Batalla de San Juan y Chorrillos

Batallas de San Juan y Chorrillos
Guerra del Pacífico
Batalla de chorrillos - linea peruana tras la lucha.jpg
Acuarela de Rudolph de Lisle tras la batalla. Rudolph de Lisle fue un oficial naval británico testigo ocular de la batalla. Pertenecía a un grupo de oficiales extranjeros observadores del conflicto que fueron admitidos en los estados mayores de los beligerantes.
Fecha13 de enero de 1881
LugarDistrito de San Juan de Miraflores, Perú
Coordenadas12°10′32″S 76°57′23″O / 12°10′32″S 76°57′23″O / -76.956388888889
ResultadoVictoria chilena.
ConsecuenciasArmisticio de San Juan.
Beligerantes
Flag of Peru (1825-1950).svg República PeruanaFlag of Chile.svg República de Chile
Comandantes
Nicolás de Piérola (Comandante en Jefe)
Pedro Silva Gil
(Jefe de Estado Mayor)
I Cuerpo: M.Iglesias
II Cuerpo: B.Suárez
III Cuerpo: J.P.Dávila
IV Cuerpo: A.Cáceres
Manuel Baquedano (Comandante en Jefe)
Marcos Maturana
(Jefe de Estado Mayor)
1.ª División: P.Lynch
2.ª División: E.Sotomayor
3.ª División: P.Lagos
Reserva: A.Martínez
Fuerzas en combate
Ejercito de Lima:
20.000[2]:60 soldados
Ejército de Chile:
23.129 soldados[4]
  • 80 cañones, 74 Krupp y 6 Armstrong.
  • 8 ametralladoras Gatling
  • Fusiles Comblain
    (Ejército de línea, 30%)
  • Fusiles Gras
    (Guardia Nacional, 70%)
Bajas
4-7000 muertos[5]:348-349797 muertos[5]:348-349

La batalla de San Juan y Chorrillos fue una acción militar ocurrida el 13 de enero de 1881, en el marco de la Guerra del Pacífico. En ella se enfrentaron el Ejército de Chile y el Ejército del Perú.

Esta batalla se desarrolló consecutivamente en Villa, las pampas de San Juan y Santa Teresa, el cerro Marcavilca, el morro Solar y el pueblo de Chorrillos. Después de ocho horas de combates en diversos frentes, el ejército chileno resultó victorioso. Luego de la batalla, hubo incendios y saqueos en Chorrillos y Barranco. También se acordó una tregua, el llamado Armisticio de San Juan, y se efectuaron negociaciones mientras ambos ejércitos hacían preparativos para otra posible batalla, que finalmente se produjo por un confuso incidente que derivó en la batalla de Miraflores, después de la cual las tropas chilenas entraron a Lima y pusieron fin a la tercera campaña terrestre de la guerra.

Fue la mayor batalla librada durante la guerra y una de las más grandes de América del Sur, en lo que concierne al número de combatientes. Según algunos historiadores debió finalizar la Campaña de Lima con este enfrentamiento, ya que los remanentes peruanos en la línea defensiva de Miraflores no estaban en situación de contener el avance chileno.

Antecedentes

Después de asegurado el dominio chileno en Tarapacá, Arica y Tacna, en Chile se discutió el siguiente paso a seguir en la guerra. El gobierno mismo había intentado infructuosamente romper la alianza Perú-Bolivia mediante la oferta de los territorios de Arica como la natural salida al mar. Una fuerte corriente de opinión desconfiaba del éxito de tal "política boliviana" y exigía al gobierno continuar la guerra con la invasión a Lima, pero el presidente de Chile Aníbal Pinto deseaba evitar mas derramamiento de sangre y acabar con los costos del esfuerzo bélico. Como una solución intermedia, que debía demostrar al gobierno peruano su incapacidad para defender su territorio y la conveniencia de aceptar las condiciones de paz exigidas por Chile, el gobierno chileno ordenó la Expedición Lynch con orden de cobrar contribuciones a los ricos hacendados de las azucareras e impedir los desembarcos de armas que llegaban desde Panamá. El mismo fin tenía la Expedición a Mollendo. Casi paralelamente se concretó la intervención estadounidense a través de William Evarts, secretario de estado del presidente James Garfield, quien promovió la Conferencia de Arica con el fin de detener el conflicto, que dañaba el comercio y la industria de la región y hacía temer a los EE.UU. una intervención europea en asuntos hemisféricos contraria a la Doctrina Monroe. Chile exigía la cesión de Tarapacá, una indemnización monetaria, la devolución del vapor Rímac y la abrogación del Pacto Secreto Perú – Bolivia de 1873. Arica, según las exigencias chilenas, debía quedar en manos de Perú, pero desmilitarizada. Sin embargo, el ministro plenipotenciario de EE.UU. en Bolivia Charles Adams había asegurado a los aliados que en caso de no llegar los beligerantes a un acuerdo durante la conferencia, los EE.UU. impondrían a Chile un arbitraje favorable a los aliados. Por esa razón para los gobiernos de Campero y Piérola era mejor no entregar los territorios ocupados y dejar a los EE.UU. imponer la paz sin cesión de territorios.[8]:477

Tras el fracaso de la conferencia de Arica, el rechazo boliviano a las ofertas chilenas de dejar la alianza con Perú y la negación peruana a negociar, el gobierno chileno, deseoso de terminar la guerra, decidió la ocupación de Lima.

