Batalla de San Quintín (1557)

Batalla de San Quintín
la guerra italiana de 1551-1559
Batalla de San Quintín.png
Plano de situación de la contienda en tierras francesas
Fecha10 de agosto de 1557
LugarSan Quintín, (FranciaFlag of France.svg Francia)
Coordenadas49°50′55″N 3°17′11″E / 49°50′55″N 3°17′11″E / 3.28639
ResultadoVictoria decisiva española
Beligerantes
Flag of Cross of Burgundy.svg Imperio españolPavillon royal de la France.svg Reino de Francia
Comandantes
Flag of Cross of Burgundy.svg Duque de Saboya
Flag of Cross of Burgundy.svg Conde de Egmont
Flag of Cross of Burgundy.svg Julián Romero
Pavillon royal de la France.svg Duque de Montmorency  Rendición
Gaspar de Coligny  Rendición
Fuerzas en combate
Imperio español: Infantería: 30 000 hombres
Caballería: 12 000 efectivos
Artillería: 80 cañones
Ejército francés: Infantería: 22 000 hombres
Caballería: 8 000 efectivos
Artillería: 18 cañones
Bajas
900 muertos o heridos25 000 muertos, heridos o prisioneros

La batalla de San Quintín fue una batalla entablada en el marco de las Guerras italianas entre las tropas del imperio español y el ejército francés, que tuvo lugar el 10 de agosto de 1557, con victoria decisiva para el reino de España. Tras haber sido invadido en 1556 el reino de Nápoles por las tropas francesas del duque de Guisa, Felipe II ordenó a las tropas imperiales que se encontraban en los Países Bajos españoles invadir Francia. La guerra abierta entre Enrique II de Francia y Felipe II de España entraba en su fase crucial.

Una parte de las tropas españolas eran soldados de los Tercios viejos de Nápoles, por entonces bajo soberanía española.

Preliminares de la batalla

El primer escenario del enfrentamiento fue Italia, donde el apoyo del Papa Pablo IV facilitó la entrada de tropas francesas para amenazar a los dominios españoles del Milanesado y sobre todo Nápoles. El III duque de Alba, que estaba al mando de los españoles, rechazó eficazmente a los invasores y aisló al Papa, hecho que le valió la excomunión a Felipe II.

En la frontera entre Francia y Flandes se libraron los principales combates de esta contienda. Ruy Gómez de Silva logró reclutar 8 000 infantes y cuantiosos fondos para la guerra. Felipe II, por su parte, visitó Inglaterra para recibir ayuda de su segunda esposa, María I Tudor. Obtuvo de ésta 9 000 libras y 7 000 hombres, que marcharon a Flandes bajo las órdenes de lord Pembroke, regresando Felipe II a Bruselas a principios de agosto. El ejército que llegó a concentrarse en la capital belga estaba compuesto por unos 42.000 soldados, 30.000 infantes y 12.000 jinetes, y ochenta piezas de artillería. Estaba previsto que luego se unieran 18.000 hombres más (sobre todo ingleses y mercenarios alemanes). De los 42.000 soldados que iniciaron la campaña, sólo 6.000 eran españoles (de los tercios de Alonso de Navarrete y de Cáceres). Los demás eran valones, flamencos, borgoñones, saboyanos, húngaros, italianos y, sobre todo, alemanes.[2]