Batalla de Santiago (fútbol)

"Batalla de Santiago" (en italiano: La battaglia di Santiago) es el nombre que se ha dado al partido disputado entre las selecciones de Chile e Italia, el 2 de junio de 1962 en el Estadio Nacional de Santiago, Chile, durante la Copa Mundial de Fútbol de 1962.

Antecedentes

Chile fue elegido para ser sede de la Copa Mundial de Fútbol de 1962 pese a diversas deficiencias en infraestructura, que se agudizaron por la tragedia del terremoto de Valdivia de 1960. Debido a estas razones, la organización del torneo fue extremadamente austera en comparación a los eventos realizados en Suiza 1954 y Suecia 1958.

El sorteo del Mundial había determinado que el Grupo 2 estaría compuesto por la selección local, Italia, Suiza y Alemania. El resultado fue considerado adverso por los sudamericanos, puesto que tendrían que enfrentarse a tres selecciones europeas importantes, dos de las cuales habían obtenido el campeonato mundial. A esto se sumaba el hecho de que Chile no registraba una gran participación desde Brasil 1950.

En el primer partido del torneo, Chile logró derrotar al combinado helvético por 3:1, mientras itálicos y germanos habían empatado 0:0.

Los periodistas italianos y el país de «todos los males posibles»

Durante la candidatura de Chile para celebrar el Mundial, los periodistas italianos Antonio Ghirelli y Corrado Pizzinelli escribieron una nota para el periódico Il Resto del Carlino hablando sobre la precaria situación de Santiago de Chile. El titular era: «Santiago, el confín del mundo: La infinita tristeza de la capital chilena» (en italiano: Santiago, i confini del mondo: l'infinita tristezza della capitale cilena).

Desde que estoy en Chile tengo la curiosa sensación de llevar el mundo sobre mis espaldas. Se le siente encima igual que la tristeza de los habitantes, y ello provoca un malestar curioso que se agrava por los enormes saltos de temperatura [...] La sangre se torna torpe y parece faltar en las venas, y después de permanecer algún tiempo en Chile uno se siente extraño a todo y a todos. El virus de la lejanía más abandonada, más solitaria, más anónima, se mete en el ánimo de todos y creo que ello incidirá en el estado anímico de los atletas.
En vano los chilenos, como para consolar a los italianos, dicen que Santiago se parece a Turín [...] Y ello tal vez para tratar de hacer olvidar la realidad de ésta capital, que es el símbolo triste de uno de los países subdesarrollados del mundo y afligido por todos los males posibles: desnutrición, prostitución, analfabetismo, alcoholismo, miseria... Bajo estos aspectos Chile es terrible y Santiago su más doliente expresión, tan doliente que pierde en ello sus características de ciudad anónima.

Extracto del texto de Il Resto del Carlino.

La nota provocó indignación en los medios de comunicación chilenos. Posteriormente, fue reproducida por El Mercurio días antes del partido entre ambos seleccionados, enardeciendo el ambiente en contra del conjunto visitante.

Algunos medios del país sudamericano respondieron a tal artículo:

Nosotros también vimos la pobreza en el sur de Italia (durante la gira de la selección por Europa), pero preferimos hablar de las maravillas de Venecia y Florencia.

Editorial de revista Estadio, 1962.
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