Desembarco chileno en Chilca

Desembarcos del ejército chileno entre Pisco y Lurín durante la Campaña de Lima.

Por la falta de capacidad de transporte marítimo, los desembarcos chilenos debían ocurrir en forma escalonada. El puerto de Chilca, situado 70 km al sur de Lima, fue elegido como punto de desembarco por estado mayor chileno dado que se pensaba que la presencia de fuerzas peruanas importantes era poco probable.

El 20 de noviembre de 1880 desembarcó en Paracas, cerca de Pisco, proveniente desde Arica, al mando del general José Antonio Villagrán Correas, la 1.ª División del Ejército chileno de 8.800 hombres, embarcada en 15 transportes y las corbetas Chacabuco y O'Higgins. La División fue reforzada con 3.500 soldados que llegaron el 2 de diciembre en la corbeta Abtao y la cañonera Magallanes al mando del coronel José Francisco Gana Castro. Esta división debía marchar hacia el norte, pero por falta de medios solo continuó la brigada bajo el mando de Patricio Lynch, y el resto de la división debió volver a Pisco desde donde se rembarcó al norte. Tras este inconveniente, el Jefe del Ejército chileno ordenó el regreso de Villagrán a Chile y su reemplazo por Lynch.

El 22 de diciembre desembarcaron en Curayaco y Lurín 15.000 soldados chilenos y el material de guerra desde 29 transportes bajo la protección de los blindados Blanco Encalada y Cochrane, la corbeta O'Higgins y el transporte Angamos. El 25 y 26 de diciembre llegaron sucesivamente, después de ocho días de marcha, las dos mitades de la brigada Lynch, que se seguían con 24 horas de intervalo para facilitar el aprovechamiento en víveres y agua. Este trayecto de 180 km se hizo casi sin resistencia peruana, que consistió principalmente en ataques de montoneras locales.

Las tropas chilenas establecieron su campamento en el valle de Lurín que ofrecía agua, forrajes y alimentos a las fuerzas expedicionarias.

El mando peruano envió al coronel Pedro José Sevilla y los Cazadores del Rímac, con 200 jinetes armados con carabinas, a vigilar el avance de los chilenos, enfrentándolos en Yerba Buena (Cañete) y luego en Bujama (Mala). El mando chileno envió a la brigada del coronel Orozimbo Barbosa a enfrentar las tropas peruanas, librándose el combate del Manzano el 27 de diciembre de 1880 donde Sevilla es tomado prisionero.

Las tropas chilenas realizaron confiscaciones de dinero y ganado a los ricos propietarios del valle de Cañete. A su paso liberaron culís que eran mantenidos semi-esclavizados en las haciendas de la zona, los que se pusieron al servicio del ejército y ayudaron en el transporte de material, apertura de senderos, excavación de trincheras, desactivación de minas, atención de los heridos y entierro de los muertos. De las haciendas confiscadas fueron requisados más de seiscientos asnos, los que fueron cargados con sacos, armas y utensilios de cocina.[8]:629

Reconocimiento del terreno

Para reconocer el terreno, el ejército expedicionario realizó varias expediciones a la zona entre la línea de defensa peruana y Lurín. El mismo jefe de las fuerzas chilenas, Baquedano, salió al terreno tres veces: por el camino a Ate y por la Tablada de Lurín (lado costero). También efectuaron reconocimientos Barbosa y Carlos Wood. El más intensivo fue el de Orozimbo Barbosa, que llevo efectivos de las tres armas (infantería, caballería y artillería), con el fin de dilucidar la factibilidad de un ataque envolvente por Ate.[8]:651-652

Combate de La Rinconada de Ate

En la Rinconada de Ate se encontraba desde el 4 de enero de 1881 el coronel peruano Mariano Vargas con una fuerza de 340 soldados, compuesta por los hacendados y pobladores de la zona armados con fusiles Minié y piezas de artillería. Vargas dispuso su artillería en el cerro Vásquez. El 9 de enero de 1881, la división chilena de Barbosa llegó a Pampa Grande (Musa, La Planicie) después de una marcha por la quebrada de Manchay desde Pachacámac (Lurín). La división de Barbosa se enfrentó con los hombres de Vargas en el combate de La Rinconada de Ate, logrando la retirada de Vargas hasta el cerro Vásquez, donde la artillería peruana entra en acción pero sin ocasionar pérdidas de consideración a la división chilena, que después de inspeccionar la zona se retira a Pampa Grande.