Batalla del Silaro

Batalla del Silaro
Segunda guerra púnica
Second Punic War full-es.svg
Mapa que ilustra las campañas de la segunda guerra púnica
Fecha212 a. C.
Lugarrío Sele, Italia
ResultadoVictoria cartaginesa
Beligerantes
CartagoRepública romana
Comandantes
Aníbal BarcaMarco Centenio Pénula
Fuerzas en combate
25 000-30 00016 000
Bajas
Pequeñas15 000 muertos y prisioneros

La batalla del Silaro o batalla del Río Silaro se libró en el año 212 a. C. entre el ejército cartaginés de Aníbal y una fuerza romana dirigida por el pretor Marco Centenio Pénula. Los cartagineses salieron victoriosos, destruyendo la totalidad del ejército romano. Esta fue una de las pocas batallas en las que los efectivos de Aníbal eran superiores a los de su oponente.

Situación estratégica

Aníbal había levantado el asedio de Capua después de combatir a dos ejércitos consulares romanos en la primera Batalla de Capua. Los cónsules romanos habían separado sus fuerzas, con Quinto Fulvio Flaco avanzando hacia Cumas mientras que Apio Claudio Pulcro marchaba hacia Lucania. El motivo por el que este último cónsul se dirigió a Lucania parece estar en la necesidad de relevar al ejército romano presente en esta provincia. Tras la emboscada que acabó con la vida del procónsul que lo mandaba, Tiberio Sempronio Graco, dicho ejército romano que operaba en Lucania compuesto principalmente por esclavos manumitidos, sufrió la deserción de buena parte de ellos. Además sus fuerzas ligeras y caballería se habían separado de él para acudir a Beneventum e inmediatamente después auxiliar a los dos ejércitos consulares en la primera batalla de Capua. Esta pérdida de este ejército en Lucania unido a la rebelión iniciada ese año en este territorio, obligaron a que uno de los cónsules acudiese al área a cubrir el vacío existente. Posiblemente, este ejército consular de Apio Claudio permaneció allí hasta que pudo ser relevado por el nuevo ejército reclutado por el Senado, el cual quedó como guardián del territorio. Desde Campania, Aníbal decidió seguir a Claudio hasta Lucania. Claudio se alejó del área retornando a Campania, eludiendo de este modo a Aníbal. Un centurión, Marco Centenio Pénula, había hecho un llamamiento al Senado romano para luchar independientemente contra Aníbal, aduciendo que con su conocimiento de la zona podría superar a los cartagineses. Sorprendentemente, su apelación fue concedida gracias al respaldo de Publio Cornelio Sila, que ese año desempeñaba las preturas urbana y de extranjeros simultáneamente. Se le asignaron 8000 soldados (mitad romanos y mitad aliados), posiblemente del ejército de Graco, y se instaló en Lucania. A estas tropas se añadieron otros 8000 voluntarios reclutados de camino al área.

Mientras, en Hispania, la situación permanecía estancada en la Bética tras el regreso de Asdrúbal Barca del norte de África tras combatir a Sífax. Ni Escipiones ni Bárcidas adquirían ninguna ventaja decisiva. Entretanto, en Sicilia el Sitio de Siracusa continuaba. Hannón el Viejo se mantenía activo en Brucia.

Other Languages