que algunos kilómetros de terreno a las poderosas divisiones alemanas. En pocos días murieron tres millares de soldados belgas y un número seguramente mayor de alemanes. Únicamente el simple combate de Vinkt provocó más de 150 muertos y 1.500 heridos a los alemanes el 27 de mayo.

Posición de las tropas belgas, su defensa encarnizada

Rendición belga.

Los soldados belgas ocupaban el río Lys (la fina línea azul sobre la mancha roja que indica el avance alemán con la ruptura hacia el mar en Abbeville, en el mapa inferior) entre Menin y Deinze (en las cercanías de Gante, Ghent en el mapa en inglés), y se sostenían igualmente en retaguardia en un canal de derivación existente entre Deinze y el mar (paralelo a la frontera entre Bélgica y Holanda). Luego se verá con mayor detenimiento, pero de las ocho divisiones flamencas de infantería desplegadas tras el Lys, cinco (en grados y de modos distintos) defeccionaron, mientras que las 3ª, 5ª, 8ª, 10ª, 15ª y 17ª divisiones de infantería valonas (sin incluir las divisiones de cazadores de las Ardenas), no se hundieron sino bajo el fuego enemigo, siendo aun capaces de infligirle una fuerte derrota el 27 de mayo en Vinkt.

El frente se rompió el día 27 a mediodía. El comandante en jefe del Ejército de Bélgica, el rey Leopoldo III de Bélgica decidió esa misma tarde el envío de un parlamentario a los alemanes. Estos exigieron la capitulación incondicional del ejército para el 28 de mayo por la mañana, la entrega de todo el material militar y el libre acceso hasta el mar. En ese momento pareció oportuno –aunque sea aun hoy en día objeto de controversia- que esta decisión del rey de Bélgica se tomara sin demasiado contacto con los aliados británicos y franceses. El consejero militar del rey, general Raoul van Overstraeten, pensaba que el ejército belga habría podido resistir todavía un tiempo.[2]​ Todo parece demostrar que una buena parte de los soldados valones, sobre todo, pero también una parte importante de los soldados flamencos no libraron aquí un combate "desesperado" sino, por el contrario, un combate que esperaban victorioso contra un adversario temible (por los recuerdos de 1914 en la Primera Guerra Mundial y por el carácter totalitario del régimen nazi alemán). Los historiadores militares miden la combatividad de las tropas en razón del número de muertos y heridos de las unidades participantes. Hervé Hasquin ha mostrado que el 51,3% de los soldados muertos en las operaciones estaban domiciliados en Valonia, el 39,9 % en Flandes y el 8,8% en Bruselas, aun cuando la población valona solo representaba entonces poco más de un tercio de la población total[3]

En la víspera de la batalla del Lys