Batalla del estuario del Escalda

Batalla del Escalda
Segunda Guerra Mundial
Acrossthescheldt.jpg
Vehículos anfibios Buffalo llevando a canadienses
cruzando el Escalda en Zelandia, 1944.

Fecha2 de octubre-8 de noviembre de 1944
LugarBélgica septentrional y sudoeste de Países Bajos
Coordenadas51°33′08″N 4°39′10″E / 51°33′08″N 4°39′10″E / 4.65271
ResultadoVictoria aliada;
Amberes queda abierta para los barcos aliados.
Beligerantes
Bandera de Canadá Canadá
Bandera de Reino Unido Reino Unido
Bandera de Bélgica Bélgica
Bandera de los Países Bajos Países Bajos
Bandera de Noruega Noruega
Bandera de Polonia Polonia
Bandera de Alemania Alemania Nazi
Comandantes
Bandera de Canadá Harry Crerar ( Ejército canadiense)
Bandera de Canadá Guy Simonds (interino)
Bandera de Alemania Gustav-Adolf von Zangen
(15.º Ejército alemán)
Fuerzas en combate
60 00090 000
Bajas
Canadienses: 6367
Total: 12 873
Aproximadamente 10-12 000
41 043 capturados

La batalla del estuario del Escalda fue una serie de operaciones militares realizadas por el Primer Ejército canadiense, liderado por el teniente general Guy Simonds. La batalla se desarrolló en el norte de Bélgica y el suroeste de los Países Bajos durante la Segunda Guerra Mundial desde el 2 de octubre hasta el 8 de noviembre de 1944.[1]

En el mes de septiembre de 1944, los Aliados necesitaban urgentemente limpiar ambas orillas del estuario del Escalda para abrir el puerto de Amberes a los barcos aliados y facilitar las tareas logísticas en sus líneas de aprovisionamiento, que en ese momento se extendían a lo largo de cientos de kilómetros desde Normandía al este hasta la Línea Sigfrido.[2]

Desde que las fuerzas aliadas habían desembarcado en Normandía (Francia) el Día D, 6 de junio de 1944, el 2.º Ejército británico había presionado hacia el interior de los Países Bajos y tomado Bruselas y Amberes, esta última ciudad con su puerto aún intacto. Pero el avance se detuvo con los británicos en posesión de Amberes, mientras los alemanes todavía controlaban el estuario del Escalda.

Nada se hizo sobre los bloqueados muelles del puerto (con cerca de 50 kilómetros de muelles)de Amberes en septiembre debido a la indecisión inicial del Alto Mando aliado (SHAEF por sus siglas en inglés) y, posteriormente, a que gran parte de los recursos de los Aliados se destinaron a la Operación Market Garden, un agresivo plan para un rápido avance hacia Alemania que empezó el 17 de septiembre. Mientras tanto, las fuerzas alemanas en el Escalda fueron capaces de reorganizarse para plantear una dura resistencia.

A principios de octubre, después de que la operación Market Garden fracasara con grandes pérdidas, las fuerzas aliadas lideradas por el Ejército canadiense emprendieron la toma de control del puerto de Amberes. Pero los bien establecidos defensores alemanes presentaron una efectiva acción retrasándolos. Complicada por el terreno anegado de agua, la batalla del Escalda demostró ser una campaña desafiante en la que las pérdidas sufridas por los canadienses exacerbaron otra crisis de conscripción.

Después de cinco semanas de difícil lucha, el 1.er Ejército canadiense, reforzado por tropas añadidas de otros países, tuvo éxito a la hora de limpiar el Escalda después de numerosos asaltos anfibios, cruce de obstáculos, y costosos asaltos a campo abierto. Tanto la tierra como el agua estaban minados, y los alemanes defendieron su línea de retaguardia con artillería y francotiradores.

Los Aliados finalmente limpiaron las zonas portuarias el 8 de noviembre con un coste de 12 873 bajas aliadas (muertos, heridos o desaparecidos), la mitad de ellos canadienses.[3]

Una vez que los defensores alemanes ya no eran una amenaza, pasaron otras tres semanas antes que el primer barco llevando suministros aliados fuera capaz de descargarlos en Amberes (el 29 de noviembre de 1944) debido a la necesidad de retirar las minas de las bahías.

La toma de Amberes

El 4 de septiembre de 1944 la 11.ª División Blindada, perteneciente al 2.º Ejército británico al mando de Miles Dempsey, tomó el estratégico puerto de Amberes.[5]

Ese mismo día Guy Simonds le hizo la misma advertencia a su inmediato superior al mando del Ejército canadiense, Harry Crerar,[4]

Mientras los británicos descansaban y se reaprovisionaban, el general Gustav-Adolf von Zangen, para quien la rápida caída de Amberes había sido una sorpresa, recibió inmediatamente la orden de ocupar la isla de Walcheren, que no solo dominaba el estuario sino que también constituía una vía de escape hacia el norte para los alemanes.[7]

En consecuencia, lo que podía haber sido una operación relativamente fácil se convirtió posteriormente en una dura batalla que ocupó un gran número de tropas que hubieran sido muy útiles en otros frentes,[9]