Batalla de Sadowa

Batalla de Sadowa
Guerra austro-prusiana
1868 Bleibtreu Schlacht bei Koeniggraetz anagoria.JPG
La batalla de Sadowa, por Georg Bleibtreu
Fecha 3 de julio de 1866
Lugar Sadowa o Königgrätz (provincia de Bohemia del Imperio austríaco), actual Hradec Králové, República Checa
Coordenadas 50°13′N 15°50′E / 50.21, 50°13′N 15°50′E / 15.83
Resultado Victoria decisiva prusiana
Beligerantes
Flag of the Kingdom of Prussia (1803-1892).svg Reino de Prusia Bandera de Imperio austríaco  Imperio austríaco
Reino de Sajonia
Comandantes
Flag of the Kingdom of Prussia (1803-1892).svg Guillermo I
Flag of the Kingdom of Prussia (1803-1892).svg Helmuth von Moltke
Bandera de Imperio austríaco Ludwig von Benedek
Fuerzas en combate
140 000 soldados Bandera de Imperio austríaco 90 000 soldados
25 000 soldados
Bajas
10 000 muertos 25 000 bajas y 20 000 prisioneros
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La batalla de Sadowa (o Sadová) o batalla de Königgrätz (actual Hradec Králové) del 3 de julio de 1866, librada en el marco de la guerra de las Siete Semanas, permitió un avance considerable en el proceso de la Unificación alemana, consolidando la hegemonía prusiana dentro de los Estados alemanes en detrimento del Imperio austríaco.[1]

Tras las guerras napoleónicas, el Congreso de Viena de 1815 restableció el antiguo orden entre las potencias europeas institucionalizando la Confederación Germánica, una alianza entre los Estados alemanes y Austria. El origen de la guerra austro-prusiana está en las crecientes tensiones entre las dos grandes potencias alemanas en cuanto a la dominación de la Confederación.

Así mismo esta batalla puso de manifiesto la revolución táctica tras la adopción del fusil de cerrojo; la potencia de fuego de la infantería acabó con la carga a bayoneta y el choque frontal preconizados en el siglo XVII.

Contexto

El Ejército imperial austriaco, que contaba con quinientos veintiocho mil soldados, estaba listo para el combate en 1866, pero casi una cuarta parte de esos hombres debía quedarse a defender Austria y Hungría. La multiplicidad de frentes propiciada por la hostilidad italiana hizo necesario repartir los diez cuerpos de infantería y las cinco divisiones de caballería en un ejército del Norte, de doscientos treinta y ocho mil hombres, confiados al general Benedek, y un ejército del sur, formado por setenta y cuatro mil hombres agrupados en tres cuerpos y dirigido por el archiduque Alberto. Por su parte, Prusia disponía de trescientos veinte mil hombres, de los que una décima parte eran caballería, repartidos en cuatro ejércitos, formando la Guardia un cuerpo de reserva estratégico.

Al sumarse las fuerzas de Hanóver,[2] Hesse y Baviera al ejército imperial austriaco, las fuerzas que se encontraron en Bohemia eran similares.

Sin embargo, la efectividad de las tropas no era comparable. Aunque los austriacos habían modernizado la artillería, su falta de recursos e inmovilismo táctico les hizo desdeñar adoptar innovaciones técnicas que acabaron siendo decisivas. No ocurría lo mismo en Prusia. Su Estado Mayor, bajo la dirección del general Helmuth von Moltke y con el apoyo del rey Guillermo I y de su canciller Otto von Bismarck, había aumentado la eficacia del Ejército. La mitad de los soldados contaban con fusiles de cerrojo Dreyse, con una cadencia de tiro muy superior a la de los que utilizaba la otra mitad, que eran fusiles de avancarga Lorenz. Este tipo de fusil anticuado era precisamente el que usaba la totalidad del ejército austríaco.

Las maniobras militares eran frecuentes en el Ejército prusiano, que las realizaba cada año para que los mandos se entrenaran en el empleo de grandes unidades. En cambio, el Ejército imperial austríaco se contentaba con desfiles y ejercicios de regimiento.

Las opciones tácticas de cada uno de los estados mayores reflejan las consecuencias de esta situación. Los generales austriacos estaban convencidos de que solo se lograría la victoria con arriesgados ataques a bayoneta calada. Contra este ataque, la rapidez de tiro de los fusiles de cerrojo prusianos hacía estragos. Y también existía una superioridad evidente de los mandos prusianos frente a los austriacos.

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