Batalla de Seseña

Antecedentes

El 25 de octubre de 1936, una decisión del general Emilio Mola modificaba el plan de avance de las columnas insurgentes sobre la capital, Madrid. El primitivo proyecto, tal como se había dispuesto en las Directivas de los días 3 y 7 de octubre, preveía una marcha armónica de todas las columnas que progresaban hacia la capital y asignaba precisamente a las fuerzas del sector Norte la misión de ocupar el triángulo Navalperal-El Escorial-El Tiemblo, con lo que se buscaba la caída del frente de la sierra de Guadarrama por envolvimiento, maniobra a la que ahora se renunciaba.[2]​Las dificultades que las columnas del sector Norte encontraban en su avance obligaron a mantenarlas en una defensiva activa a fin de concentrar todos los medios en las columnas del sector Sur, Castejón, Delgado Serrano, Asensio, Barrón y Pujalte. Intentaban proteger el flanco derecho del avance. La razón de este cambio no era otra que la prisa por llegar a Madrid, acuciados por la noticia de la llegada a la zona gubernamental de importantes partidas de material de guerra procedentes de la URSS.

"La situación internacional la política del gobierno rojo y la desmoralización de sus fuerzas y milicias y la próxima llegada de importantes refuerzos y la urgencia de proceder a la descomposición total del adversario antes de que pueda rehacerse, aconsejan concentrar en el frente de Madrid la máxima atención".

Estas palabras muestran la ansiedad en que vivían los mandos "rebeldes" ante los informes facilitados por los diplomáticos alemanes sobre el paso por los Dardanelos de barcos soviéticos abarrotados de armamento.[3]

